NA: “techo, tierra, trabajo”

En México, cuando ofrecemos nuestra casa, para que te estés confortable y seguro, como debes sentirte en la tuya, significa que ofrecemos el más preciado de nuestros valores culturales, nuestra tierra, para que ahí trabajes descanses y seas feliz.

Hace ya casi 49 años que nuestros compañeros, los más primeros, los que nos dieron nombre y rumbo, los que no dudaron en decirnos que busquemos siempre sacar al imperialismo de nuestra tierra, sin importar el tiempo que tome lograrlo –y ellos lo hicieron- y por hacerlo integran la lista de Ocosingo de nuestros compañeros desaparecidos: no son solo palabras; ellos, unidos al maestro bilingüe tzeltal Fidelino y la familia de “Tacho”, indígena lacandón de la Laguna de Metzabok iniciaron la gran marcha generacional para concientizar a nuestro pueblo como el único camino para lograr el rescate de nuestra tierra y así obtener la liberación nacional.

Tenemos el deber de obtener ya, justo ahora, la CASA, la TIERRA y el TRABAJO digno, sin esperar dádivas ni promesas de campañas políticas siempre amañadas. Éste movimiento que ya iniciamos y lo denominamos “NA”, o sea la “CASA”, nuestro hogar, nuestra tierra, tu tierra, lo hemos iniciado con la creación de las Casas del promotor social, el encargado de apoyarte en tu comunidad ya sea en el estudio, la salud, el mejoramiento de la tierra, y toda la producción de satisfactores básicos tales como el calzado, la ropa; en el aspecto humano es el encargado de inculcar el amor a los niños ya sean propios o ajenos y por el respeto a los derechos sociales y civiles, en primer término el respeto a todas las mujeres. Así nos lo enseñaron con el ejemplo nuestras compañeras y compañeros fundadores y quienes siguiendo su ejemplo ofrendaron sus vidas. No les fallaremos en continuar el camino que ellas y ellos marcaron.

Nuestro método se inicia con la “autocrítica” (ver Cuaderno de Trabajo Dignificar la Historia III, estatutos) que debe ser fraterna, buscando el reconocimiento de la falta y el compromiso de no repetirla. Que eso es una “utopía” o sólo palabras, son argumentos que desde siempre han venido de nuestros enemigos que defienden intereses extra-nacionales pro-imperialistas: debemos escucharles con respeto, sonreir, darles una palmadita en el hombro, y continuar con la búsqueda. Nosotros no tenemos nada de qué avergonzarnos, jamás hemos robado, secuestrado, extorsionado ni mentido; nunca hemos aceptado dádivas ni sobornos de nadie, somos inmunes a las calumnias, la historia de México que estamos publicando está basada en evidencias confirmadas por historiadores, no son una caricatura de historia. El ser humano “nuevo” del que nos hablaba el Ché, existe, está y siempre estará con nosotros, lo encontraremos despojándonos del cansancio y negligencia individualista sólo así podremos resistir por generaciones hasta que el imperialismo sucumba y nuestros pueblos sean auténticamente libres.

Nuestros compañeros constructores, ya que todos somos albañiles, estamos ya abocados a emprender ésta campaña. No nos intimidan los llamados a aprehendernos, ni las acusaciones de que somos narcotraficantes o cosas peores, todos esos murmullos cobardes son ¨solo una gota de agua al mar¨ comparado con el sufrimiento de nuestro pueblo. Conocemos los riesgos por ser honestos, y siempre hemos cumplido con nuestro deber, ADELANTE compañeros.

Hoy presentamos por entregas mensuales, fragmentos del artículo “Vivienda”, escrito por nuestra compañera “Ruth”, que formaba parte del equipo de trabajo del Buró Político en 1980 como mecanógrafa e impresora, el artículo ahora histórico refleja la realidad nacional de entonces en cuanto al problema de la vivienda – que no es tan distinta a la presente; los ejemplos son muchos, pero el problema de la vivienda subsiste y no podemos cruzarnos de brazos ante esa realidad, de ahí la importancia del proyecto “Na”, la Casa del Promotor y que todas y todos participemos conscientemente en él.

Vivienda

por Ruth

Parte 1 de 4

EMIGRACION CAMPESINA

La ruina del campesino es producto de las actuales relaciones capitalistas de producción en las que una burguesía agraria dedicada a la agricultura en gran escala ha ido despojando y expropiando las tierras de los campesinos. Lo que antes fuera del dominio público, ahora pertenece a latifundistas acaparadores de grandes extensiones de tierra (las más fértiles y productivas) o ha pasado a manos de las industrias petrolera, eléctrica, minera, etc… Con métodos violentos y terrorismo se ha llevado a cabo la expropiación de los medios de producción de los campesinos pobres para introducir la moderna explotación de la tierra: instalaciones, maquinaria, equipos, nuevas técnicas en los cultivos que atraen poca mano de obra; o para convertir la tierra en asiento de grandes complejos industriales. La enorme masa de desposeídos acentúa cada vez más las diferencias de clase en el campo. Al lado del capitalista agrario y del industrial (en algunas regiones), sobreviven en condiciones precarias el ejidatario y el propietario de minifundios improductivos aferrados al terruño y al jacal en las laderas de los cerros, que muchas veces no producen ni para el autoconsumo, siéndoles muy difícil salir de su atraso económico por carecer de recursos técnicos y de crédito que permitan aumentar la productividad de su tierra; y por otra parte, los que han perdido casa y tierra, que ya nada poseen excepto su mano de obra barata, porque han roto con el pasado para convertirse en asalariados. El expropiado tiene que vender su fuerza de trabajo para sobrevivir, pero los monopolistas que no desean que suban los salarios, mantienen un ejército de desocupados con la introducción de métodos de producción que desplazan a los jornaleros. Las industrias de las ciudades necesitan mano de obra, y el campo se ha encargado de proporcionárselas a través del campesino atraído a la capital y otras ciudades importantes, que son centros de servicios con una gran variedad de empleos, a las cuales acude a fin de no sucumbir por hambre. Sin embargo, en las ciudades tampoco es fácil conseguir empleo, pues las fábricas no brindan soluciones a los emigrantes campesinos. Ellas también arrojan a desocupados y semiocupados. La industria, lejos de dar empleo a la creciente población urbana, aumenta el ejército industrial de reserva del que forman parte campesinos emigrantes que acaban trabajando en toda clase de actividades no productivas, ocasionando la baja utilización y desperdicio de la fuerza de trabajo.

Desde el punto de vista geográfico, el capitalismo en nuestro país se caracteriza por una exagerada concentración de la población en: a) zonas urbanas donde se desarrollan actividades productivas industriales, b) aquellas donde no se han desarrollado las fuerzas productivas, pero se han generado servicios parasitarios improductivos como el comercio, turismo, bracerismo, contrabando; y c) ciudades en las que se ha incorporado capital a la agricultura y el comercio. Contrastando con estas ciudades, persiste una dispersión poblacional en pequeños pueblos y localidades. Esta oposición existente entre el campo y la ciudad es ocasionada por el atraso económico que sufre la agricultura con respecto a la industria urbana, hacia donde es continua la emigración campesina, sobre todo al Distrito Federal, en el que radica 1 de cada 5 mexicanos.

Para el capital el D.F. es primero; en segundo término se encuentran los servicios y necesidades habitacionales que requiere el campo, pues si bien es cierto que aquí la lucha de clases asume caracteres más violentos, la dispersión demográfica rural y la posición de clase no proletaria del campesino hacen más difícil la posibilidad de una lucha organizada, en tanto que en la capital ésta llega a ser decisiva en el destino del país por la potencial fuerza económica y política que encierra una población tan abundante donde se encuentra concentrado el grueso de la producción capitalista. A evitar esos riesgos se apresura el régimen, por ello, la capital es abastecida de alimentos, vivienda, vestido, salud, educación, sino para todos, por lo menos en mayor proporción que a la población rural. Por otra parte, el Estado es consciente de que debe proporcionar los servicios más elementales, aunque sea en una forma raquítica para las mayorías oprimidas, pues sin ellos no es posible asegurar la reproducción del trabajador, sin el cual no sobreviviría el sistema ni las ganancias burguesas. Por tanto, el problema de la vivienda adquiere en el México campesino fisonomías más agudas, hecho que resulta evidente a los ojos de cualquier observador, pero incluimos aquí confesiones oficiales, las cuales nos revelan que mientras en la ciudad de México el 30% de la vivienda carece de agua potable, alcantarillado y luz, en el campo más del 50% se encuentra en condiciones semejantes. (Informado por la SAHOP. Periódico La República en Chiapas, 19, octubre de 1979).

Continuará…..




Xavier Mina contra la tiranía y por la libertad en el Museo de Historia Mexicana, Monterrey, NL.




75 Aniversario del nacimiento de nuestro compañero Pedro

Nuestro compañero Pedro nació un 23 de octubre de 1942. Abogado que estudió en la Universidad de Nuevo León cuando todavía no era autónoma. Padre de 3 hijos y abuelo ya de varios nietos.

Salió de la Casa de Todas y Todos junto con Manolo, Gonzalo, Ricardo, Alfredo y posteriormente los alcanzó nuestra Cra. Murcia.

Pedro y sus compañeros desde que eran estudiantes en los años 60’s, dedicaron sus esfuerzos a asesorar a los trabajadores en sus demandas laborales. Su tesis fue sobre tema laboral, específicamente los derechos sociales. Asesoraron a las mujeres de la fábrica de Camisas Medalla; a los trabajadores de la Anderson Clayton, empresa transnacional como muchas otras que sufrimos en nuestro país, quienes tanto antes como ahora, violan los derechos laborales de sus trabajadores y trabajadoras. Cuando la Universidad pasa a ser autónoma, bajo una intensa lucha de universitarios y maestros, asesoran a los trabajadores para que se sindicalizaran, no permitían que se violaran sus derechos y así nació el Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León.

Como consecuencia de los acontecimientos del año 1968  que todos conocemos, en el gobierno de Díaz Ordaz y su Secretario de gobernación Luis Echevarría Álvarez, las medidas eran reprimiendo a obreros, campesinos, maestros, ferrocarrileros, asesinan a Rubén Jaramillo, y bajo estas condiciones, comprueban que no hay más solución por la vía legal y pacífica. Que el mal gobierno desde entonces, no escucha, pues ante la protesta, el reclamo, los engaños, reprime, encarcela, mata y desparece, es entonces cuando decidieron “otro camino”. Un camino largo, no fácil, que había que emprender en silencio, con paciencia, con honestidad. Que entendiendo a nuestro pueblo, su cultura, su historia, fundó con otros compañeros la organización Fuerzas de Liberación Nacional que inició su andar en 1969.

Por eso celebramos el cumpleaños de nuestro compañero, de aquí hasta el lugar donde se encuentre, pues fue desaparecido junto a otros 6 compañeros en el año 1974 en las montañas del Sureste Mexicano.

¡Siempre presente!

 

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

Casa de todas y todos, 23 de octubre de 2017




EN VIVO: Xavier Mina y su incursión en la Nueva España en 1817.

Desde el Castillo de Chapultepec, en la Ciudad de México, ciclo de conferencias sobre la participación de Xavier Mina en nuestro proceso de independencia. Entra aquí para verlo.




Editorial de Octubre. !No olvidamos!

A  32 años, hechos tristes nos embargan, 2 sismos. Uno a 350 kilómetros de la Ciudad de México, y el más reciente a 120 kilómetros, con afectaciones en todos esos kilómetros a la redonda, no sólo en la ciudad de México, se han sufrido  4,287 réplicas que provocaron destrucción y muerte en nuestro país y los más afectados son, como siempre, los pueblos más humildes y marginados de nuestra nación, no solo en lo material sino en lo social, que deja a las personas afectadas inermes, sin trabajo, sin dinero, sin techo, sin documentación, sin salud, sin educación, con secuelas psicológicas de miedo, abandono, depresión, etc.

Nuevamente las autoridades son rebasadas. El primero en organizarse para el rescate, fue de nuevo el pueblo mexicano. De nuevo la “ayuda” gubernamental aparece con soluciones a destiempo. Primero llegó la gente, llegaron los vecinos, llegaron los jóvenes que hicieron cadenas humanas para retirar escombros, llegaron también los legendarios topos, llegaron los desposeídos de bienes materiales pero con un gran corazón, los ancianos y ancianas y los discapacitados.  Llegaron sin interés alguno de aparecer ante los reflectores de los medios de comunicación, sin afán de protagonismo, no buscaron ser entrevistados por sus reporteros para aparecer en los programas televisivos o en los periódicos y revistas.

En las ciudades, a 23 días del primer desastre y a 11 días del segundo 19 de Septiembre, se ha visto de todo, afectaciones en viviendas, hospitales, edificios públicos, edificios de departamentos en colonias nuevas y antiguas, viviendas viejas pero también viviendas nuevas disfrazadas de “alta tecnología” y construcciones con nulo “control de calidad”.  10,000 escuelas dañadas en los dos sismos, en Cd. de México, en Morelos, Puebla, Oaxaca,  Chiapas y Estado de México. Para muestra un botón, en el sur de la ciudad de México,  una escuela particular permite ver en toda su crudeza, la falta de atención, supervisión y prevención de las autoridades en los diseños donde se habita y trabaja. Los materiales no importan, mientras menos y más baratos, mayor ganancia para el constructor. Vimos la corrupción y falta de ética en todos los niveles de gobierno, tanto local como federal, lo que menos importa son los alumnos y las alumnas, lo que les importa son las colegiaturas. Afectaciones de agua potable y energía eléctrica en todos lados y lo más grave de todo, 458 pérdidas humanas de las que se tiene registro oficial. ¿Responsables?, ¿empresas constructoras?, ¿autoridades que deben vigilar el uso de suelo?, ¿autoridades que otorgan los permisos de construcción? Nunca el niño que se regresó por su mochila, la familia que no salió a tiempo, las familias pobres que no pueden cambiar de vivienda o a quienes nunca les alcanza para arreglarla aunque trabajen tiempo extra.

Agreguemos  a eso, los actos de robo y rapiña, muchas veces por necesidad, pero el robo más cínico e imperdonable, es el que cometen quienes reciben la ayuda y la esconden para cambiarle la etiqueta o la caja, y sacar “raja” política de la necesidad humana y convertirla en asunto de clientela partidista. Aunado a eso disfrazar de “ayuda” y ofrecerla como botín a la iniciativa privada, como la  construcción de  viviendas. Las empresas constructoras, junto con las productoras de materiales de construcción, se “relamen” el bigote por las ganancias que toda esta desgracia les reditúa. Se trata de las mismas constructoras que mal-hicieron pasos viales, condominios,  carreteras con “pasos express”,  calles y avenidas que sepultaron vidas humanas en diferentes partes del país. Aunado a eso, las autoridades aprovechan ésta situación de desgracia de miles de personas, el desconcierto y la gran necesidad de ayuda que existe, para  meter tropa y vigilancia a lugares donde antes no habían podido hacerlo como es el caso de Oaxaca, donde se organizaron plantones de profesores y organizaciones sociales en protesta por la Reforma Educativa. Nadie debemos olvidar Nochixtlan y su saldo de muertos y heridos.

En el área rural, en particular en el Istmo de Tehuantepec, la tragedia se torna un tanto distinta. Después del terremoto del 7 de septiembre se han registrado poco más de 5,000 réplicas que originaron decesos humanos y pérdidas materiales en el 90 % de los pueblos de esta región. La gente vive ahora en la calle, en los parques, en los albergues oficiales, o en la casa de vecinos que todavía conservan parte de su patrimonio, y que han abrigado a aquellos que lo han perdido todo. Se organizan a través de pequeñas cooperaciones para cubrir su alimentación, porque la despensa que llega a la cocina comunitaria sigue siendo insuficiente en algunos casos. En el momento de la repartición de la comida se miran largas filas  para  recibir un plato de empanadas, o de tacos de frijol.

En un campamento del Centro de Ixtepec, se congregaron desde el 23 de septiembre (día en el que aconteció la réplica de mayor magnitud) mujeres embarazadas, recién nacidos, infantes, ancianos con padecimientos crónicos de salud, que instalaron casas de campaña, lonas, petates, y camas móviles para salvaguardarse de las intensas lluvias y de las continuas réplicas sísmicas.

Entre las historias que relatan cuando se comparte el café, o del atole, se oyen voces diversas acerca de las vivencias de la réplica del 23. “A mí me agarró cuando estaba en la regadera, casi para bañarme”, “….. nosotros ya empezábamos a tener un poco más de confianza de hacer nuestra vida cotidiana, pero esta réplica ahora si vino a dañar más la casa”.

El papel clientelar que desempeña el gobierno respecto a esta tragedia evidentemente se ha encargado de entorpecer y menoscabar las acciones comunitarias de la sociedad civil local y la que proviene de otras zonas geográficas del país, que han arribado al Istmo, en Oaxaca, para hacer la ayuda de forma personal. Entre las personas que llegan, destacan los jóvenes universitarios y egresados, así como profesionistas que vuelven al lugar donde está su ombligo, pero también están aquellos que nunca habían conocido el Istmo, y que acuden con la plena intención de hacer tequio. La desolación de las calles y la incertidumbre de la población se acrecentó dos semanas después del terremoto del 7 de septiembre; la vida cotidiana parecía retornar, pero en la medida en que se intensificaban las réplicas y los daños, esta parece más lejana. Parece que falta mucho para que regrese, aunque quizás no vuelvan las cosas a la “normalidad”, porque los pueblos se han fortalecido a través de las muestras solidarias, organizadas, e independientes a la esfera del gobierno. Esa práctica incesante en Oaxaca, de hacer comunidad.

Aunque el gobierno, en voz del secretario de Gobernación se empeñe en decir que “México demostró fortaleza y hoy está de pie”, como si ya todo estuviera arreglado,  ¡falso! La realidad es que el pueblo de México demostró que no necesita de interesadas ayudas gubernamentales, y que hasta la fecha, sigue necesitando de las ayudas solidarias, desinteresadas, apartidistas para regresar a la “normalidad”.

Sin restar atención a los acontecimientos sociales y políticos que durante años han azotado al país, desde la Casa de Todas y Todos, en conjunto con organizaciones civiles comprometidas y de lucha, realizamos trabajo de acopio para llevar a nuestros hermanos afectados un mínimo de ayuda.

También nos solidarizamos con los familiares de los 43 desaparecidos. Realizamos una modesta actividad y pusimos nuestro granito de arena en el grito de ¡VIVOS LOS LLEVARON!, ¡VIVOS LOS QUEREMOS!, y cumpliendo con el deber de continuar el trabajo sin importarnos las amenazas y los sacrificios que conlleva éste deber, no cejamos en el esfuerzo, en la medida de lo posible, para apoyar a nuestra compañera Amalia y su familia en el destierro injustificado sufrido en julio pasado y seguimos hablando con compañeras para organizarnos en la reactivación de nuestra organización de mujeres mexicanas. Para tal efecto damos los pasos para insertar una columna en nuestra página que contendrá temas relacionados con las mujeres de México y el mundo, que han puesto su vida para luchar de manera digna en cualquier país, en cualquier parte del mundo. Las invitamos a colaborar en ella.

Por último, desde hace 49 años repetimos ¡2 de octubre no se olvida! y en éste nuestro trabajo de preservar la memoria, recordamos a compañeras y compañeros que han participado en esta lucha anti-imperialista. Recordamos a nuestra inolvidable compañera Aurora, al compañero Manuel y al compañero “Pedrín” (Sub Pedro) que en octubre nacían y con su recuerdo, no dejamos de ser congruentes a nuestra consigna que con orgullo decimos…

 

“¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!”

Año del bicentenario de Xavier Mina, Octubre de 2017




Homenaje desde México: Xavier Mina en el Castillo de Chapultepec.

 

 




Posicionamiento de la Casa de Todas y Todos frente a las desapariciones forzadas en México

Al pueblo de México,

Ante la falta de justicia en México, el grito de rechazo al Estado sigue latente y la denuncia del pueblo, de, ¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!, retumbará hasta encontrarles. Hoy, al cumplirse 3 años de la desaparición forzada de 43 compañeros de la Normal de Ayotzinapa, queda más que claro la complicidad del gobierno y sus instituciones para promover, permitir y sostener una realidad violenta y de exterminio para el pueblo, por no esclarecer los hechos de desaparición forzada de los miles de desaparecidos, por no dar respuestas claras a las investigaciones de búsqueda y responsabilizarse de las consecuencias de sus guerras y las de sus aliados criminales, que han ejercido como forma de sembrar el terror y miedo para la población de México.

No debemos olvidar que en nuestro país existen 1,143 fosas clandestinas descubiertas; hasta julio de este año 3,230 cuerpos identificados y reconocidos oficialmente poco más de 32,000 desaparecidos, pero se calcula que esta cifra rebase los +100,000, cuya desaparición forzada está pendiente de aclarar. Tampoco podemos olvidar que la DESAPARICIÓN FORZADA es un delito de LESA HUMANIDAD, para los derechos de cualquier persona, en cualquier parte del mundo.

Antes y ahora, siempre han sido ellos, los gobiernos, sus instituciones, sus partidos políticos, los que fomentan y ejercen el poder para desaparecer personas, diluir movimiento sociales y de oposición política, lo hicieron durante la guerra sucia de los años 60 y 70 y lo hacen ahora, orquestando la guerra de baja intensidad. Sin embargo, si ellos ejercen una y mil formas de oprimir y disolver la organización del pueblo, nosotras y nosotros realizamos el doble de acciones, el camino está más que claro, la organización fuera del Estado.

Como Casa de Todas y Todos, señalamos al Estado como responsable de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Nos solidarizamos, diciendo; ¡sus desaparecidos son también los nuestros!

Abel García Hernández, Abelardo Vázquez Peniten, Adán Abrajan de la Cruz, Antonio Santana Maestro, Alexander Mora Venancio, Benjamín Ascencio Bautista, Bernardo Flores Alcaraz, Carlos Iván Ramírez Villarreal, Carlos Lorenzo Hernández Muñoz, César Manuel González Hernández, Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, Christian Tomas Colón Garnica, Cutberto Ortiz Ramos, Dorian González Parral, Emiliano Alen Gaspar de la Cruz, Everardo Rodríguez Bello, Felipe Arnulfo Rosas, Giovanni Galindes Guerrero, Israel Caballero Sánchez, Israel Jacinto Lugardo, Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa, Jhosivani Guerrero de la Cruz, Jonas Trujillo González, Jorge Álvarez Nava, Jorge Aníbal Cruz Mendoza, Jorge Antonio Tizapa Legideño, Jorge Luis González Parral, José Ángel Campos Cantor, José Ángel Navarrete González, José Eduardo Bartolo Tlatempa, José Luís Luna Torres, Julio César López Patolzin, Leonel Castro Abarca, Luis Ángel Abarca Carrillo, Luis Ángel Francisco Arzola, Magdaleno Rubén Lauro Villegas, Marcial Pablo Baranda, Marco Antonio Gómez Molina, Martín Getsemany Sánchez García, Mauricio Ortega Valerio, Miguel Ángel Hernández Martínez, Miguel Ángel Mendoza Zacarías, Saúl Bruno García.

¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!

Haciendo uso de la memoria histórica, como arma de resistencia, mencionamos el nombre de los compañeros desaparecidos políticos desde 1974, quienes forman parte de la lista de Ocosingo, compañera y compañeros de las Fuerzas de Liberación Nacional, organización revolucionaria fundada el 6 de agosto de 1969.

Compañera Murcia, Compañero Alfonso, Compañero Ricardo, Compañero Héctor, Compañero Tomas, Compañero Manuel, Compañero Fidelino.

¡SIEMPRE PRESENTES!

 

26 de Septiembre de 2017

Casa de Todas y Todos

Mezquital, Apodaca, Nuevo León, México

Marcha en Monterrey, por las y los desaparecidos de México. Foto: Víctor Hugo Valdivia.

Madres de FUNDENL. Marcha en Monterrey. Foto: Víctor Hugo Valdivia.

Marcha en Monterrey, por las y los desaparecidos de México. Foto: Víctor Hugo Valdivia.

Marcha en Monterrey, por las y los desaparecidos de México. Foto: Víctor Hugo Valdivia.

 




Actividad en la Casa de Todas y Todos en torno a los actos de desaparición forzada en México




Actividad en la Casa de Todas y Todos: ¡Sus desaparecidos son nuestros desaparecidos!

El sábado 23 de Septiembre en punto de las 10:00am, en La Casa de Todas y Todos, hicimos un llamado a la memoria; como principal arma de lucha, de quienes han forjado la liberación de México. El motivo fue nombrar y recordar la vida y resistencia de los 43 normalistas desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa, así también, recordar a la y los desaparecidos de nuestra organización, las Fuerzas de Liberación Nacional, quienes en cumplimiento de su deber, el gobierno los desapareció, siendo hasta nuestros días nombrados como lista de Ocosingo.

La jornada inició dando un mensaje de bienvenida a las vecinas y vecinos del barrio el Mezquital, donde les compartimos la importancia de nombrar a nuestros desaparecidos, ver sus rostros y conocer su vida mediante reseñas e ilustraciones de varios artistas gráficos. Posteriormente jugamos un memorama, con la temática de derechos humanos, reconociendo los derechos transgredidos para las y los desaparecidos, así también, identificar la importancia de reclamar la procuración de una vida digna y libre. La actividad que nos adentró en la exigencia de buscarles hasta encontrarles, fue hallar los rostros de los 43 normalistas desaparecidas y los desaparecidos de las FLN, escondidos en el patio de La Casa de Todas y Todos, obras realizadas por artistas gráficos del país, los cuales fueron encontrados por las y los asistentes a la casa, reafirmando lo vital de buscar y reclamar con vida a todas y todos nuestros desaparecidos del país. Para después, leer reseñas de nuestros desaparecidos, conociendo así, sus gustos, pensamientos, objetivos de vida, sueños, nombres y apodos, los cuales fueron intentados ser borrados y aniquilados por el Estado, instituciones y aliados criminales.

La tarde sirvió para conocerles, recordarles y nombrarles, identificando como fecundador de la violencia al Estado y sus gobiernos, recreadores de la guerra sucia de los 60 y responsables de la guerra de baja intensidad de ahora, donde miles de mujeres y hombres han sido desaparecidos, asesinados y vulnerados.

¡Siempre presentes, siempre en nuestra memoria y hasta encontrarles!

 

Casa de Todas y Todos

Mezquital, Apodaca, Nuevo León

 

 




La Casa de Todas y Todos se une a la convocatoria por los 43 desaparecidos de Ayotzinapa y miles más del país.