Posted On 11 abril, 2020 By In Actividades, Portada With 631 Views

10 de abril del 2020

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Aniversario 101 del asesinato de nuestro Gral. Emiliano Zapata.

El virus que se distribuye en el mundo, no es el único que en la historia ha provocado debacles.  La pandemia de influenza de 1918, conocida como “gripe española” o “influenza española” ocurrió durante la Primera Guerra Mundial (Guerra de rapiña y despojo, guerra de unos cuantos países “poderosos” buscando sojuzgar y sacar ganancia de los más pobres); en ese entonces los espacios reducidos y cerrados y los movimientos masivos de tropas, sobre todo las tropas estadunidenses, ayudaron a impulsar la propagación de la enfermedad.

Se estima que alrededor de 500 millones de personas, o un tercio de la población mundial, se infectaron con ese virus, y el número de muertes en todo el mundo se estimó en al menos 50 millones.

Hubo 3 momentos que se reconocen de esa pandemia, el primero se detectó en campamentos militares, pero a los Estados Unidos y otros países involucrados en la guerra no les convenía informar sobre la gravedad de ese virus pues le interesaba mantener la moral alta entre la población.  Pero la segunda ola, (algo así como fase 2), surgió en Camp Devens, (campo de entrenamiento del Ejército de los EE. UU. en las afueras de la ciudad de Boston) y en una instalación naval en esa ciudad. Entre septiembre y noviembre murieron más de 100 000 personas en los EE. UU. en octubre de ese año.

El tercer momento, comenzó a principios de 1919, duró toda la primavera y causó incluso más casos de enfermedad y muerte. En nuestro país, México, es sabido que desde 1914 se  sufría de una gran escasez de agua y comida. La crisis económica estaba latente pues fue una época donde las vías ferroviarias, que era el medio para movilizar tropas y mercancías se vieron afectadas por el desarrollo de la lucha revolucionaria. Eso provocó que el traslado de las mercancías fuera muy costoso, provocando escasez de agua y comida. Nuestro pueblo mexicano, ante todas las circunstancias nacionales o internacionales, se ha mantenido en lucha.

Para 1918, nuestro General Emiliano Zapata presentó un “Manifiesto a los habitantes de la República” en el Cuartel General de Tlaltizapan, Morelos, el 16 de febrero de 1918.

“La revolución se propone: redimir a la raza indígena, devolviéndoles sus tierras, y por lo mismo, su libertad; conseguir que el trabajador de los campos, el actual esclavo de las haciendas, se convierta en hombre libre y dueño de su destino, por medio de la pequeña propiedad; mejorar la condición económica, intelectual y moral del obrero de las ciudades, protegiéndolo contra la opresión del capitalista; abolir la dictadura y conquistar amplias y efectivas libertades políticas para el pueblo mexicano.”

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Y ante esa situación, señala el Manifiesto….

“La Revolución del Sur carece de fines personalistas. El Plan de Ayala que le sirve de bandera sólo persigue mejorar la clase proletaria; impedir que el rico explote al que tuvo la desgracia de haber nacido pobre; devolver a éste lo que injustificadamente le ha sido quitado por hacendados y caciques y otorgarle un pedazo de tierra en su Patria, a que indiscutiblemente tiene derecho como mexicano […].

Los artículos de primera necesidad se agotan, a tal grado que el hambre ha llevado el luto y la desolación a muchos hogares de inocentes que tienen derecho a vivir […].

Prolongar esta situación por más tiempo, las enfermedades y miserias irán en progresión creciente y los que ayer permanecieron indiferentes, desprovistos de ideales revolucionarios, hoy, contrariando sus inclinaciones, se verán obligados a engrosar las filas del enemigo, para alivio de sus males y satisfacción de sus más imperiosas necesidades […].

Inspirado en las ideas de patriotismo y de justicia, con que siempre he sellado mis actos y penetrado de las amarguras por que atraviesa la República, os invito para que, eliminando toda idea personalista, ayudéis a luchar por la salvación de este suelo que nos vio nacer.

El General en Jefe Emiliano Zapata

“Manifiesto a los habitantes de la República” cuartel general de Tlaltizapan, Morelos, 16 de febrero de 1918. Archivo histórico UNAM, fondo Gildardo Magaña. En La Guerra Zapatista 1916-1919, Francisco Pineda Gómez, Ediciones Era, México, 2019, Pág. 64.

Sin embargo, el capitalismo, aunque pareciera que agoniza (igual que en aquel entonces), sigue pataleando, entra en un dilema entre cuidar la salud de la población y el paralizar o no la economía. Si la gente no trabaja, se detiene la producción de mercancías y ¿la ganancia…? Por eso, los empresarios necesitan que la gente salga a trabajar, aún a sabiendas que pone en riesgo la salud. Primero están sus ganancias, y el virus del COVID-19, hace que ésta contradicción se visualice. No hay que dejar de observarla. Al “Quédate en casa”, se opone el “Regresen a trabajar.”

Nosotras, nosotros, desde la Casa de todas y todos… aún en medio de la pandemia, vemos que es necesario no dejar de ver el lado histórico y realista de la historia, de nuestro país y del mundo. No perder de vista cómo el imperialismo, fiel a sus convicciones de rapiña y despojo, aprovecha éstas situaciones para no dejar de “golpear” a países como Venezuela, Cuba o Irán y que por lo mismo, mientras exista el imperialismo, no podemos dejar de ser pensantes, de continuar organizándonos, no hemos dejado de luchar y por lo tanto debemos continuar  Viviendo por la Patria o Morir por la Libertad.

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos.

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