Posted On 1 diciembre, 2016 By In Editorial With 744 Views

Diciembre: mes de preparativos.

El proceso electoral en los Estados Unidos está próximo a concluir; más allá de posibles recuentos en algunas entidades competidas, como Wisconsin o Pensilvania, es un hecho que la presidencia de esa nación, la mayor potencia militar y la más grande economía del mundo, ha quedado en manos de un estafador.

La llegada de Trump al poder dejó perplejo al conglomerado de medios, comunicadores y especialistas, que daban por un hecho la victoria del partido demócrata; resultaba inverosímil desde su perspectiva el que un personaje televisivo, externo a toda la institucionalidad política norteamericana, montado en un discurso de odio xenófobo y racista, con cientos de demandas legales en su pasado, con declaratorias de bancarrota en varias de sus empresas, con videograbaciones y testimonios que dejan en claro que ha cometido delitos sexuales; que un personaje así, padrotesco y naranja, triunfara en la principal contienda de la que sería –supuestamente- la más perfecta democracia del mundo, resultó para ellos, cuando menos, inverosímil. Ese personaje, del cual el “establishment” norteamericano se burlaba hace algunos años, dejó de ser un chiste y es hoy su mandamás.

A un amplio porcentaje de los votantes (que no fueron mayoría), no le importaron las advertencias en muchos medios sobre los riesgos de que Trump fuese electo presidente. No le molestó lo suficiente que insultara y agrediera sexualmente a varias mujeres; no vió problema en su discurso racista y xenófobo. No le importunó que, progresivamente, se fueran asomando sumando a la campaña organizaciones fascistas y de supremacía racial desde el nuevo nombre de   “alt-right”, (algo así como “derecha alternativa”).

Luego del triunfo, Trump ha montado desde la perspectiva del espectáculo, el proceso de selección de quienes conformarán su gobierno. Los nombramientos a la fecha consolidan la expectativa: racismo y persecución a migrantes, explotación desregulada de recursos naturales, privatización de la educación, ruptura de los servicios de seguridad social y salud, militarismo beligerante, desregulación financiera: continuidad y fortalecimiento del neoliberalismo rapaz. A inicios del año próximo, este nuevo gobierno tomará el poder, ampliando aún más los caminos de la plutocracia norteamericana.

¿Qué tanto de lo prometido en campaña por Trump se cumplirá? Resulta difícil saberlo. De entrada, se ha comprometido a expulsar a “dos o tres millones” de migrantes, la mayoría de ellos mexicanos, y a renegociar el Tratado de Libre Comercio o abandonarlo; puede que en ello –y en otras promesas problemáticas- enfrente la oposición minoritaria del partido demócrata  e incluso alguna dentro de su propio partido, el republicano, mismo que quiso oponerse a su candidatura y falló estrepitosamente. Por tanto, existen aún muchas dudas sobre el margen de acción real que pueda ejercer Trump una vez en el cargo.

Sin embargo, hay ya en su triunfo un conjunto de factores que, más allá del impacto económico a nuestro país, deben alertarnos, y entre ellos el más alarmante es el carácter fascista que va perfilando a Trump y a quienes lo han apoyado con el voto. Este triunfo, a no dudarlo, será considerado por las organizaciones y partidos de ultraderecha como el momento propicio para una ofensiva política en otras latitudes.

Y es entonces que, una vez más, resulta necesario remitirnos a la historia: la derrota del fascismo costó decenas de millones de vidas. El asomo de estas señales ominosas no puede pasarse por alto.

Al fragor del combate contra el fascismo en la República Española, una mujer a quien llamaban La Pasionaria dijo “Es preferible morir de pie que vivir de rodillas”. Los pueblos no debieran aspirar sólo a sobrevivir, sino a vivir libres, saludables e independientes. Ese mismo mensaje se le ha atribuido a nuestro General Emiliano Zapata, a pesar de no haber registro escrito de ello. Lo que hay, es un relato en el que las palabras  “Mejor morir de pie que vivir toda una vida arrodillado” aparecieron pintadas en el estado de Morelos, al día siguiente de su muerte.

 

Efemérides:

Los diciembres de cualquier época representan los preparativos para terminar y empezar algo nuevo. Para nosotros los mexicanos, la lucha por la independencia marca el inicio de nuestra búsqueda. No olvidamos nunca a quienes abandonaron todo y pelearon por nuestra independencia.  Hidalgo arengó al pueblo para alzarse en armas en 1810, pero antes hubieron múltiples levantamientos. Todos costaron vidas. Era imposible no hacerlos con violencia pues ésta viene de arriba, del poder. Los pueblos, y los individuos, usted o yo, nadie de nosotros desea la violencia. Como Casa de todas y todos tenemos el deber de afirmar que los caminos que los pueblos recorren en búsqueda de su libertad siempre son atacados por el poder al que enfrentan.

En ésta búsqueda, Fray Servando y Xavier Mina no son pro hombres, sino seres honestos y sencillos, uno tuvo que dejar los hábitos religiosos y el otro los estudios en Navarra para ir a combatir a los ejércitos intervencionistas napoleónicos. Ambos combatieron en Valencia y así en la lucha antimperialista iniciaron el camino por la independencia de los pueblos de la Nueva España; tampoco consideramos seres superiores a las heroínas de nuestra independencia, son simplemente mujeres del pueblo que tuvieron que elegir entre una vida normal como mujeres de su época o la lucha por la independencia, nuestra búsqueda.

Reprobamos cualquier intento de mitificar la historia. Los preparativos de diciembre nos llevan hoy a recordar a tres compañeros de lucha que en alguna parte de nuestra historia tuvieron que elegir entre la vida que llevaban junto a sus nietos o sus hijos y hermanos o alumnos , en fin, entre la vida familiar y profesional, para apoyar y arriesgar su vida para alcanzar un cambio para nuestro pueblo. De alguna manera son el antecedente de las bases de apoyo zapatistas y los combatientes que ustedes conocieron el primero de enero de 1994, día aprobado para iniciar y dar a conocer nuestra búsqueda. Ellas y él ya murieron, no fueron los primeros, y por desgracia no serán los últimos. Ellos simplemente aceptaron nuestro primer comunicado histórico que a la letra dice:

 “Es por esto que nuestra organización político-militar, compuesta por compañeros como tú, como yo, sin prestigio nacional ni internacional, declaremos desde hoy y para siempre que somos los únicos responsables de los errores que se cometan. Las victorias son ya de nuestro pueblo, principio que nos obliga a ser cautelosos y estudiosos de cada paso”. [1]

El imperialismo existía desde la guerra de independencia y sigue existiendo, ¿Quién duda hoy de ello? No son  seres mitológicos los que amenazan a la humanidad, ni son los tiempos actuales los mejores de la historia; nunca hemos llamado a la violencia pero sí a la defensa de la existencia de los pueblos, que quede claro.

 

rosita

 

Sin más preámbulos en éste mes decimos presentes a la memoria de la compañera Rosita, abuela y madre que a 2500 kilómetros de la Selva, enviaba  comida, y equipos a las muchachas y muchachos que años antes visitaban su casa entonces para comer y departir en familia, comentando la desgracia de nuestro pueblo entre ellos Murcia, testiga civil de la fundación de las FLN y primer compañera en la montaña, maestra de educación preescolar, que hoy es una desaparecida política.

Recordamos también  nuestro inolvidable compañero Teodoro o “Pacha”, como le decíamos de cariño,  joven abogado y maestro universitario muerto defendiendo a su pueblo en Cárdenas, Tabasco en 1975, cuando realizaba trabajos para que la lucha armada no sucumbiera, él y la compañera Aurora fueron intimados a rendirse o sostener un desigual combate ante un batallón de soldados que les rodeaba: pudieron rendirse o luchar. ¿Fueron seres mitológicos? No, fueron  sólo mexicanos conscientes y sencillos cuyas vidas nos invitan a reflexionar sobre todo en ésta época aciaga para toda la humanidad.

Pronto usted podrá elegir libremente entre pensar en las elecciones como una ruta o estudiar la historia para entender la importancia de la defensa de la Patria por el pueblo sencillo y trabajador, amenazada por un sistema que nos aborrece, y  que tomará generaciones derrotar. Mientras eso ocurre, decimos: En sus cumpleaños de diciembre

Compañeras Murcia, Rosita y Compañero Teodoro…..

¡Presentes!

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la libertad!

Grupo Editorial de la Casa de todas y todos

Diciembre, 2016.

[1] Cuaderno de trabajo Dignificar la historia I, Las Fuerzas de Liberación Nacional y la guerra fría en México (1969-1974), pag. 49

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