Corral acorralado: Inician Paro indefinido Maestros de Chihuahua

Más de 13 mil maestros afiliados a la Sección 42 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en el Estado de Chihuahua, iniciaron el martes 17 de abril un paro indefinido para exigir el pago de salarios y prestaciones a maestros nóveles e interinos, algunos de ellos sin sueldo por más de un año.

Los líderes de la Sección 42 del SNTE convocaron al paro en el marco del periodo electoral que vive el país por el relevo presidencial y en un contexto estatal que es necesario analizar para entender la dinámica interna del movimiento.

La justa demanda de pago de salarios a los maestros contratados bajo el nuevo esquema de la Reforma Educativa: sin derechos laborales, prestaciones ni estabilidad en el empleo, fue tomada como bandera política por los líderes del mismo sindicato que avaló y apoyó de manera activa la reforma desde los más altos niveles. Es decir, que los mismos cómplices de la política rapaz contra los trabajadores implementada desde el Estado, aparecen hoy como redentores de los maestros (lobos disfrazados de cordero).

Recordemos que la Reforma Educativa fue aprobada sin consulta social previa en el 2013 por 198 diputados del PRI, 104 del PAN, 53 del PRD, 26 del Verde Ecologista y nueve de los diez diputados del Partido Nueva Alianza (uno estaba ausente). Como ya se sabe, Nueva Alianza es la cara política del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Básicamente todos los partidos se inclinaron ante el mandato de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para borrar de un plumazo uno de los frutos de la Revolución Mexicana de 1910.

En esta ocasión, la base magisterial movilizada en el estado de Chihuahua, tomó las oficinas estatales como forma de presión para demandar al Gobierno estatal la solución a las demandas de los trabajadores de la educación mediante un paro indefinido que además del pago de salarios atrasados exige el cumplimiento de prestaciones ya eliminadas por la Reforma Educativa a toda la base trabajadora.

Está claro que la problemática del magisterio en Chihuahua no es nueva (igual que en el resto del país), pero se ha intensificado por la política neoliberal que busca eliminar los derechos laborales de los trabajadores mediante una reforma que culpa a los maestros del fracaso educativo y promueve en los medios de comunicación una campaña de linchamiento contra quienes se oponen, luchan y resisten contra la política depredadora implementada por el Estado.

En el contexto estatal, no es necesario realizar un análisis profundo para entender que el paro de maestros convocado por el SNTE Sección 42 es de tinte electorero, pues estamos a unos meses de la contienda por el cambio presidencial. A nivel estatal, las fuerzas políticas en contienda se alinean desde el SNTE con los partidos Nueva Alianza, PRI y Verde Ecologista, frente a un gobierno estatal dirigido por el Partido Acción Nacional, con Javier Corral a la cabeza.

Los líderes del SNTE juegan a mover las piezas en el tablero electoral, tomando como bandera las demandas del magisterio pero sin llegar al fondo del problema, que es eliminar la Reforma Educativa que ellos mismos avalaron y promovieron en un momento donde los maestros disidentes y opositores (que no han dejado de luchar), fueron satanizados mediante una campaña de linchamiento en los medios de comunicación pagados por el Estado con recursos públicos.

En el juego político de los partidos nadie sale limpio. El mismo Javier Corral Jurado, siendo senador de la República aprobó la nefasta Reforma Educativa y ya como gobernador del Estado de Chihuahua ha hecho lo mismo que sus colegas el PRI: ignorar las demandas del magisterio, con la única diferencia de que su administración está controlada de manera más directa por la clase empresarial. El mismo secretario de Educación, Pablo Cuarón, es un empresario juarense que sólo conoce el arte de cómo administrar sus negocios.

Con la visión empresarial que le caracteriza, el Estado se encargó que dar continuidad a la política de desmantelar las conquistas de los trabajadores de la educación de una forma más descarada que sus antecesores: mantuvo meses sin salario a los maestros nóveles y escamoteó los reclamos de la base trabajadora, con la diferencia de que no tuvo de su parte a los medios de comunicación para continuar la campaña de linchamiento, ya que retiró subsidio y publicidad a la prensa y chayote a periodistas. Decidió emplear esos recursos en crear sus propios medios de comunicación. Con éste punto en su contra, la administración de Javier Corral pronto fue blanco de ataque de la prensa, quien se encargó de echar a la opinión pública en su contra al dar voz a los reclamos sindicales y dar cabida a las voces de los padres de familia en apoyo a los maestros paristas (que en otro momento hubieran sido acusados de flojos, huevones, etc).

Al igual que en los tiempos del gobernador panista Francisco Barrio, el gobierno acorralado (de Corral) tiene una política más devastadora que sus colegas del PRI. Esta vez ha conciliado intereses con sus presuntos opositores del SNTE, ya que primero amenazó con el despido masivo de maestros paristas (pues la Reforma Educativa establece que tres faltas injustificadas son motivo de rescisión del contrato), pero ha decidido que el empleo de los manifestantes no está en riesgo. En aras de sus intereses políticos, tuercen y emplean a su conveniencia la ley que ellos mismos hacen.

Los dirigentes del SNTE reclaman no sólo el pago de cerca de 170 maestros nóveles, sino también atender las prestaciones que la Reforma Educativa eliminó para todo el magisterio. Gobierno del Estado argumenta que esas prestaciones ya fueron eliminadas y no se darán, pero los líderes del SNTE las mantienen como moneda de cambio para resolver el conflicto, ya que así mantienen el movimiento con reclamos más amplios y al mismo tiempo se ocultan como responsables del mismo fracaso que provocaron.

Integrantes del Movimiento Magisterial Resissste lo señalan con toda claridad:

Si solamente exigimos el pago del adeudo que el Estado tiene con nuestros compañeros, estaríamos desviando el foco del problema, que es la Reforma Educativa. Los dirigentes sindicales pro patronales, podrán negociar el fin de las demandas magisteriales de la sección 42 sin tocar el problema de fondo. Nuestra responsabilidad es señalar toda aquella acción que traicione los deseos y necesidades de la base trabajadora, y al mismo tiempo tomar en nuestras manos las decisiones que nos lleven a la victoria en esta etapa de la lucha.




Candidaturas independientes y cuentas pendientes.

Corresponsalía de Dalia.

El anuncio por parte del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en conjunto con el Congreso Nacional Indígena (CNI), realizado el año pasado, en torno a la formación de un Concejo Indígena de Gobierno, y la postulación de una candidata-vocera, indígena, mujer, para la presidencia de la República en las elecciones del próximo año causó revuelo entre la base política que durante cerca de dos décadas siguió los pasos del EZLN y participó en sus convocatorias. La iniciativa, concretada en la candidatura de María de Jesús Patricio, fue anunciada como una ofensiva de la movilización popular en contra del sistema capitalista en México. Los aplausos y las críticas no se hicieron esperar. Las plumas amigas encontraron en ella toda virtud posible, y han sido pocos los espacios donde se han planteado cuestionamientos a la misma. Luego de un año de su anuncio, se puede hacer un análisis crítico de la propuesta; parece ser, no sólo pertinente, sino necesario.

La socio-demografía en nuestro país se ha basado principalmente en dos criterios para “identificar y reconocer” a la población indígena, el lingüístico y el de auto adscripción, binomio al que se le ha sumado la variable de territorio, para poder trazar e implementar infinidad de programas sociales, políticas públicas y políticas en materia electoral.
En la última Encuesta Intercensal del INEGI (2015), a partir del criterio de hogar indígena, se contabilizaron 12 millones 25 mil 947 personas, lo cual representaría poco más del 10% total de la población nacional; a diferencia de la población que habita en las ciudades donde cada vez hay menos niños y más adultos, la población indígena en nuestro país crece año tras año: 8,667, 692 (1990), 10,220, 862 (2000) y 11,132, 562 (2010), es una población joven, mayoritariamente femenina, de alta movilidad y todavía más alta marginalidad.

A inicios de los años noventa la política y la acción gubernamental en México transitaron al modelo multicultural, ese que reconoce la diferencia y admite que no se pueden esencializar las identidades culturales. Esta transición se plasmó a nivel constitucional al modificar el artículo segundo y el cuarto, reconociendo el carácter pluricultural de la nación. La inserción del modelo multicultural en los “gobiernos democráticos”, se vio reflejado en la política de estado, en la distribución del poder y del presupuesto, afectando a todos los niveles de gobierno desde lo municipal hasta lo federal. A la par de esto fue que se “caminó hacia la democratización del sistema político-electoral mexicano”.

En 2004, tardíamente pero aún en este contexto, de acuerdo a las nuevas atribuciones en materia de geografía y distritación electoral, el entonces Instituto Federal Electoral (IFE, ahora INE) junto con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), realizó una redistritación incorporando criterios constitucionales como identidad y cultura. Dando como resultado 300 distritos electorales, de los cuales 28 fueron considerados oficialmente de mayoría indígena, esto es, regiones en las que por lo menos el 40% de sus pobladores son hablantes de una lengua indígena.

Uno de los problemas de esta caracterización, en materia de representatividad, es que no incluye a todos los pueblos indígenas del país, pues sólo contempla a 25 de ellos y deja fuera a 43. Sin embargo, cabe resaltar, que esos 25 pueblos contenidos representan poco más del 50% de la población indígena del país. Los 28 distritos electorales de mayoría indígena están dispersos en nueve estados: Chiapas (5), Guerrero (2), Hidalgo (2), Oaxaca (7), Puebla (4), Quintana Roo (1), San Luis Potosí (1), Veracruz (3) y Yucatán (3).

En 2012, tras siete años de esta redistritación electoral, además de distintos planes de desarrollo, de educación cívica y políticas públicas específicas para esas regiones, la participación ciudadana en estos distritos de mayoría indígena, fue considerablemente superior a la media nacional; en ellos aumentó el índice de participación de mujeres indígenas votantes así como funcionarias de casilla, auxiliares, promotoras de voto, e incluso de candidaturas indígenas a elección popular. Esto no es necesariamente un logro derivado de la conciencia cívica ciudadana, esto es un mecanismo planeado por el Estado e implementado a través del INE, que ha impuesto la credencial de elector como requisito indispensable para brindar servicios y derechos que por ley corresponden a la población indígena: sin credencial de elector no los dan de alta en el sistema de salud, no se pueden casar, no pueden heredar, no pueden registrar a sus hijos, no los pueden inscribir en las escuelas, no pueden ir a las ciudades a cobrar el dinero que sus familias les envían, no pueden ser registrados como comuneros en los censos del Registro Agrario Nacional, y un largo etcétera.

De un sinfín de formas, el Estado mexicano se ha servido de la diferencia cultural, la marginación y la categoría de género como motores transformadores de la cultura política comunitaria y nacional, con el objetivo de fortalecer su presencia institucional en regiones previamente fuera de su alcance.

Es en aras de este México “democrático e incluyente”, que las instituciones electorales cambian de nombre, de reglas y de atribuciones; es este un país que no sólo presume la alternancia electoral y el pluripartidismo, ahora también se adorna de candidaturas independientes.

Como sabemos, uno de los requisitos para los candidatos independientes es recolectar las firmas del 1% de la lista nominal, equivalente a 866 mil 593 personas, las cuales deberán estar distribuidas en al menos 17 entidades del país.

Con el debido registro ante el INE, María de Jesús Patricio Martínez (Marichuy), indígena nahua de Jalisco, oficializó su candidatura independiente a la presidencia de la república; respaldada por el EZLN y el Congreso Nacional Indígena, una con estructura militar y otra civil, las dos portando lo Nacional en sus siglas, apelan a la solidaridad de la sociedad civil haciendo uso de la diferencia cultural, la marginación y la categoría de género en su discurso político. Para llevar a cabo este proceso de recabar firmas se han dado de alta –a la fecha en que este documento es escrito- 7,305 auxiliares y han alcanzado el 8.1% del total de lo solicitado.

Creemos que el avance logrado luego de más de un mes de recolección de firmas, ya puede ir dibujando si el resultado será favorable o no, aventurándonos a comparar este proceso político con dos momentos previos de la movilización zapatista e indígena en el contexto nacional. Los resultados son dignos de preocupación.

El 21 de Marzo de 1999 el EZLN impulso la llamada Consulta nacional para el reconocimiento de los derechos de los pueblos indios y por el fin de la guerra de exterminio, en una jornada simultánea a lo largo del país. Se dijo entonces: “la consulta se hará por el método de votación en las urnas en las zonas urbanas y rurales, y por el método de usos y costumbres en las comunidades indígenas y rurales del país que así lo decidan”. Se formaron brigadas de promoción y difusión de la consulta, salieron cinco mil delegados y delegadas zapatistas, con recursos propios se instalaron miles de urnas en todo el territorio nacional y se logró la participación de 2 millones 854 mil mexicanos.

El 1° de Enero de 2006 dio inicio La Otra Campaña, que recorrió el país entero. Durante la primera etapa de la misma se realizaron 402 reuniones (entre públicas y privadas), 17 marchas y 16 mítines, en la segunda etapa de LOC se realizaron 32 reuniones con pueblos indios del norte y occidente, ejidatarios, pescadores y sindicalistas.

Hace once años, con La Otra Campaña, el EZLN le apostó a una iniciativa civil y política que se desmarcaba del sistema político electoral del Estado, -señalando de una manera mejor lograda a lo que se intenta visualizar hoy con sus denuncias al INE-, el carácter antidemocrático y discriminatorio del sistema electoral. Esa Otra Campaña de la que hablamos, logró a partir de la organización y la solidaridad de mucha gente trazar una radiografía de la situacional nacional.

Todos aquellos que asistieron a alguna reunión o participaron en alguna de las concentraciones políticas de esa gran movilización nacional, podrán dimensionar el eco que tuvo en sus regiones. A nivel local es más fácil saber qué paso a lo largo de estos once años con todos aquellos colectivos que se organizaron en torno a esa convocatoria, si desaparecieron o crecieron, si siguieron trabajando más allá de los líderes y de las coyunturas políticas. ¿Qué pasaría si hoy en día una campaña política desde la oficialidad del sistema político electoral nos convoca?, ¿Seríamos los mismos o seríamos otros?, ¿Seríamos menos o más? ¿Se daría entrada a esos políticos que en su momento traicionaron, -activa o pasivamente-, los Acuerdos de San Andrés Larrainzar?

En un momento como el actual, en que una de las construcciones políticas populares que durante dos décadas ha marcado el derrotero para llevar adelante la lucha en contra de los efectos del capitalismo, convoca a la organización desde la participación en la política electoral, sería conveniente hacer un ejercicio de autocrítica (individual, colectiva, organizativa) entre quienes participamos en su convocatoria anterior, La Otra Campaña, y valorar si supimos hacernos responsables de todas aquellas realidades observadas y escuchadas a lo largo de varios meses. ¿En qué devino el esfuerzo vertido?, ¿Se tradujo únicamente en capital político para el convocante? Esta valoración se tendría que dar entre quienes aún se reconocen como compañeros y entre quienes dejaron de identificarse como tales. Es sumamente contradictorio que, por un lado, se enaltezca la rendición de cuentas como un elemento básico de un Buen Gobierno, y que por otro, se omita una valoración real de qué fue lo que pasó con todo ese esfuerzo y trabajo a nivel nacional, y sin más, se convoque años después a una nueva iniciativa política que, en definitiva, no concuerda con el sentido de los pasos que durante años se invitó a dar. En estas importantes omisiones, quizá, radica una de las flaquezas más apremiantes de la actual iniciativa, que conforme pasan los días simplemente no parece despegar.

La Otra Campaña, convocada por el EZLN – CNI, al igual que ahora el CIG y su vocera, tienen varios elementos en común, nos centramos en uno, las dos propuestas le estarían apostando a la organización de la gente, “de los dolores, de las rabias, los despojos y de las injusticias”.

Sólo que hoy en día nos encontramos ante una propuesta política con un discurso tan purista que sus críticos no pueden ser otra cosa que machistas o racistas, un discurso que apela a la categoría de género conjugada con determinadas condiciones sociales como garante de la viabilidad y representatividad. Un discurso que no argumenta o explica la continuidad con sus propuestas anteriores, un discurso que al más estilo de la criptografía y la fantasía “sólo algunos lo pueden entender” y quienes no lo entienden es porque “no saben leer”, un discurso que no se sustenta en una estructura organizativa, ni en el trabajo político previamente realizado, porque de ser así ese México de abajo y a la izquierda que a lo largo de todas estas décadas, los apoyó y acompañó en cada una de las iniciativas lanzadas, se habría sentido convocado y ya tendrían las firmas de más del 1% de la lista nominal. Lastimeramente, la candidatura independiente del EZLN y el CNI se disputa el quinto lugar en la recolección de firmas, con un locutor de radio de cuestionable popularidad.

Saquemos cuentas y cuestionemos, ¿por qué el Estado Mexicano a través de políticas públicas y electorales, programas de educación cívica y asistencia social, a través del registro civil, así como del reconocimiento de tierras, etc., ha impulsado el proceso de credencialización y engordado año tras año la lista nominal?, ¿para decir que todos los mexicanos somos iguales?, ¿para garantizar los derechos ciudadanos y la participación en la elección de nuestros gobernantes?, ¿para lograr una equidad de género?. El impulso a la inserción ciudadana de sectores poblacionales anteriormente marginados de la institucionalidad democrática tiene como objetivo el fortalecimiento del Estado, que se sabe poseedor de los instrumentos suficientes para hacer de esa ciudadanización un elemento central del control social. A fin de cuentas, esas instituciones que en palabras de los intelectuales que hacen suya la propuesta del EZLN-CNI, ponen “obstáculos, sabotajes y desiguales condiciones, propios del racismo estructural que permea las instituciones del Estado mexicano”, son las mismas que en últimas fechas han abierto la posibilidad de que se entreguen firmas en papel en prácticamente cualquier lugar donde la aplicación digital no funcione, no sólo en los 283 municipios de alta marginalidad previamente aceptados. Hay señales claras de que al sistema político-electoral mexicano le interesa disolver o saltar los obstáculos propios de la innegable desigualdad y el racismo estructural de las instituciones… para fortalecerlas. Y en mayor o menor medida, las candidaturas independientes, parecen estar haciendo una labor favorable a ello.

El problema de fondo para esta candidatura independiente no son los recursos, ni la tecnología, ni la posibilidad de usar el papel o el celular, su principal obstáculo es la falta de organización y trabajo político que los convocantes tienen no sólo en las ciudades, también en aquellos municipios catalogados como “de alta complejidad”, esos de difícil acceso, donde no hay luz, ni señal de internet, esos donde las dinámicas sociopolíticas de las comunidades indígenas han sido trastocadas por el Estado, dividiendo a los pueblos y anteponiendo el beneficio individual al colectivo.




Hostigamiento y represión a la lucha de mexicanas y mexicanos

Manifestantes en Monterrey. Enero 2017

Manifestantes en Monterrey. Enero 2017

#presasypresospoliticoslibertad
#hastalavictoriasiempre
#elpueblounidojamasseravencido
El descontento social y las muestras de un pueblo harto e indignado es el que se vive y siente en cada rincón, ciudad y grupo social de México. El despertar del pueblo es la respuesta que el gobierno ha obtenido frente a los pésimos diseños de reformas estructurales que cada vez se clarifican en pro del saqueo, desmembramiento social y el sustento de un Estado represor, violento, criminal y corrupto.
Las muestras de desechar, proponer y unificar a un nuevo país se deja claro en todo el territorio nacional y principalmente en las ciudades donde las personas no han dejado que la protesta se quede en el activismo de sillón o de redes sociales. Ejemplo de ello es la gran convocatoria que se dio cita en la Ciudad de Monterrey en rechazo a las medidas económicas por parte del gobierno en turo que derivaron en el “gasolinazo”. El punto donde acabó la marcha es exactamente en la explanada de los héroes, sitio que ha albergado numerosas manifestaciones sociales por la indignación que trajeron consigo los efectos de la guerra en México, la pobreza, la eliminación de derechos sociales, etc… Dicha marcha fue histórica en Monterrey, no solo por la cantidad de asistentes que se estima fue de treinta mil, sino también por factores que se desarrollaron durante el mitin final en la plaza frente a palacio de gobierno Estatal, donde el protagonismo por parte de Gilberto Lozano pensando posiblemente que era una campaña política enojó a los manifestantes. Aunque este acto no disminuyó ni por poco a los diversos grupos que expresaban de muchas maneras los reclamos al gobierno, y al nivel de conflicto que el mencionado Lozano sustenta al no permitir que los diferentes grupos expresaran su posicionamiento frente al gran número de manifestantes, a esto se crea un ambiente de conflicto y violencia. Es ahí cuando un grupo de aproximadamente 20 personas que no fueron identificados por grupos de activistas, organizaciones civiles ni colectivos empezaron a lanzar objetos que iban de cosas que encontraban a su paso hasta cohetes. La situación ya se tornó fuera de control tanto para los elementos de seguridad del Estado como para el grupo de seguridad de la marcha. Los actos de vandalismo llenaron al momento los medios de comunicación, centrándose en los destrozos a los vitrales de Palacio de Gobierno por parte de este grupo que aún se sigue reflexionando e investigando el origen y a raíz de que o quienes lo orquestaron.
Pero las personas asistentes trataban de señalarlos gritando ¡esos no son el pueblo! y sentándose en la gran plancha de asfalto que cubre a la plaza para identificar aún más a los que realizaban los destrozos y que finalmente intimidaban a la mayoría de manifestantes. Es aquí, donde se centra la corresponsalía de hoy, dado que en el momento de tensión y violencia que derivó en el ataque al Palacio de Gobierno el compañero Juan Carlos Rodríguez Armadillo, conocido por activistas, organizaciones civiles, trabajadoras y obreros, con megáfono en mano señalaba fuertemente a los manifestantes que se retiraran o separaran del grupo que estaba realizando los actos vandálicos al palacio, insistiendo en disipar el terror que estaba sembrando este grupo a los manifestantes. El acto terminó con detenidos y grandes confusiones para las personas asistentes como para los espectadores que veían en trasmisión en vivo las noticias por televisión.
Al día siguiente la noticia del destrozo de los vitrales ocupó los medios de comunicación y los muros de Facebook de asistentes a la marcha. Aquí es donde la prensa amarillista, ad hoc a los intereses del gobierno señalaron a Juan Carlos Rodríguez como “líder ´reventador´ de la Macroplaza sin tener pruebas más que fotos que circulaban en la red donde Armadillo trataba de disipar el acto vandálico. A esto se le suma una fuerte campaña en contra de TvAzteca (INFO 7) y periódico El Horizonte por parte de organizaciones civiles, activistas y colectivas que conocen el trabajo congruente y comprometido que ha demostrado por más de 40 años defendiendo derechos sindicales y laborales. Por esta fuerte señalización ciudadana a los medios charros INFO 7 retiró la nota de internet, sin embargo el hostigamiento contra Armadillo se identifica en el centro de la ciudad de Monterrey el 7 de Enero. En la siguiente nota denuncia los hechos del hostigamiento;
Monterrey, Nuevo León a 8 de Enero de 2017
DENUNCIAMOS HOSTIGAMIENTO CONTRA EL COMPAÑERO JUAN CARLOS RODRÍGUEZ ARMADILLO.
El día de ayer, 7 de enero de 2017, aproximadamente a las 7:30 pm, durante la concentración de manifestantes en la Explanada de los Héroes referente al Gasolinazo, en el Centro de la Ciudad de Monterrey, Nuevo León; el compañero Juan Carlos Rodríguez Armadillo fue rodeado por varias personas vestidas de civiles, quiénes sin identificarse, tomaron fotografías de los manifestantes, mostrando un interés mayor en el compañero, al que siguieron hasta que éste se retiró de la manifestación. Sin embargo, no fue el único grupo que lo siguió, ya que el vehículo en el que se desplazó fuera de la manifestación, fue seguido por dos vehículos sospechosos, a los cuales lograron perder en las calles aledañas al centro. Estos vehículos fueron identificados por testigos y se tratan de un automóvil Charger Gris con 2 personas con la mitad del rostro cubierto; una camioneta RAM color gris con vidrios polarizados y la cual venía en su interior con aproximadamente 4 individuos.
Cabe señalar que el compañero Juan Carlos Rodríguez Armadillo el pasado 6 de Enero fue señalado por varios periódicos locales como un “líder reventador”, por lo que tememos que estas acciones sean parte de un montaje orquestado por el Estado y se esté tomando represalia para amedrentar la protesta social.
Tememos por la integridad de nuestro compañero, por lo que exhortamos a la población y a las organizaciones a estar pendientes de lo que pueda ocurrir.
Así mismo responsabilizamos al Gobierno de Jaime Rodríguez Calderón y al Gobierno Peña Nieto por cualquier hecho que ponga en riesgo la libertad y la integridad de nuestro compañero Juan Carlos Rodríguez Armadillo, de todos los miembros de la Red que conforma el Foro Social Nuevo León y de todos los defensores sociales que legítimamente nos manifestamos en las calles.
¡No A La Criminalización de la Protesta Social!
¡El Pueblo Unido, Jamás Será Vencido!
Ciudadanos organizados en contra de la represión social.
La protesta social en México ha sido el parteaguas para perpetuar numerosas violaciones a derechos humanos, asesinatos, desapariciones forzadas, etc, por parte de la Estructura del Estado. Caminamos y luchamos sobre sangre derramada de compañeras y compañeros que decidieron no claudicar, sino que pensaron que la libertad de la Nación es el objetivo central de la lucha social.
Ante estos hechos, rechazamos por completo el falso señalamiento por parte de los medios mencionados contra Juan Carlos Rodríguez Armadillo y también a todas y todos los compañeros que la historia los ha juzgado erróneamente siendo justas sus luchas en México y el mundo.

Corresponsalía de la sublevada de Monterrey.




El Gasolinazo en Monterrey.

*Corresponsalía del Compa del noreste caliente.

“Hartazgo” esa es la palabra clave en el meollo del asunto que abunda hoy en día, una enorme inconformidad es el reflejo de lo que nuestro gobierno ha generado y los resultados son acciones directas y un intento de estallido social pero sin un rumbo claro.

Nuevo León no es un estado caracterizado por tener una población políticamente activa, es una costumbre que la sociedad de este estado considere que protestar y ejercer presión a nuestras llamadas autoridades es una situación que no le corresponde o no va con él  prototipo del regiomontano chambeador.

Lo que sí es un hecho histórico y de enorme trascendencia fue la convocatoria del día de ayer en la cual más de veinte mil personas salieron a manifestarse congregados en distintos puntos de la ciudad, una convocatoria en redes sociales y el motivo el asunto del aumento al precio del combustible cosa que trascendió pues si bien ese fue el objetivo principal de la movilización aunado a ello se vio el reflejo de una población enérgica que demostró que esto va más allá del aumento al combustible, se vio el reflejo de una sociedad molesta por tantas injusticias cometidas por parte del gobierno.

Contingentes numerosos se dieron lugar desde distintos puntos entre ellos el Mercado Juárez, el estadio BBVA, el Tec de Monterrey, Colegio Civil por mencionar algunos y marcharon con rumbo a la explanada de la macroplaza frente a palacio de gobierno, dónde al llegar la gente se percató que ya había un evento organizado por una organización llamada Congreso Nacional Ciudadano la cual está encabezada por un individuo que durante años se ha hecho llamar “activista ciudadano” y corresponde al nombre de Gilberto Lozano, que desde semanas pasada lanzó convocatoria a través de redes sociales para invitar a la gente a manifestarse en contra del gasolinazo, para dicha situación se hizo valer de jóvenes activistas ciudadanos que dieron una rueda de prensa en dónde se haría un señalamiento y un llamado a todo la sociedad a salir a protestar el jueves 5 de enero a las 6:00 p.m. en la explanada de los héroes, situación que generó una gran convocatoria y a través de la viralización del video en redes sociales empezó esto que daría lugar a la protesta.

Desde tempranas horas se escuchaba el hecho de que se intentaría infiltrar personas a la movilización y que tanto gobierno como sector privado tratarían de reventar las movilización generando actos vandálicos y como es costumbre en nuestra sociedad estos mismos se han sabido valer de su condición de represores para sabotear acciones sociales a través de supuestos saqueos en centros comerciales y tiendas de conveniencia cosa que generó pánico durante gran parte del día y la molestia de miles de personas al darse cuenta que la ciudad estaba en un punto crítico.

Es muy curioso visualizar como hoy en día gobierno y sector privado han tratado de desviar la atención de la sociedad valiéndose de sus aparatos ideológicos entre ellos los medios de comunicación masiva, en este caso la televisión quien durante todo el transcurso del día incluso días anteriores demostraron su poco profesionalismo y el amarillismo al querer intimidar a la gente anunciando que los saqueos estaban siendo generados por personas en convocatorias en redes sociales y mostraban vídeos en otras entidades de la república donde se veían dichas acciones, cosa que generó impacto en la sociedad y sobre todo lo más importante para ellos debilitar y minimizar el auge que estaba generando la convocatoria a la marcha y protesta.

Anteriormente habíamos visto acciones de fuerte represión y división de movimientos, sin embargo la gente no tomaba en cuenta que incluso la misma convocatoria del llamado Congreso Nacional Ciudadano de Gilberto Lozano y su gente, resultaba un espacio perfecto para lograr la intimidación, represión e infiltración de personas para reventar lo que parecía un buen intento de organización colectiva y así fue como sucedió exactamente los hechos desde las 6:00 p.m. del día de ayer.

Muy curioso ver que un evento convocado por sociedad civil tuviera el presupuesto suficiente para colocar una tarima de gran tamaño que bien podría simular un intento de concierto o hasta incluso un mitin meramente político y lo que fue lo más sorprendente del caso es que las personas que estaban en dicha tarima eran Gilberto Lozano y un grupo de llamados “activistas ciudadanos” y estudiantes que fueron convencidos de manera ingenua por el mismo individuo para solicitar la renuncia del bronco al grito de ¡fuera Bronco!, ¡Bronco, Tronco!, ¡Va caer, va caer, el bronco va a caer! Que más que manifestación parecía un mitin de precampaña con gente que trataba de enardecer a la sociedad pero sin un discurso claro y completamente alejado de lo que se había convocado a protestar contra el gasolinazo. Y así transcurrió cabe señalar que dicha tarima tenía un acordonamiento para que la sociedad no pudiese pasar o tratar de intervenir ya que estos individuos en todo momento acapararon la atención con su discurso sin fundamento y sin precisión, y si bien el objetivo de Gilberto Lozano y estas personas era desvirtuar el objetivo de la movilización no conformes con ello contaban con el respaldo de policías y elementos de fuerza civil vestidos de civiles para agredir a todas aquellas personas que intentaran hacer algún acto de intervención al micrófono.




De La Habana a Santiago de Cuba

Corresponsalía Gráfica de Chubakai.

Largas horas de viaje para llegar a Santiago,  son los últimos días de Fidel recorriendo la Isla. En Santiago, cuna de la revolución,  es esperado por multitudes  para velarlo y así estar a su lado en el último viaje antes de que sus cenizas sean depositadas, dentro de una colosal piedra, en el Cementerio de Santa Ifigenia. Han sido 9 días de luto, la vida sigue y las cosas cambian. En La Habana se respira un aire solemne, hay ley seca y no hay música en las calles, pero la vida continúa. En las calles de Santiago se llora a Fidel, se grita a Fidel y se autonombran Fidel los santiagueños “yo soy Fidel!”

La gente habla de él, te pregunta… Lo apoya, lo ama y a veces, también, disienten.

Para algunos no habrá cambios: la Cuba de Fidel, sin Fidel,  seguirá su legado; otros creen que Raúl no está a la altura; otros tantos esperan el cambio. Entretanto, un pueblo libre sigue su camino.

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Pero Cuba se levantó, Cuba pudo redimirse a sí misma del bastardo tutelaje. Cuba rompió las cadenas que ataban su suerte al imperio opresor, rescató sus riquezas, reivindicó su cultura, y desplegó su bandera soberana de territorio y pueblo libre de América
– Segunda Declaración de la Habana

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Cuba y América Latina forman parte del mundo. Nuestros problemas forman parte de los problemas que se engendran de la crisis general del imperialismo y la lucha de los
pueblos subyugados; el choque entre el mundo que nace y el mundo que muere. La odiosa y brutal campaña desatada contra nuestra patria expresa el esfuerzo desesperado como inútil que los imperialistas hacen para evitar la liberación de los pueblos.
– Segunda Declaración de la Habana

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Pero el desarrollo de la historia, la marcha ascendente de la humanidad, no se detiene ni puede detenerse. Las fuerzas que impulsan a los pueblos —que son los verdaderos constructores de la historia—, determinadas por las condiciones materiales de su existencia y la aspiración a metas superiores de bienestar y libertad, que surgen cuando el progreso del hombre en el campo de la ciencia, de la técnica y de la cultura lo hacen posible, son superiores a la voluntad y al terror que desatan las oligarquías dominantes.
– Segunda Declaración de la Habana

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Los pueblos piensan que lo único incompatible con el destino de América Latina es la miseria, la explotación feudal, el analfabetismo, los salarios de hambre, el desempleo, la política de represión contra las masas obreras, campesinas y estudiantiles, la discriminación de la mujer, del negro, del indio, del mestizo, la opresión de las oligarquías, el saqueo de sus riquezas por los monopolios yankis, l a asfixia moral de sus intelectuales y artistas, la ruina de sus pequeños productores por la competencia extranjera, el subdesarrollo económico, los pueblos sin caminos, sin hospitales, sin viviendas, sin escuelas, sin industrias, el sometimiento al imperialismo, la renuncia a la soberanía nacional y la traición a la patria.
– Segunda Declaración de la Habana

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Treinta y dos millones de indios vertebran —tanto como la misma Cordillera de los Andes— el continente americano entero. Claro que para quienes lo han considerado casi como una cosa, más que como una persona, esa humanidad no cuenta, no contaba y creían que nunca contaría. Como suponía, no obstante, una fuerza ciega de trabajo, debía ser utilizada, como se utiliza una yunta de bueyes o un tractor.
– Segunda Declaración de la Habana

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¿En qué “alianza” —como no sea en una para su más rápida muerte— van a creer estas razas indígenas apaleadas por siglos, muertas a tiros para ocupar sus tierras, muertas a palos por miles, por no trabajar más rápido en sus servicios de explotación, por el imperialismo?
– Segunda Declaración de la Habana

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¿Qué pueden esperar los obreros con sus jornales de hambre, los trabajos más rudos, las condiciones más miserables, la desnutrición, las enfermedades y todos los males que incuba la miseria?
– Segunda Declaración de la Habana

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Cuando se investiga este desastre de ausentismo escolar, una causa es la que lo explica: la economía de miseria, falta de escuelas, falta de maestros, falta de recursos familiares, trabajo infantil. En definitiva, el imperialismo y su obra de opresión y retraso.
– Segunda Declaración de la Habana

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Frente a la acusación de que Cuba quiere exportar su revolución, respondemos: las revoluciones no se exportan, las hacen los pueblos. Lo que Cuba puede dar a los pueblos, y ha dado ya, es su ejemplo.
– Segunda Declaración de la Habana

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¿Y qué enseña la Revolución Cubana ? Que la revolución es posible, que los pueblos pueden hacerla, que en el mundo contemporáneo no hay fuerzas capaces de impedir el movimiento de liberación de los pueblos.
– Segunda Declaración de la Habana

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La lucha inicial de reducidos núcleos combatientes, se nutre incesantemente de nuevas fuerzas, el movimiento de masas comienza a desatarse, el viejo orden se resquebraja poco a poco en 1 000 pedazos, y es entonces el momento en que la clase obrera y las masa urbanas deciden la batalla.
– Segunda Declaración de la Habana

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Porque esta gran humanidad ha dicho “¡Basta!” y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente. ¡Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia!

¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!

– Segunda Declaración de la Habana

Texto íntegro, aquí.




Fragmento de La irrupción zapatista, 1911

*Dr. Francisco Pineda.

La situación del movimiento maderista, en el momento que los zapatistas iniciaron la lucha armada en Morelos, no era precisamente óptima. Si observamos la estrategia que se proponía seguir Madero, los resultados después de 3 meses y medio, hablan por sí mismos. Cuenta Francisco Vázquez Gómez que a principios de noviembre preguntó a Madero, en San Antonio Texas, con qué elementos contaba para la revolución que pensaba hacer, y la respuesta fue, poco más o menos: “Aquiles Serdán dará el golpe en Puebla; Cosío Robelo, en la capital; Robles Domínguez, en Guerrero, Ramón Rosales, en Hidalgo; Abraham González, en Chihuahua, y Soto al sur del Estado. Además, mi tío Catarino estará cerca del Bravo con seiscientos hombres montados y armados para recibirme el 19 en la noche. Por otra parte, el ejército federal se volteará y dentro de quince días estaremos en la ciudad de México, con toda seguridad”.[1] Como se dice, hacía cuentas muy alegres. Womack toma la referencia de Roque Estrada, que en lo sustancial no es muy diferente: “Madero sabía que no podía sostener una insurrección general, ni económica ni políticamente. Le costaría demasiado y probablemente se saldría de cauce. De manera que su plan revolucionario final estableció pocos centros de acción. Madero propuso dar tres golpes (a las ciudades de Puebla, Pachuca y México) cuando volviese a entrar en el país por el norte. Los revolucionarios y sus simpatizantes civiles y militares se levantarían ‘como un solo hombre’, se apoderarían de las calles y de las guarniciones en esas ciudades y obligarían al gobierno a tratar con Madero, mientras avanzase éste triunfalmente por Chihuahua”.[2]

Pero Madero, educado en Europa y Estados Unidos, y su flamante Consejo Estratégico no tomaron en cuenta un factor central, la condición humana, y llamaron a la revolución en México, en punto de las 6 de la tarde, del 20 de noviembre. Cuando ingresó al país la noche anterior, Tío Catarino y su grupo, que debía darle calurosa bienvenida, nunca llegó. Las armas y municiones que pagó por adelantado jamás aparecieron.[3] Se sumió en la decepción y regresó a Estados Unidos. Dicen que no se le volvió a ver por un buen tiempo. El segundo intento de ingreso al país también fracasó, pues la inminente toma de Ciudad Juárez, a principios de febrero, falló por la derrota de Pascual Orozco. El tercer intento funcionó, a fuerza, porque en Texas ya se había dado la orden de arrestarlo. Aunque Madero deseaba un momento más auspicioso, el 14 de febrero tuvo que cruzar la frontera oeste de El Paso, disimuladamente.[4] Luego, se produjo la derrota de Casas Grandes.

Desde otro ángulo, al centrar la atención en la segunda Zona Militar, el principal teatro de operaciones —Chihuahua y Durango— donde la dictadura concentró más de cinco mil efectivos y el maderismo jugaba su principal carta, la situación en ese momento mostraba una leve recuperación de la tendencia descendente de los efectos de las acciones sobre el ejército federal. Desde diciembre de 1910 hasta marzo, el número de heridos por mes fue 150, 93, 63, 71 y el de muertos 59, 106, 27, 40 entre los federales.[5] Desde el punto de vista de las bajas que causaban a los federales, para el mes de marzo había un ligero repunte, en relación con febrero.

El ejército de la dictadura no se derrumbaba, ni se volteaba. Sí, en cambio, se estaba extendiendo territorialmente el movimiento armado. “Desde el inicio de marzo fue notable el incremento de la actividad insurgente, y no hubo ni un día de ese mes que no se diera cuando menos una acción armada; el número de éstas casi se duplicó, en relación al mes anterior, alcanzando la cifra de ciento cuarenta”.[6]

No era ese el objetivo de los dirigentes de la lucha antiporfirista, pues el control de la situación peligraba. Así entendieron muchos la movilización estadounidense en la frontera y se dieron a la tarea de buscar un arreglo con el dictador. Los más activos fueron los Madero, que ya habían invertido en la guerra 8 millones de pesos, al endeudarse con los bancos de México.

La situación interna del maderismo se volvía más conflictiva debido a que su vocero, Francisco Vázquez Gómez, percibía “limanturismo en la familia Madero” (papá, tíos, hermanos); e “intromisión de limantourismo en los asuntos de la Revolución”. Se negó, por ejemplo, a acudir el 24 de febrero a Corpus Christi donde se efectuó un encuentro entre los Madero y el enviado del ministro de hacienda, el terrateniente Íñigo Noriega, “porque todo se reduce a pedir perdón y amnistía. Pancho y yo hablamos en El Paso de una transacción o arreglo posible; pero esto oficialmente y en virtud de un pacto o convenio formal y público, mas no en comisiones secretas, sin poderes y cuyo compromiso nadie garantiza”. El distanciamiento fue mayor cuando escribió molesto a Gustavo Madero “parece que en Corpus Christi creen que esto es asunto de familia; y si es así yo no tengo nada que hacer”.[7]

Vázquez Gómez en esto tenía razón. “Desde el punto de vista de la fortuna de la familia, la revolución era un desastre. Impulsados por la comprensión de ese hecho, Ernesto Madero, Evaristo Madero (hermano de Ernesto y tío de Francisco) y Rafael Hernández llegaron a Corpus Christi para discutir las bases de la paz con don Francisco [padre] y Alfonso Madero, esperando llegar a algún acuerdo informal que pudieran presentarle después a Díaz. Aún cuando más tarde Ernesto lo negó, hay evidencia de que también debía participar en las conversaciones un representante del gobierno mexicano”.[8]

Para comienzos de marzo, las vías del arreglo estaban allanadas desde los 2 campos. Las maniobras militares de Estados Unidos acelerarían la transacción a la democracia.

Nos fuimos a Villa de Ayala a pegar el grito. Allí nos levantamos con otros 100 ya con escopetas, con rifles de 12, granaderos, y puñalitos nomás, y otros con el corazón nomás” – Serafín Placencia Gutiérrez, capitán segundo de caballería del Ejército Libertador[9]

 

 

[1] Francisco Vázquez Gómez, Memorias políticas (1909-1913), Universidad Iberoamericana/El Caballito, México, 1982, pp. 59-60

[2] John Womack, op. cit., p. 66

[3] Charles Cumberland, op. cit., p. 146

[4] Ibíd., p. 152

[5] Secretaría de Guerra y Marina, Campaña de 1910 a 1911: estudio en general de las operaciones que han tenido lugar del 18 de noviembre de 1910 al 25 de mayo de 1911, en la parte que corresponde a la 2a. Zona Militar. Talleres del Departamento de Estado Mayor, México, 1913

[6] Santiago Portilla Gil de Portearroyo, op. cit., p. 227

[7] Telegramas del 24 y el 25 de febrero reproducidos en Francisco Vázquez Gómez, op. cit. (subrayados de FVG) pp. 80 y 81

[8]  Charles Cumberland, op. cit., p. 154

[9] Entrevista con el señor Serafín Placencia Gutiérrez, op. cit.

 

La fotografía es de Francisco Mata Rosas.




A propósito de Pequeños Zorros de Lillian Hellman

“somos un pueblo que no quiere conservar mucho del pasado en la cabeza se considera malsano en Norteamérica recordar errores, neurótico pensar en ellos, psicótico analizarlos seriamente.”
-Lillian Hellman

*Corresponsalía del Diego
En los últimos meses nos han bombardeado en los medios de comunicación con las campañas presidenciales de Hillary Clinton y Donald Trump; en los días posteriores al debate televisado entre estos dos candidatos se nos dijo quién fue el ganador y quién el perdedor. Sin embargo, las elecciones presidenciales estadunidenses son el “gran negocio” como bien les dice el señor Marshall a los hermanos Hubbard en la obra teatral Pequeños Zorros que en 1939 estrenó la comprometida y lúcida dramaturga estadunidense Lillian Hellman… “Me parece bien, yo vine a hablar de negocios. Todo se trata de dinero para los pequeños zorros ¿o no?”.

En el fondo, tanto Hillary Clinton como Donald Trump son la cara de una misma moneda, pues los dos representan a una clase política norteamericana sin escrúpulos, conservadora, militarista y, por lo tanto, imperialista. Y al igual que los pequeños zorros a los que hace referencia Lillian Hellman, no dudan en defraudar a su propio pueblo, a su familia y a sí mismos en aras de conseguir el poder político y económico.

pequen_oszorros09a69caEn el caso de Donald Trump es muy claro. Un personaje para quien el valor del individualismo pasa por encima de cualquier otro valor ético, su xenofobia hacia los latinos (principalmente mexicanos) y su machismo ramplón, lo hacen una persona peligrosa para gobernar los Estados Unidos.

La imagen que ha vendido Hillary Clinton es la de una candidata sensata y con mayor experiencia para gobernar el país de las barras y las estrellas. Para algunos periodistas como Diana Johnstone, Hillary Clinton representa una mayor preocupación por su postura beligerante en los conflictos internacionales:

“Ella es el principal motivo de preocupación. Clinton promete apoyar más a Israel contra los palestinos. Está totalmente comprometida con la alianza de facto entre Arabia Saudí e Israel que tiene como objetivo derrocar a Assad, fragmentar Siria y destruir la alianza chií entre Irán, Assad y Hezbolá. Esto aumenta el riesgo de confrontación militar con Rusia y Oriente Medio. Al mismo tiempo, Hillary Clinton defiende una política beligerante hacia Rusia en su frontera con Ucrania. Los medios de comunicación de masas en Occidente se niegan a darse cuenta que muchos observadores serios, como por ejemplo John Pilger y Ralph Nader, temen que Hillary Clinton nos conduzca, sin advertirlo, a la Tercera Guerra Mundial… Como secretaria de Estado, trabajó con “neoconservadores” y esencialmente adoptó una política neoconservadora utilizando el poder de Estados Unidos para rediseñar el mundo.”

Ambos son representantes de las élites gobernantes de los Estados Unidos, que están bastante lejos de los estadounidenses comunes y corrientes. Es una élite que tiene en cuenta no a los Estados Unidos, sino al mundo, no a la sociedad, sino a increíbles sumas de dinero que no están al servicio de las personas.

Por eso,  es de festejar el importante trabajo de adaptación teatral que hicieron recientemente el maestro  Luis de Tavira y José María de Tavira a la obra de Lillian Hellman “Little Foxes”  (Pequeños Zorros) para presentarla en México.

“Este montaje no es solamente un homenaje a una de las más grandes autoras que ha tenido Norteamérica. También quiere ser una advertencia, que nos recuerda a una mujer que decidió mantenerse fiel a sus convicciones y criticar a las fuerzas del fascismo, la xenofobia y el militarismo imperante en su país y sociedad. Para ello Hellman se apoyó en la perspectiva histórica, en el estudio del pasado para entender el presente y advertir el futuro.”

Y aunque  fue estrenada en 1968 por primera vez en México, bajo la dirección de José Solé y, con las actuaciones de las legendarias actrices  Carmen Montejo y Marga López. Hoy resulta imperante conocer por medio de esta obra teatral, la irrupción del capitalismo como forma de control y explotación humana, a través de la historia de la familia Giddens.

Para terminar, resulta importante mencionar que Lillian Hellman fue una dramaturga que estuvo presente en los acontecimientos más relevantes del siglo XX y su compromiso político con causas internacionales como la guerra Civil Española, la lucha antifascista en  Europa, la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos y su infatigable pronunciamiento en contra de la hipocresía social de las clases altas norteamericanas ocasionó que el senador conservador  Joseph McCarthy  la acusara de comunista en los años 50´s y al negarse a declarar acerca de sus actividades políticas  la obligó a renunciar a su carrera como guionista en Hollywood:

“No puedo recortar mi conciencia para ajustarla a la moda de este año”, fue lo que dijo ante el Comité de Actividades Anti-Americanas en 1952 y prosiguió… “Herir a personas inocentes a las que conozco y quiero desde hace años para salvar mi vida, me parece inhumano, indecente y deshonroso”.

*La obra teatral Los pequeños zorros se presenta en el Teatro Santa Catarina, en la Ciudad de México. Para mayor información, visita la página de teatro UNAM.




Dignificar la Memoria

(…) que empape mi pelo el húmedo amomo
y doblegue mi cabeza el peso de las rosas.
Ese mausoleo de enfrente nos incita a la vida,
recordándonos que mueren los césares.
(Marcial. Epigramas. Traducción de Ernesto cardenal)

Hace ya 63 años que el historiador francés Lucien Febvre publicó sus Combates por la Historia  (L. Febvre 1953) obra que supuso ciertamente un punto de reflexión importantísimo para las generaciones posteriores de historiadores . Febvre cofundador en el periodo de entreguerras con Marc Bloch de la revista Annales d’histoire économique et sociale, había sido junto a Bloch un firme defensor de la ”Historia Total” como la herramienta imprescindible para entender el presente, pero con el fin primordial de trasformarlo. Marc Bloch, por su parte, llevaría esa militancia por la Historia hasta sus últimas consecuencias. En 1944 Bloch, militante entonces de la Resistencia antifascista, fue fusilado por la Gestapo en algún lugar de la Campiña francesa.

image-055Se ha dicho que la escuela de Annales tenía como objetivo la recuperación del pasado del hombre en sociedad. Del hombre como sujeto multidimensional del colectivo social. Del hombre en sociedad y en todos sus diversos aspectos.

Fue también en ese fructífero periodo de entreguerras cuando Bertolt Brecht escribió su poema Preguntas de un obrero que leedentro del conjunto de poemas Svendborger Gedichte (Bertolt Brecht 1935) en el que cuestionaba la didáctica de una Historia rancia y reaccionaria-la Historia de los reyes y de los poderosos-que era entonces de uso común en las escuelas.

¿Quién construyó Tebas, la de las siete Puertas?

En los libros figuran los nombres de los reyes.

¿Eran los reyes quienes arrastraron los bloques de piedra? ()

Estando Gramsci en la cárcel recibió una carta de su hijo, que le comunicaba sus excelentes resultados académicos, y le decía también  que la asignatura que más le gustaba era la Historia. “Yo creo-le respondió Gramsci- que la Historia te gusta más que ninguna otra asignatura porque con ella aprendes cómo la humanidad ha luchado siempre por mejorarse así misma”.

La enseñanza de la Historia nos debe decir eso precisamente, que el hombre en sociedad, que las sociedades humanas, han luchado siempre por mejorarse así mismas, por dignificarse, y por dignificar la vida. El hombre en sociedad se rebeló contra la infamia de la esclavitud antigua y de la dominación de los pueblos  de múltiples formas en el mundo antiguo, contra la servidumbre feudal en las edades medieval y moderna, y contra la nueva esclavitud y servidumbre del capital, y contra la más completa forma de dominio de las sociedades, que constituye el imperialismo, en el mundo contemporáneo.

image-068La memoria de los pueblos ha constituido, por otra parte, siempre la primera barricada de la lucha por la dignidad. Cuando los libertadores americanos se rebelaron en el siglo XIX contra el dominio colonial español lo hicieron levantándose contra “siglos de opresión”. En el ánimo de todos los pueblos que han levantado en la Historia contra la explotación y la tiranía, del tipo y condición que estas hayan sido, ha operado la memoria de las injusticias sufridas por ellos y por sus antepasados, la memoria del hambre, de la miseria y de los atropellos. Y esta memoria se ha tornado siempre también  en memoria rebelde.

Así pues, los combates por la Historia y la dignificación de la memoria vienen a ser lo mismo. Dignificar la Historia y la memoria, combatir por la Historia, es precisamente lo que pretendieron aquellos jóvenes que hace ahora 47 años fundaron en la casa del Dr Margil, en Nuevo León, las Fuerzas de Liberación Nacional. También estos revolucionarios generosos se rebelaron contra siglos de opresión. Se organizaron realmente para completar-entre otras cosas- una  obra dramáticamente inconclusa: la independencia mexicana. El imperialismo y la oligarquía local se habían unido para cercenar el proceso de independencia real. Como en otras partes del continente americano, la independencia nacional se había convertido en una caricatura de sí  misma, y aquellos jóvenes quisieron abrir un camino que llevara finalmente a buen puerto, el proceso iniciado por Hidalgo, por Fray Servando Teresa de Mier, por el internacionalista vasco- navarro Xabier Mina, por Morelos …  proceso que continuaran en su día  Villa y Zapata..entre otros.

El volumen II de la serie Dignificar La Historia que la Casa de Todas y Todos nos ofrece ahora con  el título de “Las Fuerzas de Liberación Nacional y los combates por la memoria 1974-1977   nos relata y explica el devenir histórico de ésta organización revolucionaria mexicana en unos años que marcaron ciertamente un cambio significativo en la correlación de fuerzas mundiales en la lucha de los movimientos de liberación nacional y las fuerzas del imperialismo. De forma más general podríamos señalar que este periodo-que se abre realmente un año antes, en 1973- significaría el final de la ilusión del “crecimiento sin fin” para el mundo capitalista desarrollado, es decir, para el mundo cuyas élites socioeconómicas y gobiernos mesócratas gestionaban la estrategia  imperialista global del autodenominado “mundo libre”. La crisis capitalista de 1973 supondría el final de un largo ciclo expansivo del capitalismo que se había iniciado una vez terminada  la II Guerra Mundial, con la puesta en marcha del sistema Bretton-Woods.

image-064Pero en el trienio de 1974-1977 y bajo el espectro  de la crisis tuvieron lugar también varios acontecimientos que influyeron de una u otra manera en el devenir de la lucha antiimperialista a nivel global: en primer lugar cabe señalar la victoria del pueblo vietnamita frente al poderoso ejército de EEUU.  En 1975 las tropas invasoras estadounidenses abandonaron definitivamente Vietnam, país que se reunificaba con la fórmula política de República Democrática y alcanzaba así la independencia de todos sus territorios. Nadie puede dudar del efecto que produjo en los movimientos de liberación nacional a nivel mundial, la victoria de un pueblo humilde en recursos sobre la fuerza armada más poderosa del planeta. Fue principalmente una victoria política sobre el imperialismo, desde luego. Pero fue también una victoria militar. No cabe duda de que esta victoria redundó en los planteamientos político-militares de los diferentes MLN en el mundo. Por otra parte la esperanza de desarrollar un proceso de construcción nacional democrático por  vía pacífica y  parlamentaria, se desvaneció provisionalmente cuando la denominada “via chilena al socialismo” acabó ahogada en sangre tras el cruento golpe militar de septiembre de1973.La malograda experiencia chilena reforzó, sin duda en aquel momento, las tesis que defendían la lucha armada, como método bién táctico, bién estratégico estratégico para alcanzar la independencia nacional real, la democracia para las mayorías sociales, y emprender así el camino al socialismo.

Hubo también en esos años otros acontecimientos que afectaron a la correlación de fuerzas mundial entre el imperialismo y las fuerzas democráticas y de liberación:  Indochina se sacude por completo el viejo yugo colonial. Además de la victoria vietnamita, entre 1975 y 1976 son derrotadas  los demás gobiernos títeres de EEUU en la región. Así, en Laos el movimiento de liberación Pathet Lao derrocó definitivamente al régimen que el general Novasan había instaurado en 1954 tras la partición de Indochina en la Conferencia de Ginebra. En Camboya el Jemer Rojo acababa con la brutal dictadura militar del general Lon Nol sostenida por Washington. Ciertamente los procesos históricos en las naciones de la antigua Indochina fueron muy distintos. La experiencia camboyana especialmente, acabó materializando después, el infierno derivado de una gestión inhumana, irracional y despótica, de las contradicciones históricas heredadas del sangriento dominio colonial.

También en la vieja Europa hubo dos acontecimientos que supusieron un duro revés para la estrategia imperialista global: el 25 de abril de 1974, el Movimiento de las Fuerzas Armadas de Portugal derrocaba a la dictadura fascista más antigua de Europa. Un golpe incruento liquidaba así al denominado Estado Novo (salazarista) que se sostenía sólo gracias al apoyo incondicional de EEUU y de Gran Bretaña, y a la sobreexplotación de sus colonias. La denominada Revolución de los Claveles inauguraba una nueva experiencia democrática en Portugal, y el nuevo gobierno de Salvación Nacional reconocía, junto el resto de derechos y libertades civiles, el derecho a la autodeterminación de las colonias africanas portuguesas. Guinea Bissau, Angola y Mozambique se convertían, después de años de durísima guerra,  en países soberanos poco después.

El 17 de noviembre de 1973, por otra parte, un levantamiento estudiantil en Atenas ponía en jaque a la dictadura militar griega. Unos meses después caía el Régimen de los coroneles  aupado en abril de 1967 por un golpe de estado  perfectamente coordinado por EEUU y por la OTAN. Los estudiantes helenos, despertaron múltiples solidaridades de clase y consiguieron poner contra las cuerdas  a los militares, que acabaron reaccionando con un clásico delirio paranoide imperial. Planearon la anexión de Chipre mediante un golpe de estado realizado por la Guardia Nacional Chipriota a cuya cabeza situaron a un periodista mediocre y ambicioso: Nikos Sampson, dirigente del grupo panhelénico EOKA. Samson asumió la jefatura de la junta golpista que derrocó al Arzobispo Makarios. Pero este golpe militar en Chipre reabrió viejas contradicciones nacionales entre Turquía y Grecia, países ambos de posición geoestratégica de primer orden para la OTAN, el brazo armado del capital imperialista. Al final, un cúmulo de gestiones políticas de la diplomacia de EEUU en el nuevo conflicto abierto en el Mediterráneo oriental, que llegaron a  alcanzar el ridículo,  acabaron por derribar a su aliada  dictadura militar helena.

image-062Así pues y a pesar de los denodados esfuerzos que las corrientes  de la reacción en las potencias aliadas occidentales desplegaron para minimizar el efecto político de la derrota sobre eje nazi-fascista en 1945, no consiguieron que todo volviera a ser “lo de antes”. Este anhelo que  abrigaban ya sin disimulo las élites sociales occidentales con los EEUU del macartismo, y en el reconocimiento de la dictadura franquista, antigua aliada del eje, a comienzos de los años 50, y en el diseño y ejecución de golpes de estado de inspiración fascista en América latina, en África y en Asia, o en la creación de grupos de extrema derecha vinculados a la OTAN en Europa como la Red Gladio.

Otro elemento también  a considerar que tuvo notable influencia sobre los MLN y los movimientos populares en general en la década de los 70 fueron las “herencias culturales” de la década anterior. En efecto,  la década de los 60 del pasado siglo representó, si no una verdadera revolución cultural en su sentido más profundo, sí al menos una ruptura definitiva con aspectos claves de la cultura burguesa decimonónica dominante todavía entonces. Toni Negri ha definido mayo del 68 como “el final del siglo XIX y el inicio del siglo XXI”: el siglo XX no ha existido  (1)

Fue  en esa década que Hobsbawm denomina como de  los “años dorados del capitalismo” (2) cuando se produce esa ruptura con valores dominantes que representaban una continuidad con el siglo XIX. El desarrollo del antimilitarismo; el movimiento ecologista y el rechazo al binomio “crecimiento -desarrollo”; el nuevo feminismo; la crítica de la “vida cotidiana” en el capitalismo desarrollado; el movimiento por los derechos civiles; o el movimiento de renovación   pedagógica-esa importantísima barricada hoy también- con planteamientos que abarcaban desde la reforma de la escuela, hasta su destrucción (3)…etc. Todo un verdadero un renacimiento cultural que incidió de manera determinante en los nuevos movimientos populares, y que el inicio de la involución social a partir de 1973 no pudo borrar del todo.

Es cierto, sin embargo, que en 1973, se inició un periodo en la Historia del capitalismo mundial que P. Krugman ha definido como “La Gran Divergencia” y que dura hasta hoy (4). En este proceso se están aniquilando conquistas sociales que costaron sangre y sudor para militantes de varias generaciones. Fue en los inicios de este periodo cuando comenzó también  un último intento por acabar con la dignidad de la Historia. Quizá el primer experimento importante para tal objetivo lo represente el opúsculo de Francis Fukuyama El fin de la Historia ensayo de evidente mediocridad  difundido mundialmente merced al mecenazgo de la John M. Olin Foundation (5) No era nada nuevo por otra parte. Como señala P. Vilar, desde 1848 hasta el presente, a cada avance democrático en la humanidad, a cada conquista de derechos sociales y políticos de los pueblos, la intelectualidad burguesa ha respondido con algún intento zafio por desacreditar a la Historia como ciencia (6) Así, a las conquistas sociales, políticas y culturales realizadas desde 1945 hasta 1973, la reacción que dio paso a la “Gran Divergencia”, respondió con el despliegue del neoliberalismo, la Revolución Conservadora, y el ataque a la Historia. Pero, como ya hemos señalado, se han quedado muy lejos, al menos, de conseguir su último objetivo: detener la Historia.

Es cierto que el nacimiento del mundo que soñaron los compañeros y compañeras de las FLN puede parecer hoy lejano todavía. Pero como  le gusta recordar al profesor Fontana a aquellos que dan hoy por “muerto” al socialismo, para muchos jóvenes liberales en 1814-sólo 6 años antes del inicio del ciclo revolucionario liberal de 1820 a1848- el liberalismo podía darse por enterrado definitivamente. y sin embargo poco después vino lo que vino.

La Historia continúa. El cambio histórico es inexorable, y ningún proceso puede alcanzar la categoría de la inmutabilidad. Quizá no haya ninguna ley histórica que determine el rumbo, es cierto, pero el cambio es continuo. Según un artículo publicado en Financial Times dos tercios de los adultos estadounidenses opinan que el modelo económico de los EEUU no es válido ya para la mayoría social (7) En el corazón mismo del imperio se vuelve a cuestionar el capitalismo.

Las luchas de los pueblos continuaran dignificando la Historia y la humanidad continuará mejorándose así misma.

Euskal Herría septiembre de 2016.

Notas

  1.  Negri, T. El tren de Finlandia. Madrid 1990.
  2.  Hobsbawm, E. Historia del siglo XX.  Barcelona 2008 (doceava edición).
  3. Illich, i. Obras Reunidas (vol I) México 2006.

(En 1968 se publicaba “La escuela, esa vieja vaca sagrada de Ivan Illich obra en la que expone la contradicción que a su juicio se da entre educación e institución escolar y propuso como alternativa la “educación desescolarizada” Cabe señalar  al respecto que durante el proceso revolucionario peruano  entre 1968 y 1975 encabezado por el general Juan Velasco Alvarado de carácter nacionalista y antiimperialista, se ensayaron las propuestas de Illich con notable éxito en algunas zona urbanas y rurales.)

  1. Fontana, J. Por el bien del Imperio. Una Historia del Mundo desde 1945. Barcelona 2013.
  1. Fontana, J. La Historia después del fin de la Historia. Barcelona 1992.
  1. Vilar, P. “Marxismo e Historia”. Crecimiento y desarrollo. Barcelona 1965. (ultima edición en editorial Crítica 2001)
  1. Fontana,J. El futuro es un país extraño. Una reflexión sobre la crisis social de comienzos del siglo XXI. Barcelona 2013



Dignificar la memoria, a pesar de las sombras

Corresponsalía de Manuel Alegría Fernández profesor de Historia Contemporánea en IES Nuestra Señora de los Remedios (Cantabria) y miembro de Eraikuntza.

 

La publicación Las Fuerzas de Liberación Nacional y los combates de la memoria, 1974-1977, que nos brindan María José Sagasti Lacalle, María Jiménez, Eufrosina Rodríguez y el profesor Neil Harvey, a través del Grupo Editorial de La Casa de Todas y Todos, posibilitan el acercamiento a la historia de esta facción de la guerrilla mejicana, a partir del análisis documental de los comunicados emitidos por la organización y por los diarios del compañero Alfredo durante este periodo de tiempo en el que se centra el estudio.

Una guerrilla en el contexto de la Guerra Fría

El contexto insurreccional de la América Latina se inscribía entonces, no obstante, en un marco histórico que podría definirse como de anticipo del final de la Guerra Fría, que se produjo a finales de los ochenta y principios de la década de los noventa del siglo XX, como final a lo que E. J. Hobsbawm denominó como el “corto siglo XX”[1].

propagandaEse periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, iniciado poco después del conflicto hasta la descomposición de la Unión Soviética (1947-1991), no supuso simplemente un reparto geoestratégico del mundo por parte de las dos principales superpotencias que protagonizaron la historia de esos decenios sino, además, la Guerra Fría fue el marco en que se insertó la prolongación de un conflicto ideológico y de clases sociales que habría de tener sus referentes más explícitos, al menos, en la Revolución de Octubre de 1917. El proletariado surgido en los albores de la Revolución Industrial, en su avance organizativo y en la maduración de los objetivos por la mejora de sus condiciones de laborales y sociales, había partido desde la destrucción de las máquinas (ludismo) a, progresivamente, la conformación de los instrumentos políticos e ideológicos (socialismo) favorables al cambio de las condiciones sociales y laborales generados en una sociedad basada en los principios económicos del capitalismo e ideológicos del liberalismo.

La oposición entre los modelos capitalista y el intento de puesta en marcha de un modelo socioeconómico y político socialista fueron, por tanto, los fundamentos del enfrentamiento que Estados Unidos de América y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) llevaron a cabo desde poco después del final de la conflagración mundial. El modelo económico capitalista, el sistema de representación político democrático parlamentario   -que no obstó el sostenimiento de regímenes dictatoriales- y la ideología del liberalismo, se erigieron en los soportes del funcionamiento del denominado bloque occidental liderado por EEUU. Mientras, la economía planificada y la propiedad pública de los medios productivos, los regímenes democrático-populares y la ideología socialista, pretendieron ser los fundamentos de base de la nueva sociedad sin clases en construcción, dentro del denominado bloque socialista encabezado por la URSS.

El enfrentamiento de dos mundos, sin embargo, no empañó el surgimiento de multitud de movimientos de liberación nacional que culminaron los procesos de descolonización de Asia y África en las décadas de los cincuenta y sesenta de la pasada centuria, en una dialéctica en la que la liberación nacional se interrelacionaba inextricablemente con las mismas luchas sociales en relación con el primero.

La evolución interna de las dos grandes potencias en la década de los setenta: las élites “pierden el miedo al comunismo”.

La década de los años setenta del siglo XX[2], en este contexto histórico, anticiparía parte del final de la etapa de la Guerra Fría. Del mismo modo que se evidenciaron los avances de movimientos progresistas y la maduración de experiencias de carácter socialista, en el periodo se incubaron también procesos de indudable cariz conservador, reaccionario y contrarrevolucionario que tuvieron su proyección hacia el futuro, hasta convertirse en peligrosas amenazas del actual presente.

Habría que comenzar con la evolución de Estados Unidos, la punta de lanza de la política expansivo-imperial del bloque occidental capitalista. La década de los setenta se inició con la elección por estrecho margen, en los comicios de 1969, del republicano Richard Nixon como presidente, que basó su estrategia interna en la atracción de la clase media estadounidense, descontenta con los años de lucha de la población negra por sus derechos y las protestas de los grupos de activistas a favor de las libertades sociales. Para 1973, Nixon había firmado un tratado de paz con Vietnam del Norte, había traído de regreso a los soldados y había puesto punto final al reclutamiento, y consiguió los dos más importantes objetivos diplomáticos de su mandato: el restablecimiento de relaciones formales con la República Popular de China y la negociación del primer Tratado sobre Limitación de Armas Nucleares (SALT I) con la Unión Soviética. Así todo, no pudo compensar el escándalo de espionaje de sus contrincantes demócratas (caso Watergate) y, en julio de 1973, fue sustituido por Gerald Ford.

Las elecciones de 1976 favorecieron al demócrata Jimmy Carter, ex gobernador de Georgia, que hubo de hacer frente a la crisis cíclica del sistema capitalista que representó la ocasionada por la subida de los precios de combustibles auspiciada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en el año 1973. Carter tenía experiencia política limitada y su política económica no pudo controlar la inflación como principal problema de los años setenta. En el plano internacional se firmó un segundo Tratado sobre Limitación de Armas Estratégicas (SALT II) con la Unión Soviética, pero que posteriormente no llegó a ser ratificado por el Senado a causa de la invasión soviética a Afganistán en diciembre de 1979. El mayor éxito de Carter fue la negociación del Acuerdo de Camp David entre Israel y Egipto, suscrito el 17 de septiembre de 1978, intento finalmente infructuoso para encauzar el conflicto árabe-israelí en su vertiente referida a la ocupación sionista de la Palestina histórica.

1En esta fase de evolución de la guerrilla de las FLN (1974-77), la Unión Soviética se hallaba en la “era Breznev”, que había sustituido a Nikita Jrushchov en la etapa de desestalinización, como secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) desde 1962 hasta su muerte en 1982 y, desde 1977, como presidente del Presidium del Soviet Supremo. La coyuntura se caracterizaba económicamente por el estancamiento y la incapacidad de proseguir sin problemas financieros la carrera armamentística forzada por los estadounidenses y, político-administrativamente, por la burocratización, convirtiéndose el estado en una pesada maquinaria que no confluía con los auténticos resortes de la participación colectiva propugnados desde la democracia socialista.

En realidad, en esta etapa internacional de los años setenta del siglo pasado, el capitalismo había tomado la medida no sólo de la Unión Soviética como principal adalid del campo socialista, sino al propio movimiento obrero internacional y a la revolución misma, la esperanza de cambio del orden socioeconómico y político del capitalismo por los desheredados del mundo. El historiador Josep Fontana sintetiza este aserto a propósito de su reflexión sobre la necesidad de seguir estudiando la revolución soviética hoy en día:

 A mediados de los años setenta, a medida que resultaba cada vez más evidente que la amenaza soviética era inconsistente, los sectores empresariales, que hasta entonces habían aceptado pagar la factura de unos costes salariales y unos impuestos elevados, comenzaron a reaccionar. La ofensiva comenzó en tiempos de Carter, impidiendo que se creara una Oficina de representación de los consumidores, por un lado, y abandonando los sindicatos en la defensa de sus derechos, por otra, y prosiguió con Reagan en Estados Unidos, y con la señora Thatcher en Gran Bretaña, luchando abiertamente contra los sindicatos. Como consecuencia de esta política comenzaba de nuevo el crecimiento de la curva de la desigualdad, que se alimentaba de la rebaja gradual de los costes salariales y fiscales de las empresas.[3]

La disminución de las desigualdades sociales desde la revolución fue consecuencia de las cesiones de las clases dominantes ante el miedo a la revolución por parte de los sectores populares y, especialmente, la clase trabajadora y, por ello, EEUU y sus fuerzas troncales afrontaron “la necesidad de hacer frente a lo que temían realmente, que no eran las armas soviéticas, sino la posibilidad de que ideas y movimientos de signo comunista se extendieran por los países “occidentales”[4]. Esta fue la causa que propició  un reparto más equitativo de los beneficios de la producción y el desarrollo y maduración del estado del bienestar, alcanzándose los índices más bajos de la historia en la escala de los contrastes sociales en el ámbito internacional.

La contrarréplica reactiva al “avance del comunismo”

bloque-bipolarEste panorama mundial que se debatía entre los avances y retrocesos de las fuerzas populares y progresistas, conoció cambios importantes que habrían de afectar a las estructuras económicas del mundo gestionado desde los postulados socialistas. Tras la muerte de Mao en 1976, Deng Xiao Ping tomó el poder y desarrolló una serie de reformas económicas que cambiaron los principios de la planificación productiva en la República Popular de China, en esa peculiar concepción del crecimiento que dio lugar al denominado “socialismo de mercado” o “economía de mercado socialista”. Conocido es el apotegma del sucesor en la dirección del estado después de la Revolución Cultural y de la detención de la banda de los Cuatro el día 6 de octubre de 1976: “gato blanco o gato negro, lo importante es que cace ratones”[5].

En el seno del capitalismo desarrollado, como una parte fundamental del bloque occidental, la construcción europea era llevada a cabo desde el modelo socialdemócrata gestionado por los partidos socialistas que desde la Segunda Internacional se habían desmarcado definitivamente de la estrategia revolucionaria propugnada por los partidos comunistas tras la Revolución de Octubre. Entre una estrategia gradualista implementada por estas organizaciones y la cesiones que las élites del mundo occidental se vieron obligadas a realizar para intentar contener los planteamientos favorables a las profundas transformaciones del sistema capitalista propugnadas por otras organizaciones políticas y sindicales del movimiento obrero, bajo la amenaza geoestratégica del posicionamiento de la Unión Soviética, el Estado del Bienestar comenzó a ser taladrado en el comienzo de su desgaste. De forma premonitoria respecto al futuro de la década de los ochenta del siglo XX, el socialdemócrata alemán Willy Brandt dimitía en favor de Helmut Smicht en abril de 1974, y el laborista Harold Wilson era sustituido por J. Callagham en el Reino Unido el 5 de abril de 1976.

Antes, el 11 de febrero de 1975, Margaret Thatcher había sido elegida presidenta del Partido Conservador británico, iniciando una escalada al poder que finalmente asumirá en la etapa de 1979 a 1980. Esta mandataria, junto a la actuación desde la presidencia de los EEUU de Ronald Reagan durante el periodo de 1981 a 1989, ha representado la aplicación de las políticas económicas y sociales inspiradas en las corrientes ideológicas del “neoliberalismo”, como demostración de cómo las élites “habían perdido el miedo a la revolución comunista” y se iniciaban en la reconquista de sus posiciones de privilegio. La proyección de este diseño, aquí expuesto en sus primeros avances, por parte de los poderes financieros, del capital transnacional y de las grandes fortunas se ha extendido hasta el mundo actual.

También en Europa, la muerte del general Francisco Franco (20 de noviembre de 1975) auspició esperanzas prontamente defraudadas, al pasar a ser dirigida por las élites internas sustentadoras del franquismo la Transición política desde la dictadura a la democracia, en sintonía con la política trazada por el Pentágono. Uno de los principales instrumentos en España para encauzar desde la oposición a la dictadura, en la senda anticipada por los servicios de inteligencia estadounidenses en el proceso de transición política desde el franquismo, como es el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), celebraba del 11 al 13 de octubre de 1974 en Suresnes el congreso en que Felipe González fue elegido secretario general, en contra de los propósitos del socialismo entroncado en la Segunda República que representaba la opción de Rodolfo Llopis. Como resultado, en el nuevo marco democrático español no se cuestionaron los elementos constitutivos del nuevo régimen fundamentados en el franquismo (monarquía de Juan Carlos I) que, hasta hoy en día, ha gozado de total inpunidad, no siendo juzgados ni los delitos de lesa humanidad ni el ejercicio de un régimen dictatorial basado en los principios rectores del fascismo de la época de Entreguerras, en la misma línea que las derrotadas potencias en la Segunda Guerra Mundial, como representaron en Europa la Alemania nazi y la Italia fascista.

Quizá, el área regional en el que las sombras de los movimientos revolucionarios, de los partidos de izquierda y de las alternativas progresistas eran más alargadas, fuera precisamente aquella en la que guerrillas como las FLN desarrollaron su actuación. América Latina era escenario de la política de actuación de EEUU, como fuerza del imperialismo y de extensión de un modelo que cobraba su último sentido en la “doctrina de la seguridad nacional”, constatable en los informes desclasificados por el gobierno estadounidense, la CIA y los memoranda del Consejo de Seguridad Nacional. Según la misma, los distintos ejércitos latinoamericanos fueron instruidos en las técnicas contrarrevolucionarias, sobre la consideración de que cualquier amenaza a la seguridad nacional de EEUU favorecía los intereses de la potencia enemiga, la Unión Soviética. Las políticas económicas liberales y las acciones políticas contra el “comunismo” hicieron de América Latina una región de acción preferente de los intereses hegemónicos estadounidenses.

guerra_friaEl ejemplo más representativo de esta política lo había representado el golpe de estado del general Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973 poniendo fin al gobierno democrático del socialista Salvador Allende. El ascenso al poder de Carlos Andrés Pérez en Venezuela el 11 de marzo de 1974, la reelección de José Berenguer en la República Dominicana el 16 de mayo de ese mismo año, los asesinatos selectivos de la Triple A en Argentina[6], la reelección de Anastasio Somoza en Nicaragua el 1 de septiembre o la decisión de que el ejército argentino interviniera directamente contra la guerrilla montonera[7], son acontecimientos que anticiparán el ejemplo más representativo de la simbiosis entre los intereses de las oligarquías internas y las de las actuaciones imperiales de la potencia más importante del bloque capitalista en este lapso en que se analiza la actuación de las FLN (1974-1977): el día 24 de marzo de 1976, Isabel Martínez de Perón era depuesta por un golpe de estado militar que extendió sus efectos hasta 1983 y que ocasionó, entre otro tipo de consecuencias, la desaparición de diez mil opositores.

En la esfera internacional, por su importancia en el ámbito del Próximo Oriente y como espoleta del bloque occidental en un área tan conflictiva, el enfrentamiento árabe-israelí no conseguía desatascarse. La creación en 1948 del estado de Israel, contra los legítimos derechos individuales y nacionales de la población palestina originaria, supuso un intento de resarcimiento respecto al Holocausto nazi, la concreción del sueño sionista de una “patria judía” y la creación de un Estado en íntima relación con los intereses expansivos estadounidenses. Ya sea a causa de la influencia del “lobby sionista” en la política norteamericana o, por su envés, el cuidado por parte de Israel de los intereses del bloque occidental en el Próximo y Medio Oriente, el poder sionista se afianzó tras la primera guerra árabe-israelí (1948), la guerra de los Seis Días (1967) y, en lo que respecta al periodo  histórico en el que se ubica la presente publicación, la guerra del Yom Kipur (1973), mediante la cual Israel aseguraba los territorios usurpados en sus acciones bélicas anteriores.

Como conclusión, el marco de los años setenta del siglo XX representó el principio del final de una etapa histórica, la Guerra Fría, en que las esperanzas de la izquierda socialista en el plano internacional, fraguadas entre otros por grupos guerrilleros como las Fuerzas de Liberación Nacional en México, se marchitaron parcialmente con los retrocesos que supusieron los errores en el desarrollo del proyecto que habría de anticipar la construcción de otra sociedad alternativa al capitalismo en el seno del bloque socialista, los intereses expansivos del imperialismo occidental de la mano de la hegemonía de EEUU -que no dudó en  pergeñar y aplicar medidas de contención política represivas y antidemocráticas- y, en definitiva, por la pérdida del miedo por parte de las élites mundiales a la revolución de las clases populares a partir de la “amenaza del comunismo”. Aquellos aspectos reactivos alumbrados entonces, se han proyectado, a veces dramáticamente, hacia el presente.

Euskal Herria, septiembre de 2016

 

[1] Concepto originalmente propuesto por Iván Bered (Academia Húngara de las ciencias), fue divulgado y desarrollado por E. J. Hobsbawm para hacer referencia al periodo desde el final de la Primera Guerra Mundial al final de la Unión Soviética.

[2] El libro de FONTANA, J.: Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945, Barcelona, Pasado y Presente, 2011, plantea estos años setenta como los del inicio de la Gran Divergencia.

[3] FONTANA, Josep: “¿Por qué nos conviene estudiar la revolución rusa?” (Conferencia pronunciada en el acto de presentación de la comisión del centenario de la Revolución Rusa), noviembre 2014. Confer http://old.sinpermiso.info/articulos/ficheros/5revrus.pdf, de la revista Sin Permiso digital,  p. 7

[4] Ídem, p. 6

[5] Frase atribuida a Deng Xiao Ping en un discurso suyo de 1962 en el transcurso de un encuentro del Partido Comunista Chino

[6] El día 31 de julio de 1974 fue asesinado en atentado de este grupo el intelectual y político Rodolfo Ortega Peña, a la edad de 37 años, y el 21 de marzo del año siguiente perpetra la masacre de Pasco contra militantes de la Juventud Peronista.

[7] La intervención fue anunciada el 10 de febrero de 1975 por Isabel Martínez de Perón, y fue el inicio de las prácticas de represión ilegal.




Cadereyta, el espacio tangente de la sultana del norte

Corresponsalía de Mexi

Cadereyta Jiménez, Nuevo León, situado a treinta y tres kilómetros de la Ciudad de Monterrey, el municipio de Cadereyta tiene en la historia de la región un lugar en el génesis de la sultana norteña, debatiéndose en ello desde hace algunos lustros entre el superviviente trabajo del campo y el influjo siempre modernizador de la industria. Desde sus inicios, el municipio se ubicó en un lugar geográficamente privilegiado, pues sus primeros pobladores, entre los que se encontraban indígenas chichimecas y tlaxcaltecas, se asentaron en un fértil islote rodeado por los ríos San Juan y Santa Catarina, lugar en el que en 1637 sería oficialmente nombrado por una diligencia militar al mando del Capitán Luis de Zúñiga como villa perteneciente al Nuevo Reino de León, convirtiéndose en el segundo asentamiento más importante de la demarcación.

La actividad agrícola y ganadera ha tenido un papel importante en la economía de Cadereyta Jiménez, sin embargo el desarrollo industrial no ha sido ajeno a la vida del municipio; pues si desde la época colonial Cadereyta destacó como centro poblacional, a la llegada del ferrocarril el municipio contó con su propia estación, la de San Juan, a la par de que dicho medio de comunicación detonó el trabajo de manufacturación con la establecimiento de una fábrica de escobas en 1892. De la industria de manufactura, con el tiempo el municipio ha llegado a albergar un tipo de industria que se contrapone al proyecto que lo a lo largo sus pobladores han ido urdiendo en la historia.

La localidad de San Juan, donde se encuentra la antigua estación de ferrocarril, es el ejemplo vivo de dicha contraposición de proyectos, pues en la época reciente ha tenido que enfrentar los estragos que trae consigo la explotación de los recursos por parte de la industria: afectaciones visibles en la grave contaminación del suelo y de las cuencas de agua para riego y de consumo humano, las cuales ocasiona serios problemas a la salud de los pobladores, peligro que va en aumento.

La delegación de San Juan, pese a ser un pequeño poblado alejado de la gran urbe reputa ser la cuna del beisbol en México, obsequio de los obreros norteamericanos que instalaron las vías del ferrocarril; eso es anecdótico pues dicho asentamiento mejor podría asociársele en su colindancia con la refinería “Ing. Héctor R. Lara Sosa” de Petróleos Mexicanos, un monstruoso complejo que en su época fu considerado la refinaría más grande de América Latina, hoy treinta y seis años después se ha convertido en un silencioso símbolo para el sostenimiento del depreciado estatus que el Estado tiene como bastión industrial en el país. De esa vecindad es de donde surgen los problemas más importantes que el poblado de San Juan tiene en cuanto a afectaciones ambientales se refiere.

Si bien el contexto de la localidad es un tanto más complejo que el sólo desequilibrio medio ambiental, pues también se tienen en el escenario la presencia del crimen organizado y sus actos de barbarie, las referencias sirven bien para mostrar una analogía que deje ver a San Juan como una síntesis del panorama nacional. Por una parte alberga la refinería más rentable del país con un promedio diario de 181 mil barriles de petróleo, actividad productiva que sostiene la economía mexicana, pero que en contraste, frente al recrudecimiento de la violencia en la guerra contra el narcotráfico, ese municipio se ha visto matizado de enfrentamientos, ejecuciones y desapariciones.

 

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Está el caso aun sin respuestas de la desaparición forzada de 38 trabajadores de la refinería, que en mayo de 2007 fueron privados de su libertad por un comando armado tras el término de la asamblea del Comité de Huelga de la sección 49 del Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, en dónde se discutía una petición de aumento salarial. Sin duda un atentado que puede pensarse masivo, pero que no ha resonado en los medios de comunicación como lo han hecho otros eventos similares de desaparición, esto a razón del enorme temor que los familiares de las victimas resienten como testigos de la violencia en la zona.

Los intereses económicos actuales en el noreste mexicano no se alejan a la del resto del país, donde se traducen en la explotación de los recursos naturales, la depredación de flora y fauna, así como la contaminación de recursos tan vitales como lo es el agua. La depredación ambiental no es otro rasgo que escapa a esta síntesis, pues en agosto del año pasado tuvo lugar una fuga en los ductos de la refinería, presuntamente causada por una toma clandestina, que como resultado vertió sobre el Rio San Juan una cantidad de crudo equivalente a 4000 barriles. Lo cual alarmó a sus pobladores sobre la sanidad del rio del cual abastecen tanto su consumo personal como el de riego de sus cultivos y animales.

Tras el derrame en el Rio San Juan, la alerta ambiental cobró relevancia para unos cuantos pobladores, que encabezados por el párroco de la iglesia La Merced, el llamado padre Don Chema, han logrado atraer la atención de los medios de comunicación como vía para que las autoridades den resolución a la constante amenaza que significa la refinería para su salud, pues aseguran que el derrame fue la gota que derramara el vaso, dado que desde la construcción del complejo industrial se han hecho manifiestas las alteraciones ambientales, que de ser visibles en el aire o en el agua, temen imaginar el silencioso daño que hará sobre su salud.

Por supuesto los pobladores temen por su propia seguridad al ser pocos quienes junto con el padre Chema van encaminando los esfuerzos por hacer cada vez más audibles sus demandas frente a las afectaciones ambientales. Y es que el miedo aún está presente en la memoria de estas personas, pues para ellos no fueron gratuitos aquellos pasajes del mes de mayo de 2012, cuando fueron hallados 49 cuerpos en la carretera libre a Reynosa, y es que para su caso saben que la línea que divide al gobierno y al crimen es bastante delgada; sin embargo han afirmado que persistirán en sus intenciones de organización, sabiendo que una de las dificultades de su causa es convencer a más gente de la necesidad de atender las alteraciones ambientales.

 

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Si bien, como dijimos, el caso particular del municipio de Cadereyta sirve de síntesis para nombrar dos grandes fenómenos de amenaza para la vida y la sociedad, también el ejemplo de éste municipio es útil para reflexionar sobre el espacio como proyecto político.

La inteligencia de una comunidad que construye su propia economía a partir de los recursos geográficos bajo los cual ha tenido a bien ampararse, es rebasada por la industria capitalista, aquélla pretende garantizar los satisfactores más elementales de ese pequeño grupo organizado, es sustentable para él mismo, y en ello es un proyecto político propio. Por su parte, la lógica de la industria del capital, como en el caso de Cadereyta, se impone por sobre el proyecto democrático que a través de la historia han escrito sus pobladores, y con ello surge una grave contraposición entre ambos proyectos. En el caso, el municipio dedicado a la agricultura y ganadería, debe ahora compartir sus recursos como el agua con la alta demanda de la misma por parte de la industria petroquímica.

El discurso modernizador y desarrollista justificará siempre imposiciones de tal magnitud, se apropia sin reservas del espacio, y mata lentamente el proyecto originario que se tenía para el espacio. Así la alta toxicidad de la industria petroquímica hace cada vez más insostenible la agricultura en el poblado de San Juan, siquiera la propia vida humana en los límites con la refinería. Cadereyta Jiménez es uno de los muchos ejemplos de espacios que sufren la expansión del capital en el espacio.

 

*Las fotografías que acompañan este artículo fueron tomadas de la red.