MAYO, mes de historia digna, mes de lucha

Este mayo se cumplen 134
años  de que se iniciara la huelga de
1886 en Chicago,  por mejores condiciones
laborales, la participación organizada de miles de mujeres y hombres
trabajadores, su exigencia, la participación en las jornadas de lucha por la
consecución de la jornada laboral de 8 horas y la consecuente represión a los
sindicalistas anarquistas dio origen al asesinato de los Mártires de Chicago.
Ante el  capitalismo salvaje  que históricamente  le tiene sin cuidado el dolor de los pobres,
a sangre y fuego y enfrentando la represión, 
la organización de luchas de trabajadoras y trabajadores, organizados
política e ideológicamente generación tras generación se abrió paso.  Aprendió a resistir el capitalismo de esa
época,  y en esa constante lucha
alimentó  valores propios de los
trabajadores como el compañerismo, la solidaridad,  conciencia de clase, espíritu de sacrificio,
etc. y llevó a heredarnos lo que hoy conocemos como Día
Internacional de los Trabajadores,
que no Día del Trabajo.

Fotografías compuestas de niños trabajadores, entre 1908 y 1911, por Lewis Hine. Cada retrato es la suma de diversas exposiciones a varias niñas y niños, sometidos a labores intensas en el sector algodonero de los Estados Unidos.

Ya en este año 2020, en
mayo… ¿Cómo se encuentra la clase trabajadora?  
Como nunca!!!….., encerrada en sus casas, algunos todavía con trabajo,
aunque  la gran mayoría de trabajadores
de manera silenciosa ya no lo tienen y ni cómo reclamar,  si hay cientos de patrones que ni siquiera
los tiene registrados como tales. La ley que originalmente estaba plasmada en
el artículo 123 ha sido modificada “N” número de veces a conveniencia de
presidentes, diputados, senadores, de “N” partidos políticos que también “N”
veces han cambiado de nombre, queriendo parecer diferentes,  pero que sus “reformas estructurales”,
benefician a unos cuantos, y de manera totalmente inequitativa se apropian del
producto del trabajo de los que somos mayoría: 
la clase trabajadora.

Indudablemente la realidad
nos lleva a no perder de vista, ese renglón que aunque traten de ocultarlo, de
disfrazarlo, de aparentar que somos iguales, la terca realidad saca a flote la
tantas veces escuchada, temida, vilipendiada por unos, aprovechada por otros,
la lucha de clases que históricamente ha existido.

Prueba de la desigualdad,
un botón de muestra:  https://www.forbes.com.mx/millonarios-mexico-2020/

“La fortuna de
las cinco familias más acaudaladas del país equivale a 25 por ciento –la cuarta
parte– de los ingresos de todo un año de las casi 35 millones de familias
mexicanas. Lo anterior, aunque son conceptos distintos, coinciden
especialistas, refleja la enorme desigualdad que hay en México”.

https://www.jornada.com.mx/2020/04/16/economia/018n2eco

Lewis Hine viajó a través de los Estados Unidos a inicios del siglo XX, como parte del National Child Labor Comitee (NCLC, en español: Comité Nacional de Trabajo Infantil), documentando el trabajo infantil en fábricas, talleres textiles, minas de carbón y empacadoras.

¿Quienes son esos 5?

Según datos de la revista Forbes México, la riqueza de las familias de Carlos Slim, Ricardo
Salinas Pliego, Germán Larrea, Alberto Baillères y María Asunción
Aramburuzabala asciende a un billón 736 mil millones de pesos.

Ellos si no dejan de pensar y buscan cómo
consolidar su dominación  y sacar
ganancia de la crisis para continuar y acrecentar sí su fortuna y por ende
acrecentar la desigualdad aumentando la explotación, sin preocuparse por las
injusticias. No duermen, siguen organizándose y viendo cómo salir adelante
ellos con sus fortunas de la crisis económica que también “sufren” y se
lamentan. Esperan con ansia el cambiar “Quédate en casa” por el “Regresen a
trabajar”.

Estas imágenes compuestas no fueron publicadas durante la vida de Lewis Hine, aunque varios de los niños retratados para su realización, fueron retratados también -individualmente- para la denuncia pública del trabajo infantil por parte de la NCLC.

Indudable que los trabajadores, aún en
casa, tenemos que pensar cómo organizarnos 
para que no finiquiten al mundo (Nuestro Mundo), que continúen
destrozando la naturaleza, que no disminuyan los derechos de todos los humanos
sin importar del país que seamos, que terminen con los pocos espacios de
democracia que nos quedan. No podemos permitir que frenen la potente marcha de
las mujeres, -brujas, medio brujas y no brujas-, en el respeto a su persona y a
terminar de una vez por todas con los resquicios de fin al machismo que empieza
a despuntar en la cultura machista del mundo entero.

No podemos consultar a nuestros
antepasados que vivieron pandemias en sus generaciones para que nos digan cómo
“libraron” la situación… pero lo hicieron, aún con las carencias técnicas y
científicas de aquella época; pero si pudiéramos preguntarles sin duda nos
dirían que ahora tenemos avances científicos y tecnológicos que deben estar al
servicio de la humanidad y no del “dinero”, que la salud no es una mercancía,
que la ciencia y la tecnología debe también servir a todos los grupos
sociales y sobre todo, a los explotados que son quienes están más expuestos a
la infección. Todos los proletarios, las trabajadoras y los trabajadores del
mundo, haremos realidad aquellos lemas de por más de 150 años han coreado tales
como ¡por una sociedad sin clases!, y ¡por un mundo sin fronteras!, sólo ellos
podrán vencer cualquier pandemia.

El trabajo de Lewis Hine, que en más de una ocasión lo puso en peligro de muerte, permitió que la NCLC tuviese impactantes documentos gráficos que sumaron voces a favor de un cambio legal para prohibir el trabajo infantil en los Estados Unidos, con el Acta de trabajo infantil de 1916.

EFEMÉRIDES

En mayo, mes de historia digna, no
olvidamos a nuestro compañero Ismael, compañero-pilar que dio cimiento firme a
la consolidación de las Fuerzas de Liberación Nacional como organización
revolucionara, artífice  (junto a Mario y
Ruth) de nuestro órgano de comunicación interna “Nepantla” en 1979; redactor de
los Estatutos de 1980 y eslabón que dio continuidad a lo iniciado por nuestros
compañeros fundadores en el trabajo con los compañeros indígenas que hicieron
nacer al Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Mayo nos repite como lección, sin aprobar
todavía, que no debemos dejar de continuar con la  organización y resistencia, tal como nos
enseñaron los pobladores de San Salvador Atenco en aquel Mayo en que los
gobiernos en turno, al servicio de intereses trasnacionales, intentaron socavar
su lucha; otra lección pendiente de aprobar todavía, es la tenacidad y
perseverancia de la lucha de las viudas de Sartaguda en Navarra, siempre
presente como ejemplo en la lucha por los desaparecidos.

¡Vivan los trabajadores del mundo!

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la libertad!

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos.




Febrero, 2020.

En México, durante
febrero, le han sucedido varias tragedias a nuestro pueblo. Una de ellas, no la
única, es la de los mineros asesinados por la empresa Grupo Industrial Minera
México. Este 19 de febrero del 2019, se cumplen 14 años de la explosión de la
mina de carbón Pasta de Conchos, en la región Nueva Rosita de Coahuila, México.

La Casa de Todas y Todos
reitera su solidaridad con las familias de los 
63  mineros que laboraban ese día
en el turno de las 22:00 a las 06:00 y que quedaron atrapados en la explosión.

Han pasado ya 14 años de
lucha no sólo contra el Grupo México, dirigido por Germán Larrea Mota Velasco,
sino contra todos quienes se han hecho cómplices de lo que podría tipificarse
como negligencia colectiva y delincuencia organizada de empresarios, gobiernos
locales, estatales y federales que han actuado a beneficio de la empresa a lo
largo de 2 sexenios, con el contubernio de los respectivos partidos políticos
de diferentes colores que lo solaparon,  además de abogados y jueces de toda calaña que
sólo han dado largas a la petición de las viudas.

El gobierno da señales de
procurar el rescate de lo que queda a 14 años, de los restos de 63 mineros; sus
familias los buscan con la esperanza de darles una digna sepultura. Sin
embargo, las condiciones de explotación en la que murieron, sigue siendo la
misma que en la actualidad los hijos o nietos de esos mineros viven día tras
día. La empresa minera Grupo México, culpable de ésta y otras tantas
negligencias criminales, sigue funcionando y obteniendo sus ganancias y
simplemente reemplazó a 63 trabajadores, quedando los responsables en total
impunidad.

Es un deber continuar las
exigencias por las mínimas condiciones laborales para los trabajadores  y lo más importante…. señalar, que existen
culpables, Germán Larrea y Grupo México, no deben quedar impunes. Él y sus
empresas –mediante contratación directa o por medio del “outsourcing”- no pueden
ni deben  quedar libres de culpa.

Por esa razón, en
diferentes partes del país se encuentra la Exhibición fotográfica: “XIV
Aniversario de la explosión de la Mina 8, de Pasta de Conchos”.

En Monterrey, N.L., la
Casa de Todas y Todos se suma a éste esfuerzo de memoria y dignidad para
presentarla en:

  • Casa Colectiva: Mariano Escobedo #732 Nte, Col. Centro,
    Monterrey, NL | 8 de febrero a las 16:00 hrs.  
  • Facultad de Ciencias Políticas y
    Relaciones Internacionales:
    Praga y
    Trieste s/n Col. Residencial Las Torres, Monterrey. Sala de
    videoconferencias de posgrado | 12 de febrero a las 10:00 hrs.

Además invitamos a
quienes puedan asistir, al acompañamiento solidario a la puerta de la entrada
de la mina, el día 19 de febrero como cada año se hace.

¡Exijamos el castigo a
los responsables de éste homicidio industrial! ¡Castigo a los perpetuadores de
la explotación laboral cometido por la Cía. Industrial Minera México!

¡Alto a las políticas de
exterminio! ¡Alto al genocidio de los trabajadores mineros!

EFEMÉRIDES

Este febrero, año
bisiesto, recordamos al compañero Romeo (Atanasio) -que cumplía años rigurosamente
cada 4 años por haber nacido en día 29-. En 1974, acompañado por el padre de la
compañera Dení Prieto Stock (María Luisa), Carlos Prieto Argüelles, (Xavier),
iniciaron la búsqueda de los 7 compañeros desaparecidos, yendo a buscarlos a la
Laguna, a la Selva, a hospitales, Semefo, a diferentes instituciones policiacas,
preguntando a las diferentes aurotidades y finalmente entregaron sus nombres y
fotografías al Comité de Presos, Perseguidos y Desaparecidos Políticos, (Comité
Eureka)  y desde ese año han sido
buscados por esa digna organización.

Romeo, quien muere un
febrero de 1993, a la muerte de su compañera de vida (la compañera Rosita),
expresa la decisión de que su casa sea utilizada por nuestra organización para
las actividades políticas que se hagan necesarias, como un espacio de libre
expresión y organización, hoy Casa de Todas y Todos (antes Casa del Dr.
Margil),  una más de sus inumerables
colaboraciones para el crecimiento de nuestra organización revolucionaria.

Febrero, es también un
mes en el que se presentaron diversos acontecimientos, que al sucederse, forjan
y dan templanza a nuestra organización: 46
años hace ya, que en un febrero de 1974, nuestra organización sufre la pérdida
de sus primeros compañeros. Hace 45
años, en un febrero de 1975, mueren en cumplimiento de su deber los compañeros Aurora
y Gonzalo, en Cárdenas, Tabasco. Hace 43
años, febrero de 1977, muere el compañero Alfredo, en las montañas del Sureste
Mexicano por falta de atención médica.

Otro episodio, hace 25 años, en un febrero de 1995: nuestra
organización vivió difíciles periodos de persecución tanto en Chiapas como en diferentes
partes de México, pues un traidor, Salvador Morales Garibay, alias “Daniel”,
roba dinero destinado a la atención médica de los compañeros y  vende  al gobierno la información de las casas que
las FLN tenían en todo el país, nombres y apellidos de muchos compañeros
militantes, responsables, colaboradores, etc., también nombres de poblaciones,
lugares, buzones, campamentos, etc.

Pero ante cada una de esas
situaciones, no se detuvo el andar del sujeto colectivo Fuerzas de Liberación
Nacional, al contrario, aumenta la convicción para levantarse en cada momento y
continuar con el trabajo.

Viene a tono, lo señalado
por Nikolai Alexéiev Ostrovski  en su
libro “Así se templó el acero”:

 “Lo más preciado que posee una persona
es la vida. Se la otorga una sola vez, y hay que vivirla de forma que no se
sienta un dolor torturante por los años pasados en vano, para que no queme la
vergüenza por el ayer vil y mezquino, y para que al morir se pueda exclamar ¡toda la vida y todas las fuerzas han sido
entregadas a lo más hermoso del mundo, a la lucha por la liberación de la
humanidad!
Y hay que apresurarse a vivir. Pues una enfermedad estúpida o
cualquier casualidad trágica puede cortar el hilo de la existencia”.

Eso nos enseñan la vida y la muerte de nuestras compañeras y compañeros en el transcurso de 50 años, así como la seguridad de que sus pasos, indudablemente, marcan un camino en donde todavía, sin lugar a duda,  falta seguir sumando esfuerzos encaminados a Vivir por la Patria o Morir por la Libertad.

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos




Diciembre: Nuestra lucha es antiimperialista

“Toda nuestra acción es un grito de guerra contra
el imperialismo y un clamor por la unidad de los
pueblos contra el gran enemigo del género humano:
los Estados Unidos de Norteamérica.

En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte,
bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de guerra,
haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano se
tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria.”

Ernesto Che Guevara
Mensaje a la Tricontinental
Mayo de 1967

La idea que presentaba al capitalismo como el único modelo económico y político, capaz y funcional para la producción social y política del mundo, es errónea. Sin embargo, presenta su más agresiva y avanzada etapa de: miseria generalizada, explotación del trabajo barato, injusta distribución de la riqueza, acumulación de capitales en una minoría; esto es, una crisis sistémica frente a la cual el régimen capitalista utiliza la opresión violenta como respuesta al descontento abismal que nace de las desigualdades crónicas, en sociedades que no están dispuestas a seguir siendo sometidas y responden como pueblos en resistencia y rebelión.

Dentro de las estructuras capitalistas, se encuentran
las instituciones que le dieron el sostén a un modelo neoliberal (Estado,
mercado, medios de comunicación, organismos “públicos” legitimadores) que
permitió condicionar al Estado “reducido” a un modelo de democracia
globalizadora y cómplice de las prácticas imperialistas más perversas.

México, como parte de América Latina, no olvida la presencia históricamente vigilante, y agresiva del imperialismo en nuestra patria.. El imperialismo norteamericano, en específico, por siempre ha visto a nuestro país con ojos de codicia. En 1846 Estados Unidos de Norteamérica invadió nuestro país tras varios episodios de provocación (intentos de desestabilización en territorio nacional, apoyo militar y económico al separatismo texano);   luego de que ante estos actos de provocación se respondiera en defensa de la soberanía nacional, y dijeran que se había cometido una atrocidad en contra de ellos o sus intereses, el presidente Polk consideró que se trataba de la excusa ideal para enviar tropas prestas a invadir nuestro país. Nosotros no olvidamos que México perdió la mitad de su territorio.

68 años después, 1914, el imperialismo norteamericano hace de nuevo su presencia en nuestra historia.  Aquí una cita del libro “Ejército Libertador 1915”, Capítulo 1. página 23. editorial ERA. 2013 , del compañero maestro Francisco Pineda que narra el reporte en 1914, de un agente especial del Estado Norteamericano, que envía al gobierno de Washington informando de una reunión de Zapata y Villa en Xochimilco.

 “La plaza del buen
Xochimilco estaba llena. Las tropas zapatistas, dispuestas en “L”. Antes de las
dos de la tarde, Pancho Villa abrazó a Otilio Montaño y luego a Emiliano
Zapata, Amador Salazar, Antonio Barona, Jacinto Cotero, Antonio Díaz Soto y
Gama, y tantos más. En el brindis —por el encuentro de la revolución del sur y
la revolución del norte— Zapata ofreció un mezcal. Según la prensa, Villa se
atragantó y Zapata, sonriendo, le preguntó si estaba malo, el mezcal. El jefe
del norte le dijo que nunca antes había bebido, pero que era un honor tomar la
copa con él.[1]

Un agente especial del Departamento de Estado observó
detalladamente el encuentro. Poco después, Leon Canova reportó a Washington: el
general Villa es alto y robusto, con una tez casi tan clara como la de un
alemán y aproximadamente 81 kilogramos de peso; usaba casco inglés, pesado
suéter café, pantalón kaki, polainas y botas de montar. Zapata estaba a la
izquierda, con su inmenso sombrero protegiendo los ojos de modo que no podían
ser vistos; tez morena y cara delgada, unos 59 kg y de menor estatura; iba de
camisa color lavanda fuerte y chaqueta negra, bufanda de seda azul al cuello;
pantalones mexicanos negros, muy ajustados, con botones de plata a los lados;
usaba alternadamente un pañuelo blanco de orilla verde y otro con todos los
colores de las flores…

Sentados en semicírculo como estábamos, sigue informando
el agente; mirando los semblantes de cada uno, en Villa pude apreciar el tipo
de guerrero más elevado, un hombre de gran energía y de inmensa confianza en sí
mismo. Zapata parecía estar estudiando a Villa todo el tiempo… Zapata es un
idealista. Se podría decir que es un soñador, como el infortunado José Martí de
Cuba…[2]

La referencia a José Martí no era casual. El agente Leon
Canova fue reportero de la agencia AP e informante de Washington, en la guerra
de independencia de Cuba. Años después, en mayo de 1914, Canova escribió: “si
los revolucionarios mexicanos quieren evitar el caos que experimentó Cuba en su
independencia, deben buscar la guía de Estados Unidos… La única salvación para
este país [México] es una supervisión de sus asuntos por parte de Estados
Unidos”.[3]

En seguida, Canova propuso al Departamento de Estado un
plan de ‘supervisión’ sobre México[4] basado en
la Enmienda Platt que el imperio norteamericano, por medio de la invasión,
impuso en 1901 como apéndice de la Constitución cubana. La Enmienda Platt
estableció que Estados Unidos podía intervenir militarmente en Cuba, cuando
quisiera; que Estados Unidos se apropiaba de territorio cubano; que el gobierno
de la isla caribeña no podía celebrar tratados ni contraer préstamos con otros
países, entre otras medidas imperialistas.

Así planteó, Canova, que debía proceder el gobierno de
Washington también en México. Y eso iba a tono con el “Plan de Guerra General
contra México”, actualizado por la oficina de inteligencia militar de Estados
Unidos, desde el inicio de la revolución. “Los planes de guerra están basados
inicialmente en la suposición de que la guerra será conducida por los Estados
Unidos, prácticamente, en contra de un pueblo unido”, escribió el general W.
Wotherspoon al jefe del Estado Mayor del ejército. Según el legajo que adjuntó
al mensaje confidencial, los objetivos territoriales de Estados Unidos eran
cuatro.

1. Zonas estratégicas por su ubicación geopolítica: Baja
California y el Istmo de Tehuantepec.

2. Regiones mineras y metalúrgicas, principalmente: Sonora,
Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Aguascalientes y Guanajuato;

3. La zona petrolera de aquel tiempo: Tamaulipas y el
norte de Veracruz.

4. Las rutas de la invasión: líneas operativas desde
Acapulco y el puerto de Veracruz hacia la capital de la república; de Nogales a
Guaymas; Ciudad Juárez a Chihuahua; Piedras Negras a Monclova; Nuevo Laredo a
Monterrey; Monterrey a Torreón; Tampico a San Luis Potosí y Coatzacoalcos a
Salina Cruz; así como el control de los demás puertos del Pacífico y del Golfo,
para imponer un bloqueo naval completo contra México.[5]
(Mapa 1)

En junio de 1914, el Departamento de Estado designó a
Leon Canova como agente especial para informar acerca del curso de la
revolución. Por eso estuvo en la Convención de Aguascalientes y en Xochimilco.
Luego, durante el carrancismo, Canova fue ascendido. Fue el encargado de
asuntos mexicanos, en el Departamento de Estado. Desde ese puesto, promovió la
guerra económica contra los zapatistas; en especial, impulsó el control y uso de
los alimentos con fines militares. En esa época, Carranza estableció tres
medidas económicas para la guerra de exterminio contra los pueblos del sur: la
destrucción de las siembras, el control de los alimentos y la circulación
forzosa de una nueva moneda, que impuso a un tipo de cambio de 1 peso por 10
centavos, con grave pérdida en la capacidad de compra de la gente.”

En México,
no debemos dejar de observar las condiciones geopolíticas e históricas frente
al imperialismo estadounidense que una vez mas deja ver su mirada codiciosa y
su lúgubre presencia solícita a “ayudar” pues –argumentan- no somos capaces de
resolver los problemas. El imperialismo que se impone mediante medidas
económicas agresivas, y también mediante operaciones militares opresivas. No
debemos dejar de observar su espíritu expansionista y avasallador  y cruzarnos de brazos. Pensar que basta la
política de “buenos amigos” y las “relaciones de buena vecindad” y de
“colaboración” no es suficiente.

Hay que
voltear al sur, observar a quienes igual que nosotros, en territorio
latinoamericano dejan ver su modos de “resistir”. Que igual que nosotros sufren
las consecuencias de las medidas económicas dictadas desde Washington. El
imperialismo se une para desestabilizar países, toca a sus pueblos organizarse
para de manera inteligente, descubrir sus patrañas desestabilizadoras sin confiarnos
“ni un poquito así” como decía el Che.

El imperialismo, en nombre de la libertad [de mercado], ha creado las
condiciones que América Latina ahora enfrenta; intentaron –sin mucho éxito-
despolitizar a la sociedad, por encima de una amplia dominación económica y una
opresión violenta, cotidiana y sistémica.

Las posibilidades de ser un país libre, democrático, con justicia social y respeto a los derechos humanos, siempre será una lucha necesaria para los pueblos latinoamericanos y en particular para el pueblo de México, recurriendo a la conciencia de todas y todos los mexicanos.

Efemerides

Como
todos los diciembres,  recordamos a 2
compañeros:

La
compañera Murcia, desaparecida política de la Lista de Ocosingo y el compañero
Gonzalo (Pacha),  quienes se destacaron
por su honradez,  sencillez, modestia,
disciplina  y  gran espíritu de trabajo.  Los recordamos como lo señalaba nuestro compañero
Mario en 1980  “….su ausencia es presencia; los compañeros
caídos 
-o desaparecidos- representan ahora un factor de unidad; son
el lazo que nos liga con el pasado, con la historia de la organización, son el
acicate que nos impulsa al futuro tomando su ejemplo para continuar la obra que
ellos impulsaron y que no pudieron ver avanzar por haber sacrificado su
existencia para que ella viviera”.

Del
compañero Gonzalo (Pacha) presentamos recordatorio escrito por el compañero
Alfredo en las montañas del sureste mexicano:

            GRACIANO SANCHEZ AGUILAR (Gonzalo),
su nobleza y bondad, grandes atributos de este fundador de las FLN, en quien
tenemos el ejemplo de voluntad frente a las adversidades, de decisión de
conseguir las metas frente a las dificultades aparentemente insuperables que se
presentan.  Lo recordamos cuando ante la
necesidad de localizar una casa de seguridad recorría de tramo a tramo, cuadriculándola,
una ciudad; que salía a las siete u ocho de la mañana y regresaba doce horas
después sin que la sed o el hambre hicieran mella en su ánimo, sin decaer en el
cumplimiento de su comisión un sólo instante; 
lo recordamos en la sierra, después de cargar su mochila con un  sobrepeso, recogía algo más de carga que aún
debía llevarse; lo recordamos inclinado hacia adelante para compensar el peso,
y con su instrumento al hombro, pidiendo aún más carga.  En el tiempo que estuvo como responsable de red
urbana, muchos frutos recogió la organización de su empeño, jamás Gonzalo pasó
sobre orden alguna de la Dirección, ni puso nunca en duda el cumplimiento de
las mismas.  A pesar de su profesión,
abogado, que no tenía relación alguna con la técnica, el entendimiento de la
necesidad de crecer personalmente en ese sentido, lo llevó a realizar trabajos
de soldadura que variaron desde jaulas para animales, hasta piezas para
nuestros instrumentos, demostración plena de que ningún trabajo por
intrascendente que parezca, es tal, de que no hay dificultad alguna que no
pueda ser vencida por nuestros esfuerzos cuando se tiene una ideología marxista
y el deseo consecuente de aplicarla en la práctica, de hacer avanzar con
nuestro adelanto personal, la revolución que nuestros pueblos harán triunfar.  Jamás rasgo alguno de vanidad pasó por su
pensamiento, a pesar de que por muchas razones su trabajo era excelente.  El, al igual que Martí, sentía ”
profundo desprecio por las palabras que no van acompañadas de sus hechos”.  Murió al lado de Aurora, enfrentándose a los
soldados del gobierno opresor que trataron de detenerlo, haciéndoles frente,
combatiendo por la única, verdadera, irrenunciable independencia de nuestro
pueblo.

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos


[1] “Generals Villa and Zapata hold
cordial meeting”, The Mexican Herald,
México, D. F., 5 de diciembre de 1914.

[2] Leon Canova al Departamento de
Estado, 8 de diciembre de 1914, National Archive and Records Administration (NARA) 812.00/14048. Citado
por Larry D. Hill, Emissaries to a
Revolution. Woodrow Wilson’s Executive Agents in Mexico
, Louisiana State
University Press, 1973, pp. 283-284.

[3] Leon Canova al Departamento de
Estado, 24 de mayo de 1914, NARA 812.00/12342. Citado por Larry D.
Hill, op. cit., p. 201.

[4] Leon Canova al Departamento de
Estado, 10 de julio de 1914, NARA 812.00/27406. Citado por Larry D.
Hill, op. cit., p. 210.

[5] “Memorándum confidencial del
general W. W. Wotherspoon al mayor general Leonard Wood, jefe del Estado Mayor
del ejército de Estados Unidos, Washington, d. c., 16 de marzo de 1911, y otros documentos
relativos al plan”, (en total 69 páginas), Records
of the War Department, General and Special Staffs, Military Intelligence
Division Files
, National Archives and Records Administration, Record Group
165.




Noviembre internacionalista

Editorial
noviembre, 2019

Las luchas de los
pueblos continúan Dignificando la
Historia
, y la humanidad, de cualquier parte del mundo continúa
rebelándose, organizándose y gritándonos al mundo que ¡La esperanza vencerá al terror! y
nos muestra la rabia y el descontento en su búsqueda por una sociedad más
justa.  Los acontecimientos en diferentes
partes del mundo nos lo demuestran. Por eso el análisis de la realidad nunca
puede dejarse de lado.

Así nos lo
enseñaron también los compañeros Gabriel y Alfonso, nacidos en el mes de
noviembre. Gabriel asesinado por el ejército mexicano en Nepantla y Alfonso,
desaparecido político que forma parte de la Lista de Ocosingo.  Ambos sumaron su vida en los difíciles años
70’s a la lucha en nuestra organización, buscando, desde esos años, una
sociedad más justa. Ellos, junto a otros muchos compañeros que seguimos su
ejemplo, forjaron los cimientos para el nacimiento del ejército del pueblo
mexicano FLN-EZLN, en otro noviembre, el 17 de noviembre de 1983.

Dentro
de las efemérides de noviembre además de recordar a Alfonso y Gabriel, con
respeto recordamos a Xavier Mina y al millón de mexicanos que dieron su vida en
la revolución social de 1910.

La nefasta sombra
del Fondo Monetario Internacional (FMI) recorre América Latina, y junto con
ella, el olvido al miedo por un pueblo latinoamericano unido por la dignidad.
Las imposiciones económicas por parte del FMI, del Banco Mundial (BM) y del
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) desde 1973, se han materializado con
dos características centrales en América: recortes presupuestales y
privatización. La distancia cada vez mayor entre la distribución de la riqueza
de nuestros recursos, la pobreza extrema, la privatización de los servicios
para la dignidad humana, la represión encausada mediante el “shock” para la
pérdida de la consciencia, los “paquetazos” impuestos, los aumentos del boleto
del metro, los vínculos cínicos de los gobiernos con grupos criminales para el
sostén de una clase propietaria y poderosa, es el opresivo camino que por 46
años han recorrido los pueblos latinoamericanos, y del resto del mundo.

A la luz de ese
triste camino, las luchas de liberación nacional mantienen su vigencia, siempre
que sean tejidas con los ideales antiimperialistas de solidaridad entre los
pueblos, independencia y soberanía popular: hoy resuena en las calles de muchas
ciudades latinoamericanas el eco de la lucha que en 1966 encaminó el Ché; y de
la misma forma en que en esa época se concibió, el antiimperialismo debe
mantener hoy su carácter tricontinental.

El desafío a los
poderes imperiales en nuestra digna Latinoamérica va desde Ecuador,
donde la furia de los distintos sectores sociales rechazan las imposiciones del
“paquete” de impuestos; Haití, primera nación latinoamericana
independiente, dominada por la corrupción de gobiernos capitalistas que han
devastado a la nación isleña, sumergiéndola en la extrema pobreza del
continente; Honduras con los vínculos descarados con el narcotráfico y
la exigencia de renuncia del presidente; Brasil con la talante fascista
y neoliberal del gobierno de Bolsonaro, que ha adelantado reformas
privatizadoras, políticas ecocidas, y de violencia a grupos sociales de lucha…
justo en esta semana se ha hecho público su vínculo directo con el asesinato de
la diputada socialista Marielle Franco da Silva; Argentina que pese a su
alternancia política hacia la izquierda, viene cargando con las nefastas
negociaciones de la clase burguesa con los grandes capitales extranjeros y la
implementación del neoliberalismo; Chile, hasta hace unas semanas el
valuarte del neoliberalismo latinoamericano, demostrando que decenas de años de
políticas antihumanas, basadas sobre el terror policiaco militar impuestas
desde el golpe de Estado de 1973 contra Salvador Allende, no son suficientes
para doblegar a un pueblo digno: más temprano que tarde, las alamedas se van
abriendo de nuevo. La esperanza de los pueblos sometidos como Líbano,
víctimas del despojo y desplazamiento, desescolarización y guerras de intervención
violenta en su soberanía y territorio; Irak, donde los pueblos han
pagado con más de un millón de muertes la sed imperialista que ansía romper en
ese territorio toda forma de tejido social; Cataluña, que adelanta pasos
e impulsa los ánimos de las otras provincias autonómicas, como ejemplo de lucha
independentista frente a la crisis política actual, desenmascarando como una
gran farsa la democracia del Estado español, gobernado en última instancia por
un monarca que heredó del fascismo franquista el poder político que ostenta.

El desafío con
dignidad de nuestros pueblos hermanos por su liberación, responde a las medidas
insostenibles que se imponen dentro del capitalismo actual, que se traducen en
el exterminio de toda persona que no es útil para el sistema económico
imperante: el que no produce y no consume dentro de las capacidades económicas
que requiere este modelo de acumulación frenética.

Nuestro país,
México, es recuento de historias con grandes resistencias, que son ejemplo para
poder impulsar un carácter revolucionario frente a las mismas imposiciones
disfrazadas de “recomendaciones”, por parte de las organizaciones económicas
mundiales.

“En definitiva, hay que
tener en cuenta que el imperialismo es un sistema mundial, última etapa del
capitalismo, y que hay que batirlo en una gran confrontación mundial. La
finalidad estratégica de esa lucha debe ser la destrucción del imperialismo. La
participación que nos toca a nosotros, los explotados y atrasados del mundo, es
la de eliminar las bases de sustentación del imperialismo: nuestros pueblos
oprimidos, de donde extraen capitales, materias primas, técnicos y obreros
baratos y a donde exportan nuevos capitales -instrumentos de dominación-, armas
y toda clase de artículos, sumiéndonos en una dependencia absoluta..
al enfocar la destrucción del
imperialismo, hay que identificar a su cabeza, la que no es otra que los
Estados Unidos de Norteamérica” (Che en su “Mensaje a los pueblos del mundo a
través de la Tricontinental de 1967).

Para
concluir, el Che hace un llamado a aquellos oídos receptivos a participar en el
combate abierto a la injusticia;  podemos
estar orgullosos de estos 50 años de nuestros trabajos ininterrumpidos, sean
ustedes bienvenidos, pues aún sigue siendo necesario…

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

Grupo Editorial de la Casa
de Todas y Todos




Denuncia pública del SME

Recibimos esta denuncia, que publicamos en solidaridad con la causa de los trabajadores electricistas del Sindicato Mexicano de Electricistas.

Al movimiento sindical democrático nacional e internacional.

A los medios de comunicación. 

El Sindicato Mexicano de Electricistas denuncia que el pasado 27 de
septiembre de 2019 fue víctima de un violento ataque perpetrado por un grupo de
ex trabajadores de LyFC opuestos a nuestra organización que, encabezados por un
grupo de choque profesional, agredieron con cohetones, petardos y piedras a
nuestros compañeros. 

El intento fallido de la toma violenta de nuestras instalaciones de
Insurgentes 98 en la colonia Tabacalera de la Ciudad de México, es parte de una
escalada de actos de provocación en contra de nuestra organización. El grupo de
choque que puso en riesgo la vida de nuestros compañeros y compañeras está
identificado con grupos disidentes que encabezan Jorge Sánchez García, Mario
Benítez Chávez, Fernando Oliva Quiroz y Ramón Ramírez a quienes hacemos
responsables de esta violenta agresión. 

Es falso, como lo afirman algunos medios de comunicación, que se trate
de un conflicto intergremial. Quienes atacaron a nuestra organización son en su
mayoría personas ajenas a nuestro sindicato como lo demostraremos.

Repudiamos también a los voceros de la provocación y medios de
comunicación que intentan justificar el uso de violencia. Los agresores son
franca y abiertamente grupos de choque de corte fascista que nada tienen que
ver con el campo democrático y popular.

Cabe resaltar, que al momento de la agresión, dentro de nuestro recinto
sindical se encontraban diferentes organizaciones sociales que minutos antes
del ataque había participado en un foro de solidaridad con el SME en defensa de
su autonomía y democracia sindical.  A los agresores enviados por Mario
Benítez Chávez, Fernando Oliva Quiroz y Ramón Ramírez no les importó que al
interior del SME se encontraran mujeres, niños y adultos de la tercera edad a
quienes prácticamente mantuvieron secuestrados por horas y con la amenaza de
ser linchados por los agresores, que además intimidaban a nuestras compañeras
con amenazas de que en cuanto pudieran entrar iban a violar a las “resístolas”.

Nuestro cuerpo jurídico ya presentó denuncias en contra de los autores
intelectuales y materiales de este ataque. Ya han sido identificados
golpeadores profesionales y revienta movimientos que en el zócalo capitalino
anunciaron que iban a tomar las instalaciones “tope lo que tope” a como dé
lugar. 

Exigimos al gobierno federal y local una inmediata investigación de
estos hechos. Sabemos que detrás de estos actos de provocación existen
funcionarios y grupos partidistas que pretenden tomar el control político de
nuestra organización. No lo permitiremos.

Exigimos el respeto a nuestra Autonomía Sindical y a la Dirección
Sindical electa por voto directo y secreto que encabeza nuestro compañero
Secretario General Martín Esparza Flores.

Llamanos a todos nuestros militantes en los diferentes estados de la
República para que desplieguen una campaña de denuncia en contra de los
agresores. Así mismo, los llamamos a la unidad y a mantenernos movilizados en
defensa de nuestra autonomía y democracia sindical.

A las organizaciones del campo popular les pedimos repudiar estos hechos.
Los fascistas no nos van a intimidar.  

¡¡VIVA EL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS!! 

Fraternalmente.

“Por el Derecho y la Justicia del Trabajador” 

COMITÉ CENTRAL Y COMISIONES AUTÓNOMAS. 

SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS.

CDMX  a 28 de Septiembre de 2019.




Octubre en el camino

Amor mío, es de noche.
El agua negra, el mundo
dormido, me rodean.
Vendrá luego la aurora
y yo mientras tanto te escribo
para decirte:”te amo”.
Para decirte:”te amo”, cuida,
limpia, levanta
defiende
nuestro amor, alma mía.
Yo te lo dejo como si dejara
un puñado de tierra con semillas.
De nuestro amor nacerán vidas.
En nuestro amor beberán agua.
Tal vez llegará un día
en que un hombre
y una mujer, iguales
a nosotros,
tocarán este amor, y aún tendrán fuerza
para quemar las manos que lo toquen.

¿Quienes fuimos? ¿Qué importa?

Pablo Neruda – Carta en el camino (Fragmento)

Sin duda el crimen de estado
cometido el 2 de octubre de 1968 estará por siempre en la historia de México
como un recuerdo triste, para que nunca vuelva a repetirse.

Sin embargo, los hechos son
“tosudos”, nuevas masacres, desapariciones forzadas, feminicidios, agresiones a
migrantes, son el “pan nuestro” de todos los días. No debemos descartar los
intereses de nuestro vecino imperialista por tratar de aprovechar estas situaciones
en su beneficio. Por ello hay que ser claros y unidos para enfrentarlo.

El “Che”, nuestro ejemplo
antimperialista dijo, en 1964:

“…porque es la naturaleza del
imperialismo la que bestializa a los hombres, 
la que la convierte en fieras sedientas de sangre, que están dispuestas
a degollar, asesinar,  a destruir hasta
la última imagen de un revolucionario, de un partidario de un régimen que haya
caído bajo su bota o que luche por su libertad… Y recordemos siempre, que no
se puede confiar en el imperialismo pero ni tantito así, nada.”

Por tanto en todos los octubres
debemos recordar con tristeza el 2 y el 8 de oct ubre, y con alegría el
nacimiento de nuestros compañeros: Aurora, Manuel y Pedrín.

En esta ocasión vamos a transcribir
un texto del año 1976, escrito por 
nuestro responsable en la montaña “Alfredo”,  quienes vivimos la experiencia de estar bajo
las órdenes de Aurora, sabemos que fue, es y será un digno ejemplo para las
generaciones futuras.

A ella y a ellos, queridos compañeros, en octubre les decimos…

Presentes!

¡Vivir por a Patria! o ¡Morir por la
libertad!

Grupo Editorial de la Casa de Todas
y Todos

COMUNICADO CONFIDENCIAL A TODOS LOS MILITANTES DE LAS
FUERZAS DE LIBERACION NACIONAL

         Recuerdo de la compañera Julieta Glokner Rossainz, Aurora.

         La educación que le brindó su padre, permitió que desde  su adolescencia, Aurora tuviese ya conciencia
de los problemas sociales.  Participó
durante su vida civil en numerosos grupos políticos buscando siempre solución a
los sufrimientos de su pueblo.

         Así, participó en el Frente Electoral del Pueblo, y cuando
procuraba, convencida ya de las incapacidades e impotencias de esos métodos,
que el Partido Comunista Mexicano cambiase sus lineamientos, fue expulsada de
las filas de la Juventud de ese organismo.

         Visitó la República de Cuba en los primeros años del triunfo
de la Revolución.  Buscó afanosamente,
sin lograr, pese a sus desvelos, conseguirlo, los contactos que le permitiesen
participar en la lucha que el pueblo guatemalteco sostiene contra la dictadura,
lucha que Aurora sintió también como propia y que motivaba en ella el deber
internacionalista que, firmemente arraigado, poseía. Por ello, cuando nuestras
FLN la contactaron, su militancia urbana fue ejemplar, a grado tal de que,
histórica excepción, fue la única compañera urbana que conocía y visitaba
nuestra casa de seguridad, como fue también la única en esa época que mereció,
siendo militante urbana, la entrega de un arma para su defensa, distinción que
le otorgara nuestra Dirección por sus sobresalientes méritos e íntegra
disciplina.

         En alguna vez realizó una comisión durante quince o veinte
días en la sierra chiapaneca:  su
voluntad moral y convicción revolucionaria se vieron acrecentadas y sólidamente
reforzadas al enfrentarse a las condiciones hostiles del medio, enteramente
nuevo para ella, pero que solamente arraigó más determinación a sus actos,  más esfuerzo en sus tareas, más confianza en
la victoria final de su pueblo.

         En julio de 1971, por razones de seguridad debe integrarse,
y lo hace, a las filas profesionales de las FLN.  Para ello, por las condiciones que nuestro
método revolucionario nos impone, hubo de separarse de lo más querido entre lo
querido: su pequeño hijo, Carlitos, quien tenía entonces cuatro o cinco años de
edad.  Lo hizo con la convicción profunda
de la necesidad del método, con la certeza 
absoluta de la histórica victoria de nuestros pueblos.  Alguna vez, cuando evocaba cariñosa el
recuerdo de su hijito, al observar a unos pequeños boleritos  que hambrientos le pedían algo de comer,
profundamente conmovida, sentenció: 
“mi hijo al menos, tiene qué comer; éstos son ahora también, mis
hijos”.

         Algunos meses bastaron como profesional para pulir sus
criterios.  Entonces es designada
responsable de la red urbana en el Distrito Federal. Ahí tuvo oportunidad
Aurora, entonces conocida como Paz, de mostrar sus cualidades como organizador,
la claridad de sus ideas políticas, la metodología en la corrección de las
fallas propias y de sus subordinados; por sus empeños, la red urbana aumentó
sus efectivos y algunos de sus integrantes se convirtieron en profesionales de
nuestra organización.

         Se aplicó al estudio de la medicina y sus avances teóricos
unidos a su meticulosa observación, le valieron para considerarla como el mejor
“ojo clínico” de entre nuestros compañeros no profesionales del ramo
médico.

         Como Salvador, basaba su superación personal en el trabajo y
en la autocrítica: ambos factores influyeron decisivamente en Aurora y por
consecuencia en los compañeros que personalmente la trataron.

         Sabía mandar, porque supo antes aprender a obedecer.

         Debemos reconocer su entrega total a la causa de la
revolución: su claridad en acción y su creatividad, contribuyeron a acelerar en
numerosas ocasiones la marcha de nuestra organización.

         Jamás sombra alguna de cobardía empañó su solidaridad
combativa: su vida importaba poco cuando la de sus compañeros corría riesgo.

         Un día antes de su muerte, enfrentó decidida junto a dos de
sus compañeros, el ataque de policías judiciales que en Villahermosa intentaron
detenerlos, acción de la que resultó con escoriaciones leves producidas al
romperse, por los impactos de las balas, el parabrisas del auto en que
viajaban.  Siempre presta, y lo demostró
en esa ocasión, a velar porque los conocimientos de la organización que poseía
no cayeran en poder del gobierno opresor, supo enfrentar con decisión, entrega
y convicción marxista los momentos apremiantes que vivió.

         Cuando ocurre su muerte, en el Sureste de México, los soldados
que amedrentados clamaban su rendición y la del compañero Gonzalo que la
acompañaba, sólo escucharon su voz  firme
y serena: “si pueden, vengan por nosotros”, voz rubricada por el
tableteo de su pistola automática.

         La confianza en su causa y la conciencia de su superioridad,
forjaron su decisión de que quien intentase detenerla, conseguiría sólo su
cuerpo, anegado en sangre, si no sucumbía antes, al pretenderlo.

                          “Muertes, martirio, sombra, hielo,
cubren de pronto la semilla y parece
enterrado el pueblo. Pero no me siento
sólo en la noche.
Soy pueblo, pueblo innumerable.
Tengo en mi voz la fuerza
para atravesar el silencio.
Desde la muerte renacemos”

         Las fuerzas del gobierno opresor, desconocen el talento que
con su acción apagaron.

         Hoy, primero de octubre, XXIX aniversario de su nacimiento,
evocamos su recuerdo junto a nuestra certera consigna:

VIVIR POR LA PATRIA O MORIR
POR LA LIBERTAD

Fuerzas de Liberación
Nacional

1 de octubre de 1976




Un compañero Maestro

¿Lejos?
Hay un arco tendido
que hace viajar la flecha
de tu voz

¿Alto?
Hay un ala que rema
recta, hacia el sol
De polo a polo a una
secreta información

¿Qué más?
Estar alerta
para el duro remar
y toda el alma abierta
de par en par

Nicolás Guillén

Palabras
para escuchar, ecos de las montañas que resuenan en las calles y en las aulas.

Un
compañero de esos de los que se aprende, de esos de los que se puede conocer
nuestra historia, la de los pueblos que luchan, un siempre certero, agudo y pedagógico
análisis, siempre entusiasmados oídos atentos de escuchar sus palabras, voces
de tiempos de lucha, de palabras de la tierra, del pensamiento
internacionalista, del trabajo concreto en coordenadas y hechos.

Un
investigador que no dudó nunca en dar a conocer la historia desde los pueblos,
desde sus testimonios, sus experiencias en la lucha por la liberación. Que no
dudó nunca en narrar las estrategias del poder y sobre todo de los pueblos, en
la guerra y en la paz, en los símbolos y en las realidades.

Un
investigador que supo combinar la teoría y la práctica, el ejemplo de escribir,
denunciar, compartir, hermanar, desmenuzar las mentiras del poder, erosionar y
socavar las verdades impuestas, contrariar púlpitos y comodidades de academias
desgastadas por superfluas modas, racismos, colonialismos e imperialismos.

Leerlo,
escucharlo, emularlo, compartirlo, es tarea de todas y todos, es un amplio
volumen de páginas de las historias de nuestras naciones, es lectura obligada y
recuerdo presente.

de la
lucha sigue!!!, de viva pueblos !!!, de tierra y libertad!!!

Vaya pues un abrazo a su familia, compañeros, amigos, …y en ese abrazo colectivo mirar sonriendo, trabajar platicando, como siempre hacen nuestros compañeros y compañeras, mirando un posible y real mundo de los trabajadores, de los campesinos, de los estudiantes, de los pueblos.

“El territorio es el marco inicial y más concreto, en que se observa la vinculación de la cultura y la guerra; y sobre todo, el punto de partida para entender el significado de la demanda zapatista, que no fue de parcelas de labor, sino siempre y enfáticamente: tierras, montes y aguas, en una palabra, territorio. Le llamaron también: To tlalticpac-nantzi mihtoa patria, nuestra madrecita tierra, la que se dice patria”.   

Pineda, Gómez Francisco. (1997) La irrupción zapatista. 1911. Colección Problemas de México, Editorial ERA. México.

18 de septiembre
del 2019

Con profunda tristeza recibimos el aviso del fallecimiento
de nuestro compañero Francisco Pineda, maestro, investigador de la historia
verdadera, ejemplo de estudio y trabajo riguroso; pensamiento crítico e
independiente, preocupado por la manera en que la historia oficial de la Revolución
se ha convertido en dispositivo de dominación para que el pueblo de México
recupere la memoria de lucha social de la que es y ha sido siempre sujeto
activo.

Solidario con toda lucha justa, donde quiera que esta fuere. No dudó ni un momento en colaborar comentando nuestro libro Dignificar la Historia I. Las FLN y la Guerra Fría en México (1969-1974).

Las compañeras y compañeros de la Casa de todas y todos lo
recordamos siempre con profundo respeto. Nos sumamos al duelo de su familia,
los acompañamos en su dolor y decimos con el orgullo de haberlo conocido…

Compañero
Francisco Pineda…. ¡presente!…

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

Grupo editorial de la Casa de todas y todos




Mayo… de lucha y resistencia

El mes de Mayo nos presentan lo que parece
olvidado y borrado en otros meses del año, la lucha histórica, revolucionaria y
actual de las trabajadoras y trabajadores por los derechos laborales y la vida
digna.

En todo el mundo se realizan jornadas
de acción reivindicativa, culturales, informativas y educativas recordando a
esos primeros obreros, nuestros pioneros, que en Chicago y en Cananea dieron su
sangre por demandas que hoy increíblemente se siguen defendiendo y reclamando,
después de más de 100 años, como son la jornada laboral de 8 horas, la semana
de trabajo de 5 días, y un salario digno.

Mayo nos brinda la oportunidad de hacer visibles las luchas actuales de trabajadores, mujeres y hombres; en el marco laboral, se presentan ante los trabajadores una serie de modificaciones, recién aprobadas por mayoría legislativa, a la Ley federal del trabajo que les permitirá incidir de forma más clara en los procesos de decisión dentro de los sindicatos, mediante el voto libre y directo, tanto para la aprobación de contratos colectivos como para la elección de líderes sindicales. Esto, de entrada, seguramente traerá aires frescos al viejo corporativismo, y nos obliga a reforzar el trabajo político entre la base trabajadora para que dichos cambios no queden en letra muerta, y más allá de eso, para que estas reformas faciliten la conquista de los aparatos sindicales para el genuino beneficio de las y los trabajadores.

Más allá de ello, es importante
notar que dicha reforma ha sido impuesta a México por Estados Unidos y Canadá
desde el proceso de renegociación del TLC, junto con una serie de candados que
dificultan al empresariado mexicano seguir compitiendo en el mercado  trilateral mediante la represión salarial a
sus trabajadores. La reforma, así vista, no es producto del gobierno actual,
sino una imposición de los poderes económicos imperiales de los Estados Unidos
para reventar su posible competencia en nuestro país y adueñarse, en un futuro
próximo, del mercado laboral mexicano.  

Estamos atravesando un periodo
sumamente complejo en nuestro país, inmerso en un rio revuelto donde por un
lado, se le dice al pueblo que el neoliberalismo ha muerto, y que la pugna
política actual es entre liberales y conservadores; lo que no se le dice, es
que neoliberales, conservadores y liberales, por igual, son rostros del mismo
régimen de producción capitalista que tiene a este país, a nuestra américa
latina, a nuestro planeta entero, en el margen de un colapso.

Efemérides.

Este Mayo del 2019 también se
conmemora el 13 aniversario de las agresiones a compañeras y compañeros en San
Salvador Atenco, quienes no cejaron en su búsqueda de justicia y luego de un
penoso proceso lograron, desde organismos internacionales, una importante
victoria jurídica en contra de la tortura sexual, uno de los instrumentos de
opresión más utilizados por el Estado mexicano. Su digna perseverancia ha sido,
sin duda alguna, ejemplar.

En nuestras efemérides, encontramos
el nacimiento de nuestro compañero Ismael, quien con sus escritos sobre Fray
Servando nos llevó a conocer directamente la lucha de las viudas de Sartaguda
en Navarra siempre presentes como ejemplo en la lucha por los desaparecidos.

Mayo también nos recuerda, la caída
en combate en 1983, de nuestros compañeros Mario y Ruth, ambos “compañeros
buró”, es decir, pilares del Buró Político de las FLN.

Su participación abonó en la
necesidad de que los militantes de nuestra organización lograran una absoluta
comprensión política de lo que es la práctica y la teoría revolucionaria pues
ya a 50 años de trabajos ininterrumpidos, esos principios demuestran que sin la
primera (práctica revolucionaria), no se logra lo segundo (la teoría
revolucionaria). Ambos con su autoexigente disciplina ante el estudio, empatada
a los diversos aprendizajes prácticos que les tocó desarrollar, son ejemplo de
formación, desarrollo, consolidación y congruencia en el proceso político
durante los años que participaron en nuestra lucha.

Una muestra de su empeño lo observamos
en algunos párrafos  de sus escritos en
nuestras publicaciones, mismos que conservan su absoluta vigencia.

Nepantla 30

CARTA A UN COMPAÑERO

Por el Cro. Mario.

“Durante
el viaje de retorno a estas bellas tierras, entre monólogos y pleitos con
locutores tarados, tuve tiempo para cavilar sobre la lentitud de los
procedimientos para publicar nuestras opiniones políticas. Redondeando sobre
uno de los temas de nuestra última reunión considero que no basta con hacer
correctos análisis de la realidad política nacional e internacional, sino que
corre una importancia paralela su circulación oportuna entre la base y el
círculo de lectores de nuestras publicaciones.”

MEDIDAS DE SEGURIDAD

Por el Cro. Mario

(…)

“Para
la aplicación de las normas de seguridad existen criterios políticos generales
que nos permiten implementar técnicamente nuestra actuación cotidiana: la
discreción, la compartimentación, la desconfianza, el hermetismo, la vigilancia
permanente, las reglas de reclutamiento; son principios políticos básicos para
preservar el trabajo revolucionario en todo momento del proceso. Para su
correcta aplicación concreta debemos considerar el momento histórico y el medio
en que se desenvuelve nuestra organización: Así por ejemplo: el guerrillero de
monte lleva su arma en la mano en tanto que el combatiente urbano debe llevarla
siempre oculta y aun en ocasiones prescindir de ella para mejor realizar sus
comisiones. Es decir, tiempo y lugar determinan la práctica de diferentes
medidas de seguridad.”

(…)

“El
estudio permanente de nuestros comunicados es fuente inagotable de
conocimientos políticos de los cuales se desprenden valiosísimas experiencias
de seguridad. Su estudio e interpretación correcta, aunados a la práctica
cotidiana preservarán el trabajo político de la organización y con ello a sus
militantes individualizados.”

CUMPLIR NUESTRO PROGRAMA PARA EL
EXTERIOR (de la organización)

Por el Cro. Mario

(…)

“Nuestra organización es diferente, tanto en principios políticos, como en métodos de trabajo; y las masas, que aprenden muy rápido, deben distinguirnos de los charlatanes que se les acercan parloteando sobre la revolución. Es muy importante que las mismas actitudes militantes que practicamos en nuestras filas sean las que practiquemos entre nuestro pueblo. El militante de las FLN que realice trabajo al exterior de la organización debe ser ejemplo de compañerismo, seriedad, discreción, puntualidad, espíritu fraternal, y eficacia de trabajo. Debe distinguirse por su respeto al pueblo y carecer de aires de “sabelotodo”; debe ser formal en el cumplimiento de sus compromisos.”

¡Viva la unidad de los trabajadores del mundo!

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos.




¡Zapata vive!

Francisco Pineda Gómez

Fragmento del libro de próxima aparición, La guerra zapatista, 1916-1919. Se publica en Proceso con autorización de Ediciones Era.

Chinameca, Morelos, jueves 10 de abril de 1919. Luego de un toque de
clarín, la tropa del ejército carrancista ensilló y emprendió su marcha rumbo a
Cuautla. El sol comenzaba a esconderse en el monte; eran las seis y media de la
tarde.

El cuerpo
del general Emiliano Zapata cabalgó, por última vez, con el pecho sangrante y
amarrado, a lomo de caballo. Hombres, mujeres y niños de la Tierra Caliente
salieron a ver la columna militar que pasaba por las rancherías. En la noche,
la partida arribó a Cuautla.

Ese día,
en Palacio Nacional, Venustiano Carranza se reunió con “prominentes hombres de
negocios” de Chicago. En sus “carros palacio” de ferrocarril, con fotógrafos y
cinematografistas, también llegaron a México contingentes de las compañías petroleras,
mineras, industriales, comerciales y bancarias de Estados Unidos.

Mr. J. H.
Haile, presidente de la Cámara de Comercio de San Antonio, Texas, expresó
alegremente: “en México no ha habido revolución”. Mientras tanto, acorazados
yanquis se colocaron frente a la costa de Tampico para exigir la entrega
incondicional del petróleo mexicano.

Coronel José Carmen Aldana, Ejército Libertador:
Íbamos a ver el cuerpo pa’ saber si jue Zapata o no. Por eso dormimos ahí […].
Ya llegamos, estaba la gente afuera […]. Nosotros buscábamos el dedo, acá mocho, aquí.
Dice un guacho: “Ora sí cabrones, ya quedaron huérfanos, ya su padre se lo llevó la chingada. Despídanse de su jefe”.
Agarraban la mano del jefe así y otros por ver su dedo. ¡Adiós, mi general!
Dicen: “Ahora, despídanse de su padre”.
– Sí, adiós mi general. Se nos acabó el orgullo.
– Es Zapata, ¿verdad que él es? ¿Cómo jijos de la chingada dicen que no? ¡Ése es Zapata!
– No es. ¡No es, cabrones!
Les metían chingadazos.

En
Cuautla, el jefe de la operación para asesinar a Zapata, general Pablo
González, ordenó que el doctor Loera inyectara el cadáver a fin de que fuera
exhibido en la Inspección General de Policía. Miles de personas desfilaron
delante del cuerpo; no sólo eran habitantes de Cuautla y poblados de la región,
también llegaron de la ciudad de México.

¿Están
completos los dedos de la mano derecha? ¿Tiene el lunar de la cara? ¿La
cicatriz de una cornada en la pierna? ¿Y el lunar con forma de mano en el
pecho? De inmediato, se expandió un rumor en el pueblo. No es Zapata.

Eusebio
Jáuregui –campesino de veinticinco años de edad, antiguo jefe de la escolta de
Emiliano– al principio sostuvo que el cuerpo no era de Zapata, pero después se
desdijo. La prensa aseguró: “todos confirman la declaración de Jáuregui hecha
ante el notario público”. Dos días después, en el panteón municipal de Cuautla,
Jáuregui fue fusilado por un pelotón carrancista.

La
soldadesca se exaspera, maldice, golpea, fusila. “No hay ninguna duda. ¡Es
Emiliano Zapata!” Los diarios hacen eco. “Las dudas hechas nacer por los
escépticos o por los interesados en cultivar aún la incredulidad de los
zapatistas in mente, desapareció al
fin: Zapata identificado hasta por sus partidarios y parientes, lo fue sin duda
en todo el país, por las fotografías que del cadáver ha publicado la prensa.”

Capitán segundo de caballería Serafín Plasencia Gutiérrez, Ejército Libertador:
Y dice: “¿Usted, conoció a Zapata?”
–Sí, cómo no.
–Pase a ver.
Ya pasó a ver. Zapata tenía una cornada aquí, mire, en medio de la pantorrilla. Sí, lo alcanzó siempre el toro y le agarró aquí. Tenía aquí un lunar negro, de este lado, grande […]. De menos tenía que tener la cicatriz. Tenía un dedo mocho […]. Y el muerto no tenía nada de eso.
Por esa razón dijo ese jefe: “No es. No es, señor Guajardo”.
–Ah, ¿no es?

Que lo fusila, luego, luego. Claro que, después, la gente pues tenía miedo; todos decían, aunque no fuera, pues que él es, que él era y que sí fue.
Y a última hora, fue Juan Bustamante; el que mandaba los toros y todo el ganado de Coahuixtla, fue el caporal. Y le dice Guajardo: “¿Usted conoció a Zapata?”
–Cómo no lo voy a conocer, era mi compadre.
Y, luego, luego, pasó. Luego, dijo que no era.
Que le dice: “¡Ey, Guajardo!” –ése sí le contestó feo– “pendejo, no tengas ciego al pueblo. ¡No es!”
Y que lo sacan a culatazos a Juan Bustamante.
Entonces, que entra el señor Mora.
–¿Usted conoció al señor Zapata?
–Sí, cómo no.
Había sido mayordomo, después ayudante, había sido de la hacienda de Coahuixtla, y que entra. Luego, vio que no era.
–¿Es Zapata o no es Zapata?
Le dice: “Ay, señores, me van a matar por la mentira. Mátenme por la verdad. ¡No es!”

El sábado
en la tarde, ocho prisioneros rebeldes, escoltados, entraron a la pieza donde
se exhibía el cadáver. El pueblo se había congregado ya en la plaza. Tres
mujeres –unos reportes dijeron que primas; otros, que sobrinas de Zapata– se
negaron a encabezar el cortejo fúnebre. En su lugar, desfilaron los generales,
tenientes coroneles, mayores y oficiales del ejército federal, según los
diarios.

Fotógrafos
y camarógrafos registraron escenas para la prensa y el primer noticiario
cinematográfico de la capital. La multitud se agolpaba y la marcha inició con
dificultad rumbo al cementerio. Al caminar, se abrieron puertas y ventanas.

El
féretro fue conducido a hombros por los presos zapatistas Encarnación Vega,
Manuel Vega, Rafael García, Serapio Marca, Carmen Morales, José Romero, José de
la Cruz y Jesús Guzmán.

Afuera
del panteón, la muchedumbre abrió paso. El cadáver de Zapata fue llevado a una
fosa situada a la izquierda de la entrada, en la segunda fila, cerca de la
pared que limita el cementerio. Su cabeza quedó orientada a la puesta del sol,
muy cerca de un árbol de guayaba.

Mayor de caballería Félix Vázquez Jiménez, San Juan Ixtayopan, Tláhuac, Ejército Libertador:
¿Y no decidieron licenciarse?
Pues, yo por mi parte no, señorita. Pero, mis compañeros sí se licenciaron.
Y usted, ¿por qué no se licenció, si ya la mayoría había dejado las armas?
Pues, porque yo dije que nunca me iba a rendir; que mejor aventaba las carabinas, pero ser rendido nunca.
¿Qué pensaba usted hacer?
Pues nada [llora]. Es triste de que esté uno con… Agarra uno a Emiliano Zapata… se voltea uno solito… Pues, mejor muerto, que ser rendido.

Arrodillada,
una señora aguardó en silencio. Antes de que los enterradores empezaran a
cubrir el féretro, la mujer se irguió, tomó un puñado de tierra y lo arrojó
sobre la caja. En seguida se retiró, secándose la cara con el rebozo. Los
golpes sordos del martillo y las paladas de tierra que caen sobre el ataúd se
escuchan a distancia, en medio del silencio profundo. Suenan las campanas: seis
de la tarde.

La
noticia del asesinato de Emiliano Zapata se propagó de inmediato en la prensa.
El 11 de abril, uno de los diarios más importantes de la capital, Excélsior, encabezó su primera plana con
caracteres rojos, a ocho columnas, con la siguiente leyenda: “Murió Emiliano Zapata:
el zapatismo ha muerto”.

Ése fue
el sentido que se quiso imponer al acontecimiento. El Universal comentó en la primera página: “Emiliano Zapata, el
jefe más tenaz de la región suriana ha muerto ya; el zapatismo, sin su viejo
hombre-bandera, ha terminado”. Por su parte, El Demócrata expresó en otro encabezado: “Ahora es fácil la tarea
de exterminar los restos del endeble zapatismo”.

Todos los
diarios de Nueva York publicaron la noticia. The New York Herald editorializó el asesinato de Emiliano Zapata,
con una incitación abierta: “Si la actividad de las tropas del gobierno de
México continúa, no es remoto predecir que Villa quedará también suprimido
[…]. El derecho a existir de cualquier gobierno de México depende de la
habilidad que demuestre para exterminar a sus enemigos”.

En ese
momento para la resistencia popular el problema no era alcanzar la libertad o
producir un modelo, sino tan sólo salir del callejón sin salida que había
impuesto el gobierno con la imagen de la muerte. Y aquella noche, en Cuautla,
se abrió una salida para ese callejón.

El poder
maquinó un rostro de muerte. La resistencia salió del encuadre, desplazando la
mirada. Buscó en la mano, en las piernas y en el pecho las señales que autentificaran
su propia verdad.

¡No es Zapata, cabrones!

¡Zapata vive, la lucha sigue!




Operaciones especiales para asesinar a Emiliano Zapata

Dr. Francisco Pineda Gómez*

Las operaciones militares para asesinar a Emiliano Zapata comenzaron en 1911, inmediatamente después de que se organizara el Ejército Libertador. Ese año, hubo cuatro intentos fallidos que muestran, desde el inicio, cuáles fueron las fuerzas y las estrategias empleadas contra la revolución campesina de México.

Primero
fue una emboscada que montó el ejército federal en Jojutla —el 28 de abril de
1911— con apoyo de Ambrosio Figueroa y Guillermo García Aragón, maderistas.
Estos últimos pusieron el ingrediente del engaño necesario para llevar a Zapata
a la trampa. Hicieron creer que harían un ataque conjunto sobre Jojutla. Pero,
antes de emprender el ataque, el general en jefe del Ejército Libertador
recibió información de cómo estaban dispuestas las fuerzas federales y
maderistas en Jojutla. Figueroa acampó cerca de la ciudad sin ser atacado,
mientras que la artillería y las ametralladoras porfiristas se habían
concentrado en la zona donde los zapatistas iniciarían el asalto. En esta
ocasión y en otras posteriores, el trabajo de información de los insurgentes
salvó la vida de Zapata.

Ambrosio
Figueroa, cacique de Huitzuco, Guerrero, tenía relaciones estrechas con las
haciendas de Jojutla, en especial con los hermanos Felipe y Tomás Ruiz de
Velasco. Desde ese campo, la oligarquía, se gestó el arreglo entre Figueroa y
el porfirismo. La iniciativa vino de Guillermo de Landa y Escandón, senador
porfirista en dos ocasiones, gobernador del Distrito Federal y sobrino del
general Pablo Escandón, hacendado y gobernador de Morelos. El acuerdo con
Ambrosio Figueroa se realizó a través del teniente coronel Fausto Beltrán,
aquél que estará al mando de la emboscada en Jojutla. Para los maderistas, el
principal resultado fue que Porfirio Díaz designara a Francisco Figueroa
—hermano de Ambrosio— como gobernador provisional en el estado de Guerrero.

Luego que
falló la primera emboscada para asesinar a Emiliano Zapata, los porfiristas
trataron de someterlo con ofrecimientos económicos. La respuesta del jefe
insurrecto fue la ofensiva: el ataque y toma de Cuautla. Pero, además, Zapata escribió
una carta que fue publicada el 10 de mayo de 1911: “Es necesario que desechen esa farsa ridícula,
que los hace tan indignos y tan despreciables y que tuvieran más tacto para
tratar con gente honrada […]. Yo me he levantado, no por enriquecerme, sino
para defender y cumplir ese sacrosanto deber que tiene el pueblo mexicano honradoy estoy dispuesto a morir a la
hora que sea”.[i]

El jefe del Ejército Libertador enfatizó
así los campos del enfrentamiento social: por un lado, el pueblo mexicano
honrado; por otro, el enriquecimiento y la farsa ridícula de los indignos y
despreciables.

Así, desde las primeras semanas de la multitud
insurrecta, quedó la marca imborrable en la memoria que guardamos de Emiliano
Zapata, como símbolo de la dignidad y la honradez, en las luchas del pueblo
trabajador mexicano.

Las fuerzas de la oligarquía

Al otro día de la toma de Cuautla, el maderismo y el porfirismo
llegaron a un arreglo en Ciudad Juárez. El secretario de Relaciones Exteriores,
Francisco León de la Barra, quedó como presidente provisional; fue abogado,
diputado y embajador porfirista en Brasil, Argentina, Uruguay, Bélgica, Holanda
y Estados Unidos.

Después,
en febrero de 1913, León de la Barra apoyará el golpe de Estado contra Madero y
nuevamente será secretario de Relaciones Exteriores. Al siguiente día del
asesinato de Madero y Pino Suárez, en Lecumberri, el canciller huertista arguyó
—ante el embajador de Estados Unidos— que su gobierno había trasladado a Madero
y Pino Suárez a la penitenciaría porque ahí estarían más cómodos, que en
Palacio Nacional, y más seguros (tal cual). Así consta en el archivo del
Departamento de Estado.[ii]
Durante su presidencia provisional se realizaron otros dos intentos para
asesinar a Emiliano Zapata.

A la
caída de Porfirio Díaz, Emiliano Zapata se reunió con Francisco Madero, el 8 de
junio de 1911, en la ciudad de México. “En atención a los servicios que ha
prestado usted a la revolución —dijo Madero— voy a procurar se le gratifique
convenientemente de manera que pueda adquirir un buen rancho”. El jefe
insurrecto le respondió enojado, “yo no entré a la revolución para hacerme hacendado;
si valgo algo, es por la confianza que en mí han depositado los campesinos”.[iii]

Entonces
se puso en marcha la siguiente operación. Si los rebeldes no se doblegaban con
ofrecimientos, había que matarlos. Éste es un procedimiento fundamental del
poder: la corrupción y el asesinato, el exterminio político moral y el
exterminio físico, para acabar con las luchas del pueblo trabajador.

En julio
de ese año, un contingente zapatista asistió a la ciudad de Puebla para recibir
a Madero y se instalaron en la plaza de toros. El campamento daba el aspecto de
una feria, relataron dos testigos, “niños, mujeres y ancianos, por centenares,
se encontraban, unos durmiendo y otros entonando canciones populares”. La noche
del 12 de julio de 1911, el ejército federal atacó a los zapatistas: el fuego
de fusilería que vomitaban las ametralladoras y los cañonazos, que disparaban a
150 metros, masacraron a las familias y a los insurrectos.[iv]

A la
mañana siguiente, Madero arribó a Puebla y visitó el cuartel del Carmen, frente
a la plaza de toros. Allí felicitó a los asesinos “por su lealtad y disciplina”,
encareciéndoles que obraran siempre así, pues era necesario fortalecer al gobierno.
Además, pidió al presidente provisional que ascendiera al coronel asesino, Aureliano
Blanquet, al grado de general.[v]

Y se
montó la emboscada. Cuando Madero se enteró de que Zapata hacía preparativos
para atacar a Blanquet, Francisco Vázquez Gómez —candidato maderista a la
vicepresidencia, en 1910— envió un telegrama que se copió en papel membretado del Estado Mayor de la Presidencia de la
República:  “Urge saber si Zapata no se ha movido para
esta capital [Puebla], vigilando sus movimientos y dándome aviso; listos
federales de confianza por si se ofrece movilizarlos repentinamente; urge orden
de que entreguen al general [federal] Agustín del Pozo $ 20,000 hoy mismo,
situación seria”.[vi]

En
seguida, Victoriano Huerta inició la ocupación militar de Morelos, con apoyo de
tropas maderistas de Veracruz, Hidalgo, Puebla, Oaxaca y Guerrero. En el primer
contingente de estas fuerzas irregulares, el mando estuvo a cargo de Cándido
Aguilar, quien después será gobernador carrancista de Veracruz, secretario de
Relaciones Exteriores y yerno de Venustiano Carranza. Ambrosio Figueroa fue
designado gobernador y comandante militar de Morelos, por iniciativa de
Francisco Madero. Éste le escribió al cacique: “Espero que su patriotismo
aceptará esa invitación y nos pondrá en su lugar a Zapata, que ya no lo
aguantamos”.[vii]

Victoriano
Huerta hizo la campaña militar “sin consideración alguna” y así lo comunicó a
Francisco León de la Barra. El País
informó que el capitán Girard Sturtevant, agregado militar de la embajada
Estados Unidos, formaba parte del Estado Mayor del general Victoriano Huerta.
Según información oficial, ese capitán enviaba sus informes a la División de
Inteligencia Militar de Estados Unidos.[viii]
A su vez, por aquellos días, David E. Thompson, el embajador saliente de ese
país, visitó al gobernador Ambrosio Figueroa y tuvo “frases cariñosas” para él.
En 1906, Thompson promovió la persecución de los magonistas y la represión a
los mineros de Cananea. También logró que el imperio controlara el agua de
riego del río Colorado, dentro de territorio mexicano.

El 25 de
agosto, Tomás Ruiz de Velasco escribió al presidente de la república, Francisco
León de la Barra: “Ayer regresó [Ambrosio] Figueroa, quebró buen número [de
rebeldes…] Zapata en Jojutla […] ¿habrá modo de eliminarlo?” [ix]

El
presidente provisional trabajaba con ese objetivo. El 31 de agosto, informó a
Huerta: “Telegrafíame Zapata de Ayala, diciéndome que sólo tiene una pequeña
escolta. Comunícolo a usted para que conozca el punto de donde me telegrafía […]
puede usted proceder con libertad de acuerdo con [Ambrosio] Figueroa y [Gabriel]
Hernández”. Huerta se dirigió inmediatamente a Villa de Ayala y atacó la
población durante una hora. Pero Zapata ya no estaba ahí. Entonces informó al
presidente que, inmediatamente, enviaría una columna para apoyar al figueroista
Federico Morales, que estaba combatiendo a Emiliano Zapata, en Chinameca. León
de la Barra le respondió con insistencia, “puede usted proceder con libertad”.[x]

Ahí, en
Chinameca, ocurrió el nuevo intento para asesinar a Zapata. El general insurgente
Próspero García Aguirre relató que, llegando a la hacienda, los rebeldes pidieron
permiso para jugar unos toros; jugaron dos días y el administrador de la
hacienda llamó por teléfono a Cuautla para delatarlos.

“Zapata estaba
comiendo en la casa de Santiago Posada, cuando le llegó el parte de que el
gobierno lo sitiaba. Salió en su caballo y, ya en el obrador, se quedó parado
con quince hombres que lo rodeaban armados. Y el gobierno ya venía,
cuatrocientos hombres armados sobre él. Se apeó del caballo, metió mano al
rifle y empezó a tirar. Montó en el caballo, se revolvió con unos y salió.
Salió con dos y él, tres. Se fue pa’l cerro”.[xi]

Al
terminar su periodo provisional, Francisco León de la Barra dio un informe al
Congreso: “el problema del desarme y dispersión de las fuerzas
revolucionarias”, en Morelos, “fue mayor que en otras partes del país”, porque
los zapatistas “adoptaron una actitud insumisa”. Luego, señaló oposiciones
significativas del pensamiento oligárquico. En un campo, Victoriano Huerta, un
“jefe de prestigio”; en el otro, Emiliano Zapata, “el jefe del movimiento
sedicioso que se hizo popular entre las clases incultas del Estado por
ofrecimientos de repartición de las tierras, sin tener en cuenta los derechos
de propiedad”;[xii] es decir, el “derecho”
de los usurpadores de tierras, montes y aguas, desde la época de Hernán Cortés.

El
general en jefe Emiliano Zapata: “¿Cómo se hizo la conquista de México? Por
medio de las armas. ¿Cómo se apoderaron de las grandes posesiones de tierras los
conquistadores, que es la inmensa propiedad agraria que por más de cuatro
siglos se ha transmitido a diversas propiedades? Por medio de las armas. Pues
por medio de las armas debemos hacer porque vuelvan a sus legítimos dueños,
víctimas de la usurpación”.[xiii]

Villa de Ayala

Las operaciones militares más elaboradas para asesinar a Emiliano
Zapata ocurrieron en Villa de Ayala y en Chinameca, noviembre de 1911 y abril
de 1919. Es decir, durante los gobiernos de Francisco Madero y Venustiano
Carranza. El rasgo distintivo, en ambos casos, fue que lograron fijar a Zapata
en un lugar, por medio del engaño, y lo atacaron con un poder de fuego
considerable.

El 6 de noviembre de 1911, Francisco Madero llegó a la presidencia, después de unas elecciones en que obtuvo menos de 20 mil votos, en un país de 15 millones de habitantes. Ese día comenzó la operación militar contra Zapata. Fuertes contingentes del ejército federal y tropas de Ambrosio Figueroa se concentraron en Cuautla. Al mismo tiempo, arribó el licenciado Gabriel Robles Domínguez, con una misión secreta del gobierno, se dijo.

La primera etapa de la operación, consistió
en hacer creer que Robles Domínguez negociaría un acuerdo con Zapata y que
Ambrosio Figueroa sería removido como gobernador de Morelos. Mientras tanto, las
tropas del gobierno hicieron exploraciones alrededor de Villa de Ayala, donde
se realizaban las conversaciones.

El 13 de noviembre, el cerco militar sobre
Emiliano Zapata ya estaba dispuesto, con artillería pesada y ligera,
ametralladoras y una emboscada a cargo Federico Morales, por si Zapata lograba escapar.

Entonces, Robles Domínguez envió un mensaje
al general en jefe del Ejército Libertador. Le comunicó que estaba sitiado y
que sólo tenía una hora para rendirse al gobierno. Pero el jefe de los
insumisos no se rindió.

Después de las tres de la tarde, en Cuautla, se
escucharon las primeras detonaciones de cañón. Por la noche, se observó el
resplandor rojizo causado por las explosiones la artillería pesada. Una parte
del cerro del Aguacate, donde los zapatistas se agruparon, estaba en llamas.

Ese día, Robles Domínguez declaró a la prensa:
“Madero, viéndose obligado a demostrar que puede reprimir la rebeldía, ha
ordenado que se obre enérgicamente”; “Madero ha determinado tomar enérgicas y
activas medidas para eliminar a Zapata y a sus seguidores”. En esa emboscada
murieron muchos revolucionarios y El País
lo festejó con un encabezado, en primera plana: “Los cadáveres de los
zapatistas fueron un festín para los buitres”.[xiv]

Emiliano Zapata, Otilio Montaño y Eufemio
Zapata, con sus tropas, lograron romper el cerco y se dirigieron a las montañas
del sur. Pocos días después, ahí, el ejército insurgente proclamó el Plan de
Ayala, “para acabar con la tiranía que nos oprime y redimir a la Patria de las
dictaduras que nos imponen”.

Artículo 1° […] “declaramos a susodicho
Francisco I. Madero, inepto para realizar las promesas de la Revolución de que
fue autor, por haber traicionado los principios con los cuales burló la
voluntad del pueblo y pudo escalar el poder; incapaz para gobernar por no tener
ningún respeto a la ley y a la justicia de los pueblos, y traidor a la Patria
por estar a sangre y fuego humillando a los mexicanos que desean libertades, a
fin de complacer a los científicos, hacendados y caciques que nos esclavizan y
desde hoy comenzamos a continuar la revolución principiada por él, hasta conseguir
el derrocamiento de los poderes dictatoriales que existen”.[xv]

A su vez, el gobierno de Madero respondió con
una ley de suspensión de las garantías constitucionales en territorio zapatista
(Morelos, Guerrero y Tlaxcala, así como distritos de Puebla y el estado de
México). Estableció la pena de muerte sin proceso judicial, hasta por tirar
piedras a las vías del tren, a fin de acabar con una sublevación que —dijo— había
tomado la forma de un “comunismo agrario”.[xvi] Con esa ley dio inicio una nueva etapa de la guerra contra la
revolución campesina de México, el ataque masivo contra la población civil.

Santa María Ahuacatitlán, Morelos, 9 de
febrero de 1912. Los zapatistas se atrincheraron en los cerros y en los
tecorrales, ahí resistieron el ataque de la artillería federal. “El tiroteo
había terminado, cuando repentinamente se levantó una densa nube de humo y
luego inmensas llamas”, escribió el reportero Leopoldo Zea. Las fuerzas del
gobierno habían prendido fuego a las casas. Las mujeres, niños y ancianos de la
población salieron de sus hogares lanzando gritos de sufrimiento. En ese
momento, los combatientes zapatistas abandonaron sus trincheras y avanzaron
hacia su pueblo incendiado. En sus rostros “se pintaba la rabia, la
desesperación y la venganza […]. El incendio volvía a los rebeldes ciegos y desesperados.
Mostráronse valientes como nunca bajo nutrida fusilería, sembrando el camino de
cadáveres cuando descendían para llegar al pueblo, buscando sus hogares que
desaparecían”.[xvii] El combate se generalizó en una extensión de dos kilómetros y la
artillería reanudó sus disparos. La ferocidad y la cobardía del gobierno revoloteaban.
Finalmente, los zapatistas lograron retomar el control de Santa María
Ahuacatitlán. A las siete de la noche terminó el ataque. La tropa del gobierno
venteando petróleo y aguardiente regresó a Cuernavaca, desde donde podía observarse
el resplandor de la inmensa hoguera.

Ésa fue la primera acción militar del
gobierno maderista en contra de la población civil. La estrategia militar genocida
será continuada por el usurpador Victoriano Huerta y, sobre todo, con fuerte
apoyo militar de Estados Unidos, por el gobierno de Venustiano Carranza.

Chinameca

El general Pablo González expresó abiertamente el racismo de la guerra
carrancista de exterminio: Emiliano Zapata “tenía que caer por el ineludible
imperio de la ley biológica que condena a los seres inferiores y deformes, y
que hará siempre triunfar a la civilización sobre la barbarie, a la cultura
sobre el salvajismo, a la humanidad sobre la bestialidad”. Para el jefe de la
guerra genocida en el sur, Zapata fue “la encarnación de la más estúpida
barbarie”, tuvo una “vida miserable y vulgar, y por su cretinismo congénito,
por su absoluta inferioridad mental […] fue simplemente un bandolero, un
criminal, un azote maldito de su propia tierra natal”.[xviii]

Ese
manifiesto carrancista —dirigido al pueblo de Morelos y suscrito en Cuautla, el
16 de abril de 1919— tuvo otro ingrediente discursivo. Pablo González designó
reiteradamente a Zapata como “caudillo”, cinco veces en tres páginas. En vida,
nadie llamó “caudillo” a Emiliano Zapata, ni sus compañeros ni sus enemigos.
Ahí, en ese manifiesto racista, está el origen de la denominación “caudillo”.
El propósito contrarrevolucionario de tal estrategia discursiva fue señalado en
el mismo documento: “Desaparecido Zapata, el zapatismo ha muerto”.

En el
mismo documento, se pueden apreciar cuestiones estratégicas de la operación
militar. La jefatura carrancista consideró la dificultad que representaba el
método guerrillero de los insurrectos, aunque no dijo lo principal que es el
apoyo del pueblo: eludían el combate regular, operaban en movimiento continuo, con
información de calidad y conocimiento del terreno. Emiliano Zapata, “siempre
desconfiado y siempre alerta”, era “invisible e inalcanzable”. Por eso había logrado
sobrevivir a las operaciones previas para asesinarlo.

Entonces,
indica ese manifiesto, era indispensable realizar una “labor especial” contra
Zapata, basada en el engaño y la sorpresa, para “acorralarlo como una fiera”.
En consecuencia, Pablo González resolvió “aprovechar la oportunidad” que
“ofrecía el mismo cabecilla, para asestarle un golpe mortal”.

En
efecto, hubo una grieta en la política rebelde. En noviembre de 1916, poco
antes de triunfar sobre la primera invasión carrancista en Morelos, la jefatura
del Ejército Libertador estableció un órgano consultivo del Cuartel General,
cuya misión fue propagar los principios de la revolución y procurar la
unificación de los revolucionarios del país. Meses después, comenzaron los
enfrentamientos y sublevaciones dentro del ejército carrancista. El 12 de mayo
de 1917, Emiliano Zapata entregó a Gildardo Magaña la tarea de acercarse a esos
grupos, “toda vez que usted, desde el principio, ha llevado la conducción de
este asunto”.[xix]

Magaña
privilegió el objetivo de lograr un arreglo, precisamente, con Pablo González y
con esto abrió la grieta que utilizará el asesino, en 1919. Tres meses antes de
la emboscada de Chinameca, Pablo González intentó una operación de exterminio
mayor. Indicó a Magaña que él estaba dispuesto a tratar todo lo relativo a la
unificación con el zapatismo: engaño. Que, mientras se verificaban las
conferencias, “todos los grupos revolucionarios” podían concentrarse en algún lugar
de Morelos, donde tendrían “toda clase de garantías”: trampa mortal que no se
realizó.[xx]

En esas
condiciones, la necesidad de aprovechar la grieta era imperiosa para el
gobierno y sobrevino la operación especial que logró asesinar a Emiliano
Zapata. La operación final tuvo una secuencia específica de engaños: a) filtrar
información falsa acerca de un supuesto conflicto entre Pablo González y Jesús
Guajardo; b) establecer una relación constante de Guajardo con Zapata, por
correspondencia; c) simular un ataque de Guajardo a la guarnición carrancista
en Jonacatepec; d) prometer tropa, municiones, víveres e información militar;
d) finalmente, el elemento decisivo del engaño ocurrió el 9 de abril, cuando
Guajardo fusiló a 59 soldados de de Victorino Bárcenas, ex zapatista, integrante
del regimiento al mando del propio Guajardo.

Emiliano
Zapata, por su parte, adoptó contramedidas: desde el 2 de abril, colocó al
coronel Feliciano Palacios —zapatista de Villa de Ayala— dentro del cuartel de
Guajardo y exigió el castigo inmediato de Victorino Bárcenas. La primera medida
falló porque se hizo con el conocimiento de Guajardo y éste pudo ocultar su verdadero
propósito. La segunda se derrumbó con el fusilamiento de los 59 soldados. Eso
fue decisivo y el general en jefe del Ejército Libertador quedó expuesto por
completo.

Un día
después, las tropas del 50° regimiento y una fracción del 66° regimiento
carrancista ejecutaron la emboscada en Chinameca. Los soldados de Guajardo,
preparados en las alturas, en el llano, en la barranca, en todas partes, cerca
de mil, descargaron sus fusiles. La sorpresa fue terrible. Nuestro inolvidable
general Zapata cayó para no levantarse más, escribió ese día el mayor Salvador
Reyes Avilés.[xxi]

Venustiano
Carranza premió a Guajardo con 50 mil pesos y su ascenso al grado de general.

* * *

¿Y no decidieron licenciarse?

Pues, yo por mi
parte no, señorita. Pero, mis compañeros sí se licenciaron.

Y usted, ¿por qué no se licenció, si ya la mayoría había dejado las
armas?

Pues, porque yo
dije que nunca me iba a rendir. Que mejor aventaba las carabinas. Pero ser
rendido, nunca.

¿Qué pensaba usted hacer?

Pues nada [llora].
Es triste de que esté uno con… Agarra uno a Emiliano Zapata… se voltea uno
solito… Pues mejor muerto, que ser rendido.

Mayor de caballería Félix Vázquez Jiménez,

San Juan Ixtayopan, Tláhuac, Ejército Libertador.[xxii]

Aunque humildes,
pero honrados. Esa bandera llevamos y es con esa bandera, le digo a mis hijos,
con esa bandera acabamos, porque es lo mejor.

Teniente coronel de caballería Simón Román Alcalá,

Juchitepec, estado de México, Ejército Libertador.[xxiii]


[i] Carta
de Emiliano Zapata a Fausto Beltrán, El
País
, México, 10 de mayo de 1911.

[ii] El
embajador de Estados Unidos, Henry Lane Wilson, al secretario de Estado, Philander
C. Knox, México, 23 de febrero de 1913. Foreign Relations of the United States,
812.00/6322.

[iii]
Conversación citada por Gildardo Magaña, en Emiliano
Zapata y el agrarismo en México
, INEHRM, México, 1985, t. I, pp. 160-161.

[iv]
Testimonio escrito del doctor Guillermo Gaona Salazar y el ingeniero Gustavo
Gaona, en Francisco Vázquez Gómez, Memorias
políticas (1909-1913)
, Universidad Iberoamericana-El Caballito, México,
1982, p. 326.

[v]
Idem.

[vi] Telegrama
de Francisco Vázquez Gómez al ministro de Gobernación, copiado en papel membretado
del jefe del Estado Mayor de la Presidencia de la República, Puebla, 15 de
julio de 1911. Fondo Gildardo Magaña (FGM) 27, 1, 180 (clasificación antigua).

[vii] Francisco
Madero a Ambrosio Figueroa, México, D. F., 9 de agosto de 1911, en Gildardo
Magaña, op. cit., p. 265.

[viii]
Véase René de la Pedraja, Wars of Latin
America, 1899-1941
, McFarland ed., Londres, 2006, p. 450.

[ix]
Tomás Ruiz de Velasco a Francisco León de la Barra, México, 25 de agosto de
1911, FGM, 1, 3R, 480.

[x] Telegramas
entre el presidente provisional Francisco León de la Barra y el general
Victoriano Huerta, México, 31 de agosto y 1° de septiembre de 1911. En el informe
de Victoriano Huerta a la Secretaría de Guerra y Marina (documentos), El País, 5 y 6 de noviembre de 1911.

[xi]
General Próspero García Aguirre, Ejército Libertador. Entrevista realizada por
Laura Espejel y Salvador Rueda en Tlatenchi, municipio de Jojutla, Morelos, el
16 de agosto de 1975. Proyecto de Historia Oral, INAH.

[xii]
Informe del presidente provisional Francisco León de la Barra al Congreso, El País, 5 de noviembre de 1911.

[xiii]
Carta del general Emiliano Zapata a Gildardo Magaña, Campamento Revolucionario,
octubre de 1913, Fondo Genovevo de la O 17, 2, 34.

[xiv]
Declaraciones de Gabriel Robles Domínguez a la prensa, Cuautla, Morelos, 13 de
noviembre. El Imparcial y The Mexican Herald, México, 14 de
noviembre de 1911. Nota de El País,
16 de noviembre de 1911.

[xv] Plan
de Ayala, 25 de noviembre de 1911, en Emiliano
Zapata. Antología
, Laura Espejel, Alicia Olivera y Salvador Rueda, INEHRM,
México, 1988, p. 114.

[xvi]
Ley de suspensión de las garantías constitucionales, Nueva Era, México, 11 y 12 de enero de 1912.

[xvii]
“Entre un mar de llamas se batieron en Santa María”, Leopoldo Zea, corresponsal
viajero, El Imparcial, 10 de febrero
de 1912.

[xviii] Manifiesto del general Pablo González a los habitantes de Morelos,
Cuautla, 16 de abril de 1919. Archivo del General Manuel Willars González, jefe del Estado Mayor de Pablo
González, CEHM, LXVIII-1, 2896, 21, 1.

[xix] Emiliano
Zapata a Gildardo Magaña, Tlaltizapán, 12 de mayo de 1917. Fondo Emiliano Zapata
13, 14, 1.

[xx]
Carta del coronel carrancista Eduardo Reyes (mensajero de Pablo González) a
Gildardo Magaña, Atlixco, Puebla, 10 de enero de 1919. FGM 30, 24, 423.

[xxi] Mayor
Salvador Reyes Avilés a Gildardo Magaña, Ejército Libertador. Campamento
revolucionario en Sauces, Morelos,10 de abril de 1919. FGM 30, 36, 580.

[xxii]
Mayor de caballería Félix Vázquez Jiménez, Ejército Libertador. Entrevista
realizada por Laura Espejel en San Juan Ixtayopan, Tláhuac, Distrito Federal,
el 10 de agosto de 1973. PHO, INAH.

[xxiii] Teniente coronel de caballería Simón Román Alcalá, Ejército
Libertador. Entrevista realizada por Alicia Olivera de Bonfil en Juchitepec,
estado de México, el 13 de octubre de 1974. PHO, INAH.

* Profesor investigador de la Escuela Nacional de
Antropología e Historia, autor de La
irrupción zapatista, 1911
; La
revolución del sur, 1912-1914
; Ejército
Libertador, 1915
y La guerra
zapatista, 1916-1919
, Ediciones Era.